Las petroleras se lanzan a por la segunda mayor reserva de crudo del mundo ayudadas por el calentamiento - Los ecologistas alertan del riesgo de vertido
Las petroleras rozan con la yema de los dedos los yacimientos de gas y petróleo del Ártico, que acumula el 22% de las reservas por descubrir. Y lo hacen ayudadas por el calentamiento. Una firma escocesa, Cairn Energy, anunció ayer que ya ha puesto en marcha dos perforaciones en la costa oeste de Groenlandia y que ha encontrado gas. "Vendrán más", sentenció por teléfono a este diario Jørn Skov Nielsen, director de Minerales y Petróleo de Groenlandia.
Los países pugnan por trocear y explorar una zona hasta ahora virgen
Cairn abrió en julio los dos primeros pozos de exploración en la bahía de Baffin, entre Groenlandia y Canadá. Dos rompehielos escoltan las plataformas ante la amenaza de icebergs.
Aún es pronto para saber si serán "comercialmente rentables", advierte Skov Nielsen. "Hay mucha exploración pero hay que ver si es viable extraerlo a buen precio".
Que hay petróleo y gas es seguro. Un estudio del Servicio Geológico de EE UU estimó que Groenlandia tiene la segunda mayor reserva mundial de petróleo por descubrir, solo por detrás de las de Zagros, en Irán. Sus costas albergan unos 45.000 millones de barriles de crudo, lo que consume el mundo en un año y medio.
Como explica Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos de la Universidad de Barcelona, "no solo importa la barrica, que haya petróleo, sino el grifo, que se pueda extraer". Una subida del precio del petróleo precipita la explotación.
Marzo señala "la paradoja es que el cambio climático favorece la exploración ártica. Las petroleras sí creen en el cambio climático".
En 2007, Groenlandia se independizó de Dinamarca. Sus reservas de hidrocarburos fueron determinantes. El primer ministro, Kuupik Kleist, explicó a este diario en diciembre: "Somos los más expuestos al cambio climático, pero no renunciaremos a nuestro derecho al desarrollo. [...] Si queremos prescindir del 40% del presupuesto que nos da Dinamarca necesitamos este petróleo".
La política de Groenlandia copia la noruega en busca de buena parte de la tajada. Las empresas que operen tienen que dar el 12,5% de su participación a una empresa estatal. Eso, unido a los impuestos, hace que "el 59% de los beneficios" queden en la isla.
Marzo explica que intentan huir de "la maldición de los recursos", la que hace que los países cuyo principal ingreso es el petróleo vivan sin otra industria, sacudidos por conflictos y corrupción. Solo Noruega se escapa gracias a un fondo estatal que invierte lo obtenido en el Mar del Norte. El fondo, uno de los mayores del mundo, tiene diversificados los 354.000 millones de euros en unas 8.000 empresas.
En septiembre, cuando el hielo vuelva a crecer, "los pozos quedarán sellados con cemento a final de mes hasta el verano que viene", explica el director de las exploraciones en el Ejecutivo. Pero eso, después del vertido de BP en el golfo de México, en unas condiciones mucho más favorables, ha disparado las alarmas.
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