viernes, 14 de junio de 2013

Fasana, el contable suizo de Gürtel, a la Policía: "¡Si le enseño esa carpeta hunden España


"¡Deje usted eso en su sitio. Si le enseño el contenido de esa carpeta hunden a España!". Arturo Gianfranco Fasana, el contable de la red Gürtel en Ginebra, increpa a los policías españoles elevando su tono de voz, algo a lo que no está acostumbrado. Fasana, copropietario desde hace treinta años de la sociedad Rhone Gestion, ha sido educado para ser diplomático en el mundo de los negocios, pero los agentes españoles le hacen perder la compostura.

Los policías han viajado hasta Ginebra y se hallan ante uno de los intermediarios más influyentes y poderosos en el mundo de las finanzas suizas, en busca de pruebas incriminatorias y tras el rastro del dinero de Francisco Correa. Don Vito, como lo conocen los investigadores, es el jefe de una poderosa red de comisiones y corrupción política.

El bróker suizo, de 59 años, se pone trascendente ante la insistencia y la arrogancia del inspector Manuel Morocho, que, en honor a su apellido, en castellano 'fuerte', sin pedir permiso, alarga su brazo hacia una estantería para retirar un archivador en el que aparece escrita la leyenda "VIP'S". Fasana, que sigue contrariado, sentencia.

-Por favor, deje eso en su sitio. No está dentro de los contenidos de la comisión rogatoria.

Los investigadores españoles, sin pretenderlo, acaban de tropezar con la cuenta Soleado, de la que tanto han oído hablar, como si se tratara del Santo Grial, y de la que nunca habían imaginado hallarse tan cerca. Soleado es el nombre en clave de una cuenta bancaria que Arturo Fasana utiliza para ocultar los fondos de grandes fortunas de españoles. 

Para las fuentes policiales consultadas por El Confidencial, ha cumplido la función decuenta nodriza por donde han pasado unos quince mil millones de euros en los últimos años. El fiduciario suizo la bautizó así por el clima soleado de España, la procedencia de sus mejores clientes.

Francisco Correa era un cliente vip de los 32 españoles y 22 sociedades que se habían beneficiado de la opacidad de dicha cuenta. El cerebro de la Gürtel ocupaba un segundo nivel en la lista de clientes del despacho suizo pero, aun así, había confiado 21 millones de euros a la ingeniería financiera de Fasana.

El bróker helvético tranquilizó a Correa, tras convertirse en su cliente y mostrar ciertas reservas sobre las garantías de seguridad de su sistema, con las siguientes palabras:

-No tiene que tener ninguna preocupación porque el dinero entra en una cuenta mía, y de nadie más, y de allí salta a otras.

Tensión en la comisión rogatoria

El agente Morocho, miembro de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF), forma parte de la comitiva policial que se ha desplazado a Ginebra para recabar documentos sobre la trama Gürtel. Acompaña a su jefe, el comisario José Luis Olivera, a la agregada del Ministerio del Interior en la Embajada española de Berna, y a un abogado-asesor externo del Ministerio. En representación de las autoridades helvéticas los asiste el fiscal Mastroianni, un policía y un agente judicial. Todos ellos se encuentran reunidos en las oficinas de Rhone Gestion, ubicadas en la quinta planta de un lujoso edificio del boulevard Georges Favon 5, en la zona financiera del centro de Ginebra, muy cerca del lago Leman.

Es media tarde de finales de mayo de 2009 y los funcionarios españoles cumplimentan, desde primera hora de la mañana, una comisión rogatoria ordenada por el juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Antonio Pedreira. Su cometido es sustanciar los fondos de Correa y sus socios de la trama Gurtel, que durante años han pasado por las manos del bróker suizo.

Fasana, un tipo simpático, elegante y de buena presencia, de los que usan trajes a medida de dos mil euros, es el muñidor de una imbricada trama societaria, de la que controla decenas de sociedades offshore. Muchas de las instrumentales, que se despliegan como una tela de araña por los paraísos fiscales más remotos y desconocidos, pertenecen a inversores españoles. Y Panamá, donde Correa pretendió conseguir una falsa residencia para eludir la acción de la justicia, es el centro neurálgico de las operaciones encubiertas. El fin último de los titulares de la cuenta Soleado y de otras en los bancos suizos en los que opera Fasana -HSBC y Credit Suisse, principalmente- es ocultar sus patrimonios y beneficios a la Agencia Tributaria. 

La Policía sabe que Fasana está considerado como uno de los diez agentes fiduciarios más importantes de Ginebra y, posiblemente, el primero que más volumen de negocio tramita para clientes españoles. Él y su socio,Bertrand Hagger, gestionan una cartera de entre treinta y cuarenta hombres de negocios españoles. El contable les garantiza la opacidad y en esa tarea financiera lo ayudan su hijo Yannick y el abogado Dante Canónica. Todos ellos, hasta que estalló el caso Gürtel en febrero de 2009, se desplazaban con frecuencia a Madrid.

Fasana viajaba también con asiduidad a Cataluña, Baleares, Comunidad Valenciana, Navarra y País Vasco, donde disfruta de una larga lista de clientes. Todo ello queda acreditado en el sumario por sus entradas y salidas del país y los aeropuertos de destino.

Fasana y los agentes policiales, que osan invadir el sancta sanctorum de su despacho, ya se conocen. Son los mismos que lo detuvieron en Madrid unos días antes, el 20 de mayo, cuando el suizo se disponía a tomar en el Aeropuerto de Barajas un avión de regreso a Ginebra. El gestor helvético, desde el momento de su arresto, mostró un talante de total colaboración y, como se usa en el argot policial,cantó la traviata ante los agentes del Grupo XXI de la Sección de Blanqueo de Capitales de la Brigada de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Judicial.

Las pesquisas estaban bajo el mando del inspector jefe Morocho, que ahora pretende remover los papeles de su oficina. El policía de la UDEF es un licenciado en Económicas que sólo lleva en el Cuerpo desde 2003, pero que se ha ganado entre los suyos el cartel de superagente 81550, su número de placa. 

Viajes de Fasana a Cataluña y Baleares

A los policías españoles les llama la atención la decoración del despacho de Fasana. En sus paredes cuelgan pequeños cuadros con imágenes de Cataluña. De la Sagrada Familia, de la Moreneta, del Tibidabo... Uno de los agentes le hace la siguiente observación:

-Parece usted catalán.

-Bueno, la mayoría de mis clientes son catalanes.

Responde el fiduciario suizo en un perfecto español. Fasana es un influyente intermediario que domina cinco idiomas, algo que siempre le ha ayudado en sus negocios.

Soleado es el nombre en clave de una cuenta bancaria que Arturo Fasana utiliza para ocultar los fondos de grandes fortunas de españolesMientras un policía conversa y entretiene al investigado, los otros intentan recabar información por el despacho. Están convencidos de que el viaje a Ginebra va a valer la pena. Pero el fiscal suizo Mastroianni le recuerda al comisario Olivera las reglas del juego.

-No puede usted tocar ningún papel. Sólo puede acceder a los documentos que vienen recogidos en la comisión rogatoria. No pienso repetírselo otra vez. Si sigue por ese camino, me veré obligado a suspender esta comisión.

Fasana, educado en la prudencia y en la diplomacia, intenta poner orden y reducir la tensión:

-Dígame lo que buscan y yo se lo traigo.

Pero ese ofrecimiento no incluye la carpeta VIP'S con los clientes de lujo de Fasana que ha llamado tanto la atención de los agentes. La misma que el bróker helvético ha anunciado que puede provocar un infarto a España. ¿Y por qué? Pronto los emisarios españoles se percatan de ello.

Fasana sigue esforzándose para que prevalezca una buena armonía. Ante la sorpresa de la comitiva policial, abre un cajón de su escritorio y extrae de él unpendrive de color negro. El contable de la Gürtel invita a los policías españoles a que le sigan a un despacho contiguo. Sin las miradas del fiscal suizo, introduce la memoria en un puerto USB de un ordenador y regala a los policías un pantallazo con una lista de clientes. En ella aparece una serie de iniciales y nombres de empresarios y sociedades españolas.

El fiduciario helvético apaga rápidamente la pantalla del ordenador y les reprende:

-Todo esto nada tiene que ver con lo que ustedes están buscando. Olvídense de ello. Como si no lo hubieran visto. 

Los policías sólo tienen tiempo para grabar en sus retinas unos pocos nombres de españoles, algunos conocidos, que más tarde comentan entre ellos.Aparecen Ramón Blanco y los primos Albertos, que como ellos ya saben son clientes de Fasana desde hace años, un importante empresario de una constructora que cotiza en el IBEX 35, el presidente de una multinacional de cosmética, directivos del sector de servicios, empresarios vascos, socios numerarios del Opus Dei, políticos catalanes y las iniciales de dos importantes instituciones del Estado.

Un informe traspapelado

Los funcionarios del Ministerio del Interior no se echan para atrás, aunque están convencidos de que la maniobra de Fasana busca un objetivo: la intimidación por el fuste de las personas que aparecen en la lista y se benefician de su asesoramiento.

Cuando concluye la comisión rogatoria, Fasana les dice en privado:

-Yo no les he mostrado nada.

Sin embargo, el fiduciario suizo, por medio de un abogado del bufete Cuatrecasas en Madrid, a preguntas de El Confidencial se ha limitado a contestar que "la comisión rogatoria en su despacho de Ginebra se desarrolló en los estrictos términos que marca la ley, gestionada por la Policía y la Fiscalía suiza".

Pero la información que hoy desvela este diario está contrastada por fuentes policiales españolas y del entorno del propio Fasana.

Los funcionarios del Ministerio del Interior no se echan para atrás, aunque están convencidos de que la maniobra de Fasana busca un objetivo: la intimidación por el fuste de las personas que aparecen en la lista y se benefician de su asesoramiento.Cumplimentada la comisión rogatoria, a su regreso a Madrid, los policías redactan una nota informativa reservada sobre el viaje a Ginebra, que el comisario jefe de la Policía Judicial entrega a su superior, el director Adjunto Operativo de la Policía,Miguel Angel Fernández Chico. Pero el informe, en el que se reflejan los datos de la cuenta Soleado, obtenidos en el despacho de Fasana, a partir de ese momento, queda traspapelado en las profundidades pantanosas de la Secretaría de Estado de Interior.

Meses después, estallan los escándalos de la princesa Corinna y de las cuentas del padre del Rey en Suiza, de las que Don Juan Carlos habría percibido como herencia 375 millones de las antiguas pesetas. En la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso comparece el director del CNI,Félix Sanz Roldán. El general se ve obligado a responder una batería de preguntas planteadas por el diputado de Izquierda Unida, Alberto Garzón. El representante de IU pregunta al jefe de los espías españoles si los servicios secretos que él dirige tienen abiertas cuentas en Suiza y si conoce las relaciones entre la compañía Rhone Gestión de Fasana y la princesa Corinna. El militar lo desmiente rotundamente.

Tras la comisión rogatoria, la Fiscalía suiza bloquea el dinero de la cuentaSoleado, en ese momento con un saldo de unos trescientos millones, y de las cuentas de Correa en el Credit Suisse. Tal decisión afecta a empresarios españoles y personajes de la vida pública española que nada tienen que ver con la Gürtel. Seguidamente, las fiscales del caso solicitan a Suiza toda la información sobre la cuenta opaca de Fasana.

http://www.elconfidencial.com/espana/2013/06/13/fasana-el-contable-suizo-de-gurtel-a-la-policia-si-le-enseno-esa-carpeta-hunden-espana--122937/


El chófer de Correa recogió al contable de la Gürtel en la entrada de La Zarzuela

VERANO DE 2008: FASANA SE MONTÓ EN EL AUDI A8 AZUL Y FUE A VER AL JEFE DE LA TRAMA

El presunto 'número uno' de la trama Gürtel, Francisco Correa, sale de la prisión de Soto del Real. (EFE)

Arturo Fasana, el contable de la Gürtel y gestor de la cuenta Soleado, realizó al menos una visita al Palacio de la Zarzuela en el verano de 2008. Su presencia en el complejo real era reservada, por lo que no figuraba en la agenda oficial. Pero esa confidencialidad fue rota por el propio bróker helvético. A la salida de palacio le esperaba un automóvil Audi A8, de color azul oscuro, y su conductor no era otro queAndrés Bernabé, el chófer de Francisco Correa, con quien había concertado una cita ese mismo día. A partir de ese momento, Fasana quedaba retratado ante uno de sus clientes, que utilizaba sus servicios en Ginebra.

El fiduciario helvético, a través de Rhone Gestión, tenía una amplia cartera de empresarios españoles a quienes, por medio de un entramado societario, les garantizaba opacidad para colocar su dinero en paraísos fiscales. De esa manera, mediante sociedades instrumentales, sorteaba los controles de la Agencia Tributaria.

Ese viaje a Madrid de Fasana no era el único que realizó a lo largo de 2008. En el registro de entradas y salidas por aeropuertos españoles, que figura en el sumario, el contable de la Gürtel se trasladó a España en aquel año al menos una docena de veces. La última visita a la capital fue el 4 de diciembre, y la última a territorio español, al aeropuerto de Elche-Alicante, el 11 de diciembre. Entre julio y septiembre de 2008 viajó a España en tres ocasiones. Una de ellas, al aeropuerto de Palma de Mallorca, el 31 de julio. Otros desplazamientos a lo largo del año fueron a Barcelona y Pamplona.

No obstante, el documento aportado por la Policía al sumario no es determinante para aclarar los movimientos de Fasana por España. El Confidencial ha conseguido una copia de uno de los billetes de avión del financiero suizo, que utilizó en un vuelo Ginebra-Madrid el 22 de abril de 2008, cuyo viaje no figura en la relación policial.

La escena de Fasana saliendo de las instalaciones de palacio y subiendo al coche de Correa no fue inmortalizada por la Policía por cuestión de días. En esas fechas del verano de 2008, los agentes del grupo XXI de la sección de blanqueo de la UDEF empezaban a pisarle los talones a Francisco Correa, en una investigación secreta abierta por el juez Baltasar Garzón. Su chófer, Andrés, comenzaba a ser vigilado día y noche.

La Operación Limousine y el padre de Artur Mas 

Pero Arturo Fasana todavía no se había convertido en uno de los objetivos de la UDEF. Su nombre aparece por primera vez en las pesquisas policiales a raíz de la conocida como Operación Limousine contra una red de españoles que evadía impuestos a través de Liechtenstein. Entre los investigados se halla el padre del presidente de la Generalitat, Artur Mas.

La Policía allana el despacho del fiscalista Ramón Blanco, en julio de 2008, y se lleva varias cajas repletas de documentos. De su estudio, los expertos establecen los vínculos entre Blanco, Correa y Fasana.

Sin embargo, el comisario Olivera, jefe de la UDEF, y su hombre de confianza, el inspector Manuel Morocho,comienzan a vigilar a Correa a partir del 8 de agosto de ese año, cuando solicitan a Garzón el pinchazo de uno de los móviles del jefe de la trama Gürtel.

El turno no le llega a Fasana hasta nueve meses después. Tras la gran redada de febrero de 2009, la policía orienta su punto de mira hacia el fiduciario suizo. En el registro de uno de los pisos de la red en la calle Martínez Campos de Madrid, los policías se hacen con un pendrive con una hoja de cálculo titulada: "FAFA. RAN". En ese archivo figura el dinero que Correa tiene en Suiza. Fafa es el apodo que utilizan varios miembros de la Gürtel para referirse en clave a Fasana, como se refleja en numerosas conversaciones telefónicas grabadas por la policía. El seudónimo Fafa era fruto de una broma de Alvaro Pérez, El Bigotes, que se refiere al sexo femenino con esa jerga. Después, fafa sirvió para acuñar el sobrenombre del fiduciario suizo que, por supuesto, desconocía las risas que se traían a su costa los hombres de Correa.

En el primer informe sobre Fasana que presentan los agentes al juez de la causa, el 8 de mayo de 2009, ya señalan al contable suizo como una pieza clave "dentro de la estructura de blanqueo de capitales internacional diseñada por la organización de Francisco Correa Sánchez desde el despacho profesional de Ramón Blanco".

Los policías se basan en una serie de pruebas: su nombre se repite en las conversaciones telefónicas intervenidas a los sospechosos, en los documentos obtenidos en los registros de las sociedades de Correa y en "la observación de las comunicaciones de los internos en el centro penitenciario Madrid Soto del Real".

Hasta ese momento el contable de la Gürtel, que carecía de antecedentes policiales en Suiza y poseía una cartera de influyentes hombres de negocios y personalidades españolas a través de la cuenta Soleado , es desenmascarado por los investigadores españoles.

Para obtener su declaración, al margen de las dilatadas y engorrosas comisiones rogatorias, la UDEF concibe un plan: uno de sus agentes se hace pasar por empresario español y concierta una cita con Fasana en uno de los salones del hotel Eurobuilding. Se pretende que el bróker suizo pique el anzuelo y se desplace a Madrid. Para interpretar el papel de falso hombre de negocios se sirve de la copiosa información que dispone de las investigaciones secretas y utiliza como referente el nombre de un importante empresario español. 

Fasana cae en la trampa y se presenta en Madrid el 18 de mayo. Curiosamente, en ese viaje, por primera vez no se hospeda en su hotel favorito, el Hesperia de la Castellana, un cinco estrellas que le ofrece comodidad y confianza al ser cliente desde hace años. El contable de Correa se aloja en el Aitana, próximo al Estadio Bernabéu y relativamente cerca del Eurobuilding.

A partir de ese momento, los agentes de la UDEF lo someten a un duro seguimiento durante los días de estancia en la capital. Los policías identifican todas sus llamadas telefónicas por medio de un sofisticado sistema instalado en un pequeño maletín adquirido por el Ministerio del Interior a una empresa israelí. El dispositivo electrónico, que ocupa el espacio de un ordenador portátil, tiene capacidad para detectar todas las llamadas que se efectúan en un radio de unos treinta metros.

El fiduciario suizo en ningún momento sospecha de la celada ni de los seguimientos policiales, de ahí su sorpresa cuando es detenido al ir a tomar el vuelo de vuelta a Ginebra. El millonario, acostumbrado a hospedarse en hoteles de cinco estrellas y a almorzar en restaurantes de lujo, pasa a ser un inquilino de los calabozos policiales de la calle Tacona, en el barrio de Moratalaz. Lo encierran en una sucia celda, sin servicios ni comodidades. Llama la atención su imagen, un día después, cuando comparece ante el juez. Fasana, todo un paradigma de la figura del bróker helvético, conocido como un tipo elegante y atlético, declara ante el magistrado Pedreira con un traje arrugado y sin corbata. 

Cuando Fasana se ve acorralado y se percata de la gravedad de los delitos que le imputan, entre ellos el de blanqueo de dinero, pide hacer una llamada. Contacta con el despacho de abogados de Antonio Hernández Gil, en esos momentos decano del Colegio de Abogados de Madrid, para que le asista.

Todos estos datos, que aparecen perdidos en el sumario, pueden aportar una explicación a la postura final del Colegio de Abogados de Madrid que reculó después de anunciar que pensaba sumarse a la querella contra el juez Baltasar GarzónHernández Gil, finalmente, se excusa y no le asiste judicialmente porque, según él, tiene otros compromisos.

La llamada al hijo del ilustre jurista Hernández Gil -presidente de las Cortes, del Consejo de Estado y del Consejo General del Poder Judicial- no es ociosa. Fasana conoce al letrado desde hace tiempo. El vínculo entre ambos queda constatado en el folio 346 del tomo VIII del sumario de la Gürtel. En un fax, escrito en español, enviado por Fasana a Ramón Blanco, el 16 de septiembre de 1999, se puede leer a pie de página: "Copia: Sr. Antonio Hernández Gil". El contable suizo informa a Blanco -el experto en materia fiscal que más clientes españoles le ha proporcionado- de la inversión en un negocio inmobiliario en Canadá "positivo para nuestro grupo".

Todos estos datos, que aparecen perdidos en el sumario, pueden aportar una explicación a la postura final del Colegio de Abogados de Madrid, que reculó después de anunciar que pensaba sumarse a la querella contra el juez Baltasar Garzón. El letrado Ignacio Peláez denunció al magistrado de la Gürtel por el caso de las escuchas ilegales en el locutorio de la cárcel de Soto del Real.Fuentes próximas a la investigación señalan que una nueva comisión rogatoria dirigida a la Justicia suiza serviría para levantar el manto del secretismo de la cuenta Soleado. Así se podría conocer el dinero bloqueado y los nombres de sus titulares. 

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