lunes, 20 de mayo de 2013

5 rincones desconocidos que hay que ver antes de morir

ay parajes naturales que son el paraíso en vida y que dejan sin habla a cualquiera, incluso a través de una foto. Construcciones del hombre como las Pirámides o la Gran Muralla China que parecen imposibles hoy en día, y que fueron la morada de los dioses en la Tierra hace miles de años.

Los monasterios de Meteora


La traducción correcta de Monasterios de Meteora (Grecia) sería algo así como Monasterios suspendidos en el cielo. Eso dice bastante de lo curioso del lugar. Los edificios se construyeron en la cima de unas gigantescas rocas talladas por la erosión, aunque algunos dicen que fueron los rayos de Zeus los que formaron las rocas, allá por el siglo X, cuando los primeros ermitaños empezaron a vivir por la zona.

Hoy en día, algunos de estos monasterios siguen estando habitados por monjes y monjas, que viven su día a día a sus 400 metros de altura, a los que acceden por empinadas y eternas escaleras o complicados sistemas de poleas. 

Aquí, la primera impresión es la que cuenta, y así lo sintió uno de los viajeros de minube, Dibuty: "Para mí uno de los sitios más espectaculares del mundo... es precioso y tiene unas vistas espectaculares."

Tribu Himba

Esta tribu de Namibia es una de las pocas que todavía conserva el mismo estilo de vida que hace cientos de años.

Aunque los Himba ya no son una tribu aislada debido al turismo que se acerca a visitarles, sí que es verdad que mantienen la gran mayoría de sus costumbres: su piel es roja por una mezcla de polvo de ocre y grasa animal para protegerse del sol; los peinados indican el sexo de los más pequeños y el nivel social dentro de la tribu; su dieta tiene de base la leche y la carne de su ganado y está bien vista la poligamia.

Si alguien tiene la suerte de visitar uno de sus poblados, es importante respetar 100% a todos los miembros y no dar de comer cosas a los niños: se les pican los dientes y sufren de caries, algo que no conocían antes.

Parque Natural de Torres del Paine

Foto de Roger Uceda

"He viajado mucho pero rara vez he disfrutado tanto de la estética de un sólo lugar. Aquí, en plena Patagonia Chilena, mirara donde mirara veía belleza, texturas, colores, composiciones, formas y tonos... en definitiva Arte (sí, con A mayúscula)." Si Chris Pomeroy describe este parque con estas palabras, es porque realmente estamos ante algo único en el mundo.

El Parque Nacional Torres del Paine es uno de los parques más grandes de Chile. Dentro hay grandes montañas, ríos, lagos de un azul intenso, bosques y hasta glaciares. Lo que vienen siendo más de 240.000 hectáreas de naturaleza pura, vamos.




















Biet Ghiorgis

La traducción literal sería Iglesia de San Jorge, en Lalibela, Etiopía. Y, según dice la leyenda, su construcción es un verdadero milagro:

Gebre Mesqel Lalibela, el rey, construyó muchas iglesias en el siglo XIII, pero se olvidó de levantar una en honor a San Jorge, patrón de Etiopía. Lógicamente, San Jorge se enfadó y le reclamó al rey su lugar de culto. El rey prometió construirle la iglesia más bonita del mundo solo para él, y así lo hizo.

Biet Ghiorgis se encuentra a unos 13 metros por debajo del nivel de la tierra y para entrar hay que pasar por una serie de pasadizos subterráneos. No son pocas las veces que han llamado a esta iglesia la octava maravilla del mundo.

Glaciar Athabasca
Foto de Naxos

Aunque el glaciar más conocido del mundo sea el Perito Moreno, el Athabasca es el más visitado de Norteamérica y se encuentra dentro del Parque Nacional de Jasper (Canadá).

Este glaciar ha menguado mucho por el cambio climático del planeta. De hecho, en los últimos 100 años ha perdido la mitad de su volumen y ha retrocedido considerablemente.

Aún así, el Athabasca sigue siendo un verdadero espectáculo. Además, gracias a su fácil acceso y cercanía a la carretera 93, son miles las personas que cada año se animan a visitarlo.

Recomendación: no ir solos. Es realmente peligroso si no se conoce bien dónde están las grietas del hielo que pueden jugar una muy mala pasada.

El Misterio de Saipan


En el archipiélago de las Islas Marianas en el Pacifico Occidental hay unas misteriosas formaciones submarinas, configuraciones que parecen haber sido efectuadas de forma artificial y como si por una enorme plataforma dotada con orugas hubiese dragado el fondo submarino hace millones de años.

¿Quizás el mítico continente desaparecido de Mu?, lo cierto es que la ubicación coincide y la antigüedad de los EVIDENTES vestigios parecen no dejar lugar a dudas de que quizás una civilización pre-humana habitó aquel que llamamos inocentemente nuestro planeta.

Senzar; la Lengua de Dzyan.

H.P. Blavatsky menciona en La doctrina secreta (The Secret Doctrine) una misteriosa lengua llamada Senzar.

Según la teósofa, el Senzar sería la lengua original de Las estancias de Dzyan (The Stanzas of Dzyan), es decir, de una civilización perdida en la noche de los tiempos.

En obras posteriores H.P. Blavatsky fue otorgando mayores precisiones. Por ejemplo, que el Senzar no era una lengua común, sino el habla de los antiguos sacerdotes y sabios, de los iniciados en los misterios sobre el verdadero pasado de la humanidad; una verdad inquietante para cualquiera que padezca de vértigo temporal. En Isis sin velo (Isis Unveiled) se subraya que el Senzar, de hecho, es la lengua sobre la que se construyó el sánscrito antiguo.

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La teosofía anuncia que el Senzar, cuya sola sugerencia causaba horror en los pueblos salvajes, está ausente en todas las nomenclaturas y dialectos fuera de su órbita de influencia, explicando de este modo porqué los filólogos y lingüistas jamás se hayan topado con sus rastros, transformando convenientemente a H.P. Blavatsky en la única persona de occidente capaz de interpretar su significado.
                 
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Si bien el Senzar no tiene una influencia directa sobre otros idiomas, al tratarse de una "lengua fundamental", uno puede comprender todos los idiomas si logra administrar sus secretos; ya que en el Senzar se encuentra el "gérmen del habla", es decir, el habla primordial, los primeros acuerdos por los cuales dos personas diferentes aceptan llamar a algo bajo un sonido determinado.

Más aún, algunos teósofos entusiastas sostienen que el Senzar opera en distintos niveles, tanto sobre la mente en el estado de vigilia como durante el sueño, momento en el que revela sus imágenes más ricas y exuberantes. En este sentido, el Senzar es una lengua que se escucha despierto, pero que se comprende durante el sueño; instante en el que florece imprevisiblemente y lejos de las clausuras de la conciencia diurna.

Solo un puñado de iniciados alrededor del mundo son capaces de leer e interpretar los sonidos del Senzar, por cierto, ásperos o dulces y delicados, según la ocasión y el nivel de sensibilidad del oyente, de tal modo que ante una misma palabra una persona puede oír "roca", y otro "flor" o "ducado", generando gran confusión y debate sobre cualquier inciso, incluso el más nimio, que se intente proyectar.

De más está decir que el Senzar es una lengua mítica, incierta e improbable, pero su naturaleza responde a una mecánica acaso posible.

En un pasado remoto, antes de que el significado y el significante operen sobre la incipiente psiquis humana, en algún rincón remoto del mundo los hombres balbucearon sus primeros sonidos, balbuceos que, por otro lado, solo tenían significado para ellos mismos, es decir: la palabra individual, sin acuerdos colectivos.

Solo mediante una negociación inimaginable -ya que no había una lengua con la cual comunicarse- los hombres de aquel rincón remoto acordaron que ciertos sonidos y modulaciones se ajustaban a un concepto, a una cosa, e incluso a una emoción. Es difícil imaginar, al menos para mi, como en ausencia de una lengua los hombres comenzaron esa concesión por la cual todos aceptaron que un sonido significaba una cosa, y solo esa cosa.

“... La que escribe estas líneas tiene a la vista un manuscrito arcaico, una colección de hojas de palma impermeables a la acción del agua, del fuego y del aire, por un procedimiento específico desconocido. Hay en la primera página un disco de perfecta blancura, destacándose sobre un fondo de un negro intenso. En la página siguiente aparece el mismo disco, pero con un punto en el centro...”[1]

¿Un manuscrito incorruptible a los elementos naturales? ¿Idioma desconocido en hojas de palma?. ¿Son las Stanzas de Dzyan el primer libro “revelado” por inteligencias interplanetarias? ¿Visión astral o reliquia literaria olvidada?. Con Blavatsky nunca se sabe...


En 1888 se da a conocer al público la obra cumbre de Helena Blavatsky: La Doctrina Secreta. Síntesis de la Ciencia, la Religión y la Filosofía. Su dos primeros volúmenes, Cosmogénesis y Simbolismo Arcaico de las Religiones del Mundo, causan sensación y su tirada se agota rápidamente, convirtiéndose en uno de los primeros Best-Seller en su género. En años sucesivos verían la luz cuatro volúmenes más que completarían la serie, aunque la pluma de Blavatsky ya no estaría involucrada en su redacción. 

Aunque se creía que la obra seria una continuación de Isis Desvelada que había sido su primer gran trabajo, la Doctrina Secreta, no sólo amplió los conceptos registrados en Isis, sino que además superó todas las previsiones. Sin embargo su mayor desafío fue declarar que gran parte de la Doctrina Secreta bebían de las fuentes de las misteriosas Stanzas de Dzyan.

¿Pero de dónde extrajo Blavatsky una fuente tan singular?. Difícil es romper con el mutismo que la ocultista impuso sobre este asunto, aunque al estudiar sus escritos algunos cabos conseguimos atar.

“ ... Las Estancias preliminares darán motivo a una de las mayores, y quizás más sería objeción de las que puedan hacerse, en contra de la corrección de la obra y de la confianza que merezca. ¿Cómo pueden comprobarse las declaraciones contenidas en ellas?. A la verdad, aunque la mayor parte de las obras sáncristas, chinas y mongolas citadas en los volúmenes presentes, son conocidas por algunos orientalistas, la obra principal, aquella de la cual las Estancias han sido tomadas, no figura en las bibliotecas europeas...”

“ ... El libro de Dzyan (o Dzan) es completamente desconocido a nuestros filólogos, o al menos ninguno de ellos ha oído hablar de él bajo este nombre. Esto es, sin duda alguna, un grave obstáculo para todos aquellos que siguen los métodos de investigación proscritos por la ciencia oficial, pero para los estudiantes de Ocultismo y para todo ocultista verdadero, esto tendrá poca importancia. El cuerpo principal de las doctrinas dadas, se encuentra esparcido en centenares y aún millares de manuscritos sáncristos, algunos ya traducidos, y como de costumbre desfigurados en sus interpretaciones, y otros esperando todavía que le llegue el turno...”

Ahora bien. ¿Cómo llegó este increíble manuscrito a manos de Blavatsky?. 

Para contestar a esta pregunta retrocedamos unos Capítulos atrás. Dijimos que durante su estancia en Egipto, Helena trabó relación con Metamón, quién la inició en los misterios de las pirámides. Jacques Bergier en Los libros condenados escribe, que fue éste erudito musulmán el que le reveló “la existencia de un libro condenado muy peligroso, pero que le enseña a consultar por clarividencia. El original se encuentra, según el mago, en un monasterio del Tíbet... // “este libro revela secretos de otros planetas y referencias a una historia de cientos de millones de años de antigüedad”

Al contrario de lo que se piensa, no fue en un monasterio tibetano donde Blavatsky adquirió las Stanzas de Dzyan, sino que más tarde declaró haber obtenido un ejemplar en la India. Sin embargo la hermana Helena, no satisfecha con asombrar al mundo con menuda revelación, agita las aguas y los corazones al afirmar que las Stanzas están escritas en una lengua desconocida, llamada Senzar “de la que nadie ha oído hablar, ni antes y después de ella”, y que para colmo de males traduce una copia del ejemplar al inglés”

¿Senzar? Habla Blavatsky:

“... La lengua sacerdotal (Senzar), además de tener una alfabeto propio, puede ser expresada por medio de varios sistemas de escritura cifrada, cuyos caracteres participan más de la naturaleza del ideograma que de las sílabas. Otro método (lug, en tibetano) consiste en el empleo de los mismos y colores, cada uno de los cuales corresponde a una letra del alfabeto tibetano (que consta de treinta letras simples y setenta y cuatro compuestas), formando así un alfabeto criptográfico completo. 

Cuando se emplean los signos ideográficos, hay una manera definida de leer el texto, pues en tal caso los símbolos y signos usados en astrología esto es, los doce animales del Zodíaco y los siete colores primarios, cada uno de ellos triple en gradación o matiz, a saber: claro, primario y oscuro- representa las treinta y tres letras del alfabeto simple, en lugar de palabras y frases.

Porque en este método, los doce “animales” repetidos cinco veces y asociados con los cinco elementos y los siete colores, proporcionan un alfabeto completo, compuesto de setenta letras sagradas y doce signos. Un signo colocado al principio del texto determina si el lector tiene que descifrarlo según el sistema indio, en el cual cada palabra es simplemente una adaptación sánscrita, o si debe hacerlo con arreglo al principio chino de leer los signos ideográficos. El método más fácil, sin embargo, es aquel que permite al lector no emplear ninguna lengua especial, o emplear la que más le plazca, puesto que los signos y símbolos eran, como los guarismos o números arábigos, propiedad común e internacional entre los místicos iniciados y sus discípulos...”

Ingenioso. ¿La lengua madre antes de la Torre de Babel?. Lo cierto es que para delicia de sus críticos el supuesto manuscrito nunca fue presentado al público y el secreto, si alguna vez lo hubo, fue a parar a la tumba de Blavatsky. Drásticos ¿no?

Intentando ordenar ideas, busqué referencias históricas que dieran validez a la historia, para de paso escapar a la influencia de Blavatsky acerca del tema. Encontré lo siguiente:

Bergier -quién otro sino- menciona que el francés Louis Jacolliot, parece haber sido el que bautizó el libro con el nombre de Stanzas de Dzyan en el siglo XIX. Valga decir que Jacolliot, quién se dedicó a las antiguas civilizaciones orientales, es citado con frecuencia por Blavatsky. También alude a Bailly, astrónomo francés del siglo XVIII, sin descartar para las Stanzas un origen aún más remoto.
René Guenón, quién a principios del siglo XX escribiera un libro muy polémico acerca de la Teosofía, brinda otra versión al asunto.

“... Agreguemos aún una palabra más en lo que concierne especialmente al origen de los textos tibetanos supuestos muy secretos que Mme ha citado en sus obras, concretamente las famosas Stances de Dzyan, incorporadas a la Doctrina Secrete y a Voix du Silence. Estos textos contienen muchos pasajes que son manifiestamente “interpolados” o incluso inventados, y otros que han sido al menos “arreglados” para acomodarlos a las ideas teosofistas; en cuanto a sus partes auténticas, están tomadas simplemente de una traducción de fragmentos del Kandjur y del Tandjur, publicada en 1836, en el volumen XX de la Asiatic Reaserchs de Calcuta, por Alexander Csoma de Koros. Este era de origen húngaro, y se hacía llamar Scander-Beg, era una persona original que había viajado durante mucho tiempo por el Asia Central a fin de descubrir, por la comparación de las lenguas, la tribu de la que había salido la nación....”

Rematando con:

“ ... Dzyan debe ser una corrupción de una palabra sánscrista, ya sea jnana, conocimiento, o ya sea dhyana, contemplación; la misma Mme Blavatsky ha indicado estas dos derivaciones (la primera en Lotus de diciembre de 1887 y la segunda en la Introducción de la Doctrina Secrete), sin que al parecer se percatara de su incompatibilidad...”

Estamos tentados a dejarnos seducir por la dureza y seguridad de Guenón, sino fuera porque, muy debajo de la alfombra encontramos algo más.

Centrándonos en el dato de que Blavatsky obtuvo el manuscrito en la India, descubrimos algunos detalles importantes:

como por ejemplo que los hindúes se refieren a los Señores de Dzyan como aquellos que vinieron de la estrellas. Daniken quién visitó la India a mediados de los años 70, sostiene que: “éste libro apareció del otro lado del Himalaya y que por caminos desconocidos, sus doctrinas se filtraron hasta el Japón, India y China e incluso en las tradiciones americanas se han encontrado huellas de las mismas...” // “En algunos países me citaron a menudo esta doctrina, pero aún no he encontrado a nadie que haya visto una copia verdadera de la obra. Las partes del libro que se han llegado a conocer están desparramadas por el mundo entero en forma de miles de textos traducidos del sánscrito...”

Un libro tan especial según Daniken, y que “... estaba tan intensamente magnetizado, que los autorizados que lo tomaban en sus manos veían desfilar ante sus ojos los acontecimientos descritos en él, y al mismo tiempo podían percibir en su propia lengua, por medio de impulsos trasmitidos rítmicamente, los misteriosos textos, siempre y cuando la persona en cuestión conociera un vocabulario al que se pudieran traducir dichos textos...”

Canalizado por videncia, incorruptible ante los elementos, trasmisor de acontecimientos pasados y futuros. Qué civilización de las que nos presenta la Historia pudo ser capaz de engendrar una documento de esta envergadura? ¿Terrestre? ¿Cual? ¿Acaso el texto de Dzyan no es considerado uno de los más antiguos del mundo y que incluso sobrepasa la edad de nuestra propia Tierra?

Si hubo una civilización capaz de redactar tal prodigio, debió tener contacto con tierras centrales americanas, porque en el Popol-Vuh (Libro del Consejo de la Comunidad), manuscrito maya-quiché, se encuentran similitudes sorprendentes en lo que respecta a las Stanzas.

Considerado como uno de los pocos textos que escapó a la furia del conquistador, se atribuye su permanencia a que se conservó en el tiempo por medio de la tradición oral. Se cree que sus responsables fueron los quichés, pueblo de la familia de los Mayas, que habitaron el territorio de Guatemala en la América Central. La Historia registra que los quichés eran un nación guerrera y conquistadora que sojuzgaron a otras etnias, aunque muy poco es lo que se saber acerca de sus costumbres.

Como tradición oral, el Popol-Vuh, se mantiene hasta el siglo XVI, época en que vuelve a ser escrito por un indígena, antiguo sacerdote quizá, en lengua quiché pero con caracteres latinos. Este manuscrito, que constituye el verdadero original del Popol –Vuh llega a manos de Fray Francisco Ximénez, cura párroco de Santo Tomás Chuilá, población guatemalteca llamada actualmente Chichicastenango, a principios del siglo XVIII. Por eso se conoce al Popol Vuh con el nombre de Manuscrito de Chichicastenango.

Este párroco no sólo escribe una versión en castellano, sino que en una columna paralela copia el texto quiché, es decir que no sólo lega su traducción sino la transcripción del texto indígena.

Se desconoce la fuente madre de la obra, aunque conservamos un dato que alimenta nuestras sospechas acerca de su vinculación con las Stanzas de Dzyan. Esa información dice que originalmente el Popol-Vuh fue pintura, memoria, palabra. El mismo texto declara: “ ... este es el primer libro pintado antaño, pero su faz está oculta al que ve, al pensador...”

Pero su faz no está tan oculta como para que no podamos reconocer las similitudes que lo relacionan con su homólogo oriental. Antes de proseguir, sería bueno recordar cuales son las enseñanzas trasmitidas en el Libro de Dzyan. Sintetizando: Las estrofas cuentan la historia de la creación de nuestro mundo, de los Dioses que la propiciaron y de las diferentes evoluciones humanas que precedieron a nuestra Humanidad actual. Este relato se trasmite casi como un calco en el Popol –Vuh.

Obsérvese y Medite:

Primer Intento de Creación Humana: Popol-Vuh

“ ... De la Tierra hicieron la carne. Vieron que aquello no estaba bien, sino que se caía se amontonaba, se ablandaba, se mojaba, se cambiaba en tierra, se fundía; la cabeza no se movía ; el rostro (quedábase vuelto) a un solo lado; la vista estaba velada no podía mirar de tras de ellos; al principio hablaron , pero sin sensatez. En seguida aquellos se licuó, no se sostuvo en pie...”

Primer Intento de Creación Humana: Doctrina Secreta. Vol 3: Antropogénesis. Estancia IV.

“ ... El Aliento necesitaba una Forma; los Padres se la dieron. El Aliento necesitaba un Cuerpo denso; la Tierra lo modeló. El Aliento necesitaba el Espíritu de Vida; los Lhas Solares lo exhalaron en su Forma. El Aliento necesitaba un Espejo de su Cuerpo; “¡Nosotros le dimos el nuestro!” -dijeron los Dhyânis. El Aliento necesitaba un Vehículo de Deseos; “¡Lo tiene!” -dijo el Agotador de las Aguas. Pero el Aliento necesitaba una Mente para abarcar el Universo; “¡No podemos dar eso!” -dijeron los Padres. “¡Jamás la tuve!” -dijo el Espíritu de la Tierra. “¡La Forma sería consumida si yo le diera la mía!” -dijo el gran Fuego... El Hombre permaneció un Bhûta vacío e insensato... Así dieron la Vida los Sin-huesos a los que se convirtieron en Hombres con Huesos en la Tercera.

Progenie Divina: Popol – Vuh.

“ ... Solamente construidos, solamente formados; no tuvieron madres, no tuvieron padres, nosotros le llamamos simplemente varones. Sin la mujer fueron procreados, sin la mujer fueron engendrados, por los de los Construido, los de los Formado, los Procreadores, los Engendradores. Solamente por Poder Mágico, solamente por Ciencia mágica // Todo lo vieron, conocieron todo el mundo entero, cuando miraban en el mismo instante su vida miraba alrededor, lo veía todo en la bóveda del cielo y en la superficie de la Tierra...”

El texto finaliza con la decisión de los Dioses de deshacer parte del poder otorgado a sus Construidos.
“ ... Entonces fueron petrificados ojos (de los cuatro), por los Espíritus del cielo, los que los veló como el aliento sobre la faz de un espejo; los ojos se turbaron no vieron más que lo próximo // Así fue perdida la Sabiduría y toda la Ciencia...”

Progenie Divina: Doctrina Secreta. Antropogénesis. Estancia XI.

“ ... Entonces la Tercera y Cuarta crecieron en orgullo. “Somos los reyes; somos los dioses” .Construyeron ellos templos para el cuerpo humano. Rendían culto a varón y hembra. Entonces el Tercer Ojo cesó de funcionar ... “

El texto finaliza con la Destrucción de estas razas divinas por un Cataclismo Marítimo, curiosamente igual que en el Popol – Vuh.

Establecido algunos de los paralelismos, queda por descifrar una pregunta ya formulada en una parte de este artículo: A qué civilización pertenece una Doctrina que reconocemos como Universal?.

Volvamos a Blavatsky:
Como ya se mencionó las Stanzas de Dzyan según la autora, se encontraban escritas en hojas de palmas, pero aunque después guarda silencio sobre la procedencia y características físicas del manuscrito, se despacha con más información acerca del mismo en la Voz del Silencio, obra filosófica-poética, también basadas en parte de las Stanzas.

“ ... La obra a que pertenecen los fragmentos que aquí traduzco, forma parte de aquella misma serie de la cual han sido sacadas las Stanzas del Libro de Dzyan, en las que está basada la Doctrina Secreta // Los Preceptos originales está grabados en delgadas placas cuadrangulares, muchas de las copias lo están en discos. Tales discos o placas se guardan generalmente en los altares de los templos anexos a los centros en que se hallan establecidas las escuelas llamadas contemplativas // Están escritos de distintas maneras, algunas veces en tibetano, pero principalmente en caracteres ideográficos...”

Por lo visto existe más de una material que guarda las enseñanzas de las Stanzas, que evidentemente no se agota en simples hojas de palmas. Vemos que se mencionan planchas cuadrangulares y discos grabados con caracteres ideográficos, posiblemente la misteriosa lengua sacerdotal Senzar.

Pero si las Stanzas de Dzyan moran en algún monasterio tibetano, se desconoce su paradero real, porque Blavatsky se cuidó muy bien de identificar el lugar preciso. Sin embargo no se privó de mencionar en sus obras, que antiguamente en nuestro planeta florecieron civilizaciones muy adelantadas, ignoradas por la historia oficial, a las que la ocultista atribuye paternidad sobre las Stanzas.

Esquivando las rutas de Shamballa y Agartha, podemos citar referencias concretas que ayudan a nuestra empresa.
El desierto del Gobi, donde Blavatsky situó parte de esas civilizaciones desconocidas fue explorado con intensidad en los primeros decenios del pasado SXX. Hubo dos hallazgos reveladores. Uno de los arqueólogos ingleses más prestigiosos Sir Aurel Stein afirmó haber encontrado inmensos túneles que conducían desde una gruta situada en las afueras del Tuen-Huang a las cavernas del desierto del Gobi:

“ ... Una de aquellas bibliotecas se encuentra en las salas espaciosas de un templo en forma de cruz egipcia excavada en la roca. Para acceder a él, hay que trepar por una escalera y entrar en un túnel, al fondo del cual se encuentra otra escalera, por la que hay que subir hasta la segunda planta. Allí a lo largo de los muros se encuentran innumerables tablillas de color marrón oscuro cuidadosamente barnizadas. Su tamaño aproximado es de 40x60 cm por 5 cm de espesor y un peso aproximado de 5 o 6 kg.

Según una tradición conservada por los monjes budistas, estas tablillas no habían sido transportadas allí trepando por las montañas, puesto que habían llegado al país del Gobi en una época en que aquellas comarcas eran unas tierras fértiles y muy bien pobladas, antes de que las montañas se hubiesen levantado. //
Según las mismas tradiciones y el contenido de los textos, esta civilización se remontaría a varios cientos de miles de años”

Se trataría del ignoto imperio Uigur que según se dice se extendía desde el Himalaya hasta el Tíbet? Y que pensar del descubrimiento del arqueólogo ruso Koslov, quién se encontró con una arcaica ciudad Kara Khota, también en el desierto de Gobi -Mongolia- que contenía una tumba decorada con un mural que representaba a una joven pareja de aristócratas, posiblemente reyes, estimándose una antigüedad de 18.000 años.. Hay quién ha querido ver en este último hallazgo una referencia al también enigmático continente antediluviano conocido por MU, pero nos abstenemos de hacer cualquier comentario..

Muy poco es lo que se sabe acerca de la suerte de estos descubrimientos que las tinieblas del tiempo parecen haber sepultado. En una zona tan conflictiva como es la frontera mongola-china-tibetana, fuertes intereses políticos y de los otros, conspiran en contra de una mayor profundización de las investigaciones in situ.

Similar fortuna corrió el extraordinario hallazgo realizado en la Cueva de los Tayos, cantón de Morona, provincia de Santiago-Zamora (Ecuador) por el espeólogo húngaro nacionalizado argentino Juan Moricz, experto en leyendas ancestrales, que se topó con un descubrimiento que si se hubiera conservado, hubiera hecho palidecer a muchos estudiosos. Pero habrá alguna relación con las Stanzas de Dzyan?

Juzgue el lector...

21 de Julio de 1969:

“ ... He descubierto valiosos objetos de gran valor cultural e histórico para la humanidad. Los objetos consisten especialmente en láminas metálicas que contienen probablemente el resumen de una civilización extinguida, de la cual no tenemos hasta la fecha el menor indicio.

Estas palabras integraban el Acta Notarial que Moricz puso a disposición del notario de Guayaquil Dr. Gustavo Falconi. Un verdadero suicidio de integridad, de la que solamente quedaron registros fotográficos, algunos de los cuales pueden ser consultados en el famoso libro de Daniken El oro de los Dioses.

“ ... Se trata, principalmente, de planchas de metal grabadas, conteniendo profecías históricas en relación con una civilización desaparecida, de la que nadie hasta hoy había sospechado la existencia por carecer de vestigios. // El formato de las planchas y de las hojas metálicas es, por lo general, de 96 x48 cm. 

Se ignora que clase metal pudo ser utilizado para confeccionar las planchas y las hojas, ya que tanto éstas, que son finísimas, como aquellas, que son más gruesas, se mantienen derechas sobre el filo, apretadas unas con otras, formando enormes volúmenes. Están cubiertas por completo de signos regulares, como ejecutadas mecánicamente y todas aparecen selladas. No se ha podido determinar el numero exacto de los ejemplares de tan singular Biblioteca, pero es evidente que se eleva a varios miles....”

Hay quienes dicen que Moricz pertenecía a una extraña orden esotérica húngaro-germana. Esta asociación, más la alianza con los indios Shuaras (Jíbaros) –custodios de la región- con quiénes Moricz conversaba en su propia lengua el Shuar, gracias al dominio que tenía del Magiar una antiquísima lenguaje húngaro similar al de los Shuaras, fueron esenciales para el éxito de la misión.

Pero Moricz no estaba solo en su empresa. Otro hombre, un piadoso salesiano el párroco Carlo Crespi que estaba a cargo de la Iglesia María Auxiliadora de los Pobres, en la zona de Cuenca, venía recibiendo de parte de los shuaras, los mismos que ayudaron al argentino, gran cantidad de piezas procedentes de los mismos laberintos subterráneos.

“ ... Centenares de planchas de oro representando soles, estrellas, crecientes de luna... y serpientes, que venían a contemplar ala panoplia de símbolos relativos a la navegación espacial. // “ ...

Entre otras muchas, una plancha de oro que representa una pirámide, en la base de ésta, a derecha e izquierda, sendos elefantes, animales desconocidos en América del Sur hace 12.000 años, o sea en una época en que se consideraba no existía rastro de civilización en ella...”

Crespi que en su juventud había practicado la arqueología, sostenía que muchas de estas piezas databan de antes de Cristo.

“ ... Todo lo que los indios me han ofrecido –dice- proviene del Laberinto y data de antes de Cristo. Las planchas de oro y objetos prehistóricos son de antes del Diluvio...”

Daniken quién lo entrevistó en la misma época de su relación con Moricz hacía notar que el Museo de María Auxiliadora había sufrido un incendio, que según se cree fue intencional provocando la desaparición de gran cantidad de material, el resto que sobrevivió al siniestro quedó muy afectado.

“ ... En las planchas de oro que, procedentes del subsuelo ecuatoriano conserva el Padre Crespi, se reconocen caracteres gráficos de una escritura que probablemente, es la más antigua que se conoce en el mundo. Uno de sus más bellos ejemplares es una estela de 52 cm de alto por 14 de ancho y 4 de espesor, subdividida en 56 cuadrados, cada uno de los cuales contiene un carácter gráfico diferente.


El creador de esta estela disponía de un alfabeto de 56 letras o símbolos...”

En 1976 en la revista Ancient Skies publicó un artículo muy revelador donde el filólogo hindú Dileep Kumar, un estudioso del sánscrito y de las civilizaciones antiguas de la India, quién analizando los símbolos que se muestran en una de las piezas del padre Crespi, una lámina aparentemente de oro, de unos 52 cm de alto, 14 cm de ancho y 4 cm de grosor concluyó que los ideogramas pertenecían a la clase de escritura Brahami, utilizada en el período Asokan de la India, hace unos 2.300 años. Cuatro años más tarde, el doctor Barry Fell, Profesor de Biología de la Universidad de Harvard identifica 12 signos de la lámina en cuestión con los propios signos empleados en el Zodíaco.

No hay duda que si el legado descubierto en Ecuador hubiera obtenido mejor fortuna, hubiéramos contado con un excelente material que ayudase tal vez a descifrar el misterio de las Stanzas o por lo menos acercar posiciones, porque con los datos aquí aportados no cabe dudas que la senda es la correcta. Claro que la pregunta del millón sigue siendo la misma: a qué civilización pertenecen estos hallazgos que parecen desafiar todos los pronósticos?. Porque si es antes del diluvio la cosa se complica...

Recurramos a una de las piezas del Museo, una pesada plancha de oro representando tres rostros humanos vistos de frente, junto a un tablero cubierto de signos.

“ ... Uno de los personajes, con el brazo extendido, designa una estrella. El otro viste una túnica cosida por ambos costados y luce en la cabeza una estrella de tres rayos. Sobre el tablero planean dos cuerpos esféricos. ¿Qué signifícan el tablero y los signos que lo cubren?. Al parecer, se trata de la representación de un cuadro de mandos ...”


¿Civilizaciones Estelares?. ¿Todo se reduce a visitas extraterrestres?. ¿Las Stanzas de Dzyan son producto de esta corriente?. Si tomamos nuevamente la Doctrina Secreta, sus seis volúmenes pueden ser sintetizados como la visita de seres procedentes de otros planetas de nuestra galaxia, que en edades remotas tomaron contacto con los habitantes de la Tierra. O es que hay otra explicación?.

También podríamos decir que las Stanzas son una invención de Blavatsky. Pero llama la atención que si la historia no cuenta con demasiado crédito entre los académicos, no se explica entonces las persecuciones y amenazas que en vida recibiera Blavatsky, por atreverse a divulgar las Stanzas. Demasiada preocupación para un documento que aparentemente no vale nada. O sí?

Estadísticas siniestras:

1855: estando en la India recibe un aviso: si no devuelve las Stanzas de Dzyan le ocurrirá una desgracia.
1860: se enferma gravemente. Durante tres años huye de un lado para otro, por Europa como si la persiguiesen
1870: De regreso de Oriente a bordo de un barco que cruza el Canal de Suez, éste hace explosión. La mayoría de los viajeros quedan reducidos a polvo. Ella se salva por milagro.

1871: En Londres intenta dar una conferencia de prensa. Un hombre dispara sobre ella varios tiros de pistola, y declara que ha sido teleguiado?...

Logra traducir las Stanzas al inglés. Este documento se encuentra en la actualidad en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Se acrecientan las amenazas: si Madame Blavatsky se obstina en hablar del libro de Dzyan, debe atenerse a las peores consecuencias

En 1884 Blavatsky declara: “Mi misión es derribar al espiritualismo, convertir a los materialistas y probar la existencia de los maestros del Tíbet”. Un año después la Sociedad Psíquica de Londres publica el informe que la destroza públicamente acusándola de vulgar prestidigitadora.

Más tarde lamentará haber hecho pública las Stanzas de Dzyan.

Se ha citado este historial porque es necesario reconocer que el tema de las Stanzas de Dzyan es un asunto por demás complejo y que pone en el tapete la censura de ciertas fuerzas desconocidas, llámense gobiernos, servicios secretos, órdenes místicas o religiosas, que conspiran en contra de documentos y de descubrimientos que no parecen encajar en la historia que con tanta paciencia ha sido edificada acerca de nuestro pasado. No mencionaremos a los Hombres de Negro, no es nuestro estilo...

La misma Blavatsky parecía compartir este temor al escribir:

“El peligro está en que doctrinas tales como la de la Cadena Planetaria, o de las siete Razas, suministran desde luego una guía segura para el descubrimiento de la séptuple naturaleza del hombre; pues cada uno de los principios humanos está en correlación con un plano, con un plantea y con una raza; y los principios humanos, en todos los planos, son correlativos a la fuerzas ocultas de la naturaleza séptuple; siendo los correspondientes a los planos más elevados, de una potencia formidable.

Así es, que cualquiera clasificación septenaria proporcionaría desde luego una guía segura para descubrir poderes ocultos tremendos, cuyo abuso sería origen de males incalculables para la humanidad; una guía que quizás no lo sea para la generación presente, en especial los occidentales, protegidos por su propia ceguera y por su ignorante incredulidad materialista en lo referente a las cosas ocultas, pero una guía que hubiera sido, sin embargo, de efecto bien real en los primeros siglos de la Era Cristiana, en que se trataba de gentes convencidas por completo de la realidad del Ocultismo, y que entrando en un ciclo de degradación, hallábanse predispuestas a abusar de los poderes ocultos, y a ejercer la hechicería de la pero especie...”

Muchos pasajes de las Stanzas así como las Cartas que los misteriosos Maestros dejaron a Blavatsky, sugieren que en el pasado ya se conocía el uso de la energía atómica, y que su errónea utilización habría provocado que civilizaciones prácticamente desconocidas se extinguieran. También parece dedicar su atención a la existencia de Matemáticas avanzadas y Ciencias que están aún por nacer.

Las penurias por las dificultades que le causó hablar de las Stanzas de Dzyan aceleraron la muerte de Blavatsky quién falleció en Londres en 1891. Fabio Zerpa el emblemático investigador rioplatense, asegura haber conocido a Jefferson Crew, hijo de una amigo de Olcott, quién le cedió partes del Diario del viejo Coronel, donde aparecen palabras citadas de Helena, antes de su deceso.

“ ...Yo, Madame Blavatsky, que pronto haré de morir, visto que estoy injustamente condenada, manifiesto que los fenómenos son causa de mi prematuro fin continuarán por siempre jamás. Pero, muerta o viva, imploro a mis hermanos y amigos que nos lo den a conocimiento público para satisfacer la curiosidad de la gente que alega pretensiones científicas...”

Débora Goldstern©

Cuando la vida después de la vida existe: Eben Alexander el Neurocientífico escéptico que aparcó su escepticismo.

Hasta no hace mucho el Dr. Eben Alexander era uno de esos escépticos recalcitrantes que argumentaba que la muerte cerebral terminaba con todo. De hecho como investigador en Harvard y Duke, sus papers resultaban extremadamente críticos con todo lo relacionado con las denominadas ECM (Experiencias Cercanas a la Muerte). 

Su línea argumental era como el resto de los escépticos que una vez que la actividad cerebral se detenía, la falta de oxígeno (anoxia) desencadenaba una serie de fenómenos tipo túnel que terminaba con la existencia a nivel biofísico.

Por fin el libro está disponible en Español. (Zenith editorial) Desde Mayo de 2013.

El Dr. Alexander nunca imaginó que una meningitis iba a mantenerle durante ocho días en coma, dejando su cerebro inactivo, y bajo estricta monitorización, otros médicos estarían determinados a certificar su fallecimiento, cuando súbitamente volvió en sí completamente cambiado y pidiendo disculpas por su escepticismo anterior.

Literalmente, aseveró que el cielo existe y que tras la experiencia de la muerte, existe una dilación espacio-temporal en la que la conciencia se mantiene y se adquiere la capacidad de ver desde otro plano que no es el de la realidad material.

La publicación a toda página de la experiencia vivida por el Dr. Alexander en la revista Newsweek del mes de Octubre, relata todos los detalles de la experiencia vivida por Eben Alexander durante los ocho días que duró su aparentemente irreversible estado de coma.

Todo comenzó muy temprano en la mañana del 10 de Noviembre de 2008, día en el que Eben sintió un fuerte dolor de espalda que horas después motivó su ingreso en el mismo hospital donde habitualmente prestaba sus servicios como Neurocirujano. Sus propios compañeros le asistieron quedando perplejos ante la impotencia de la meningitis que le dejó en coma cerebral como consecuencia de una bacteria E. coli, que literalmente invadió su cerebro en muy pocas horas.

Alexander relata cómo salió literalmente de su cuerpo y permaneció viendo desde un plano elevado a los que rodeaban su cuerpo inerte. Poco a poco fue sintiendo cómo una secuencia de melodías y luces le guiaban hacia una extraña pasarela multicolor en la que sintió una increíble paz y un sentimiento inigualable de amor, hasta que visualizó un escenario increíble con un valle de increíbles colores verdes y hermosísimas flores de indescriptible y compleja belleza.

En ese estado se encontró con seres de su pasado que le acogieron con un amor indescriptible y que le acompañaban a lo largo de su viaje. En ese trance, sintió cómo una divina presencia le envolvía y le encomendaba un mensaje para que lo difundiera a su regreso. El mensaje, tal y como declaraba el Dr. Eben Alexander era: ” No estás aquí para permanecer, sino para que te enseñemos las cosas para que luego regreses y las compartas con los demás”. Y en efecto, tras la experiencia, de forma casi milagrosa recobró la conciencia cuando sus propios colegas que monitorizaban sus constantes cerebrales estaban dispuestos a certificar su fallecimiento por meningitis.

El Neurocirujano tras su recuperación decidió escribir un libro titulado ” Proof of Heaven” que actualmente constituye una obra de lectura recomendada a todos los neurocientíficos que están investigando activamente las ECM.

En palabras textuales de Eben: ” No hay explicación científica para describir y entender lo que sucede tras la muerte, pero lo que sucede es una experiencia increíble”.

Por su parte el prestigioso físico Victor Stenger , escribía en Newsweek que ” Únicamente por el hecho de que algun científico no pueda probar racionalmente nada desde el mundo de los vivos, no significa que tras la muerte acabe la existencia. Simplemente, tendremos que aceptar el hecho de que hay evidencias que al no poder cuantificar, tendemos a negar, y esta postura tampoco es científica”.

Por tanto, se abre un interesante campo de estudio en el que por primera vez se evidencia de forma empírica que es la experiencia de aquellos que han regresado de ECM, la que hay que tipificar y analizar para llegar a resultados reveladores sobre un fenómeno que ni el mayor de los escépticos puede ya atreverse a negar.



Ante las miles de peticiones recibidas, hemos decidido ponernos en contacto con la Editorial Zenith que nos ha facilitado una reseña del libro descargable en la imagen de arriba o aquí. Si desean adquirir el libro en español, dejamos los datos de contacto de la Editorial Zenith: planetadelibros.com

Dejamos también aquí varias entrevistas realizadas al Dr. Eben






La labor de las investigaciones sobre la conciencia: El Instituto Monroe.

Actualmente, el Instituto Monroe, es uno de los pioneros en el estudio de la conciencia y su explicación científica. Es pionero en el entendimiento de las ECM y de otros fenómenos psíquicos relacionados con el estudio de las manifestaciones de aquella.


Los estudios revisten profundidad en el ámbito cuantitativo y cualitativo y actualmente ofrecen programas formativos avanzados para la formación de expertos, así como metodologías de investigación punteras en el ámbito científico y tecnológico.




Algunos ejemplos de las investigaciones del Monroe Institute, sobre Papers dedicados al estudio de las percepciones de conciencia, podríamos citar:


F. Holmes Atwater


Ruth-Inge Heinze, PhD
Journal | Winter/Spring 2011


Linda Leblanc
Focus | Summer 1998


Linda Leblanc
Focus | Fall 1999


Linda Leblanc
Focus | Summer/Fall 2005


Susan Consolloy, PT, CHt
Focus | Summer/Fall 2010


Jean Gold
Breakthrough | March 1983


F. Holmes Atwater, BA
Journal | Winter/Spring 2009


Pauline Johnson, M.S.
Journal | Winter 1989


Helene N. Guttman, Ph.D.
Journal | Winter/Spring 2003


Stephen Graf, Ph.D.
Journal | Fall 2002



Cecile A. Carson, MD
Journal | Spring 2000


Joan Lundgren, Ph.D. with Shirley Newton Bliley
Journal | Summer 1999


F. Holmes Atwater
Journal | Winter 1999


Justine E. Owens, Ph.D.
Journal | Summer 1995


Suzanne Evans Morris, Ph.D.
Journal | Fall 1990

Un símbolo esencialmente andaluz: La estrella de ocho puntas

La mayoría de los pueblos tienen algún símbolo que, consciente o inconscientemente, les identifica o creen sentirse identificados ante los demás. Los pueblos con una fuerte personalidad y antigua tradición histórica son los que más palpable hacen su simbología. 

Ejemplo claro es el de los judíos y su símbolo archiconocido de la estrella de seis puntas, también llamada Estrella de David. En el caso de Andalucía vamos a ver un símbolo que llena toda la vida andaluza y que curiosamente pasa desapercibido a la gran mayoría de la población a pesar de que se encuentra en multitud de sitios. Me refiero a la estrella de ocho puntas, un símbolo que ha existido a lo largo de toda la historia de Andalucía de una manera consciente o inconsciente.

Parece ser que el origen de la estrella de ocho puntas está en la mitología y la religiosidad tartésica adoradora del sol. Es el astro rey un símbolo definitorio de la Andalucía más antigua. Desde los remotos tiempos del neolítico los andaluces adoraban al sol y lo representaban con ocho rayos. Los andaluces turdetanos representaban esta estrella en sus monedas como un claro símbolo político, en una época de plena independencia andaluza. Los andaluces béticos, al no ser independientes, se limitaban a representar la estrella en la mayoría de sus mosaicos. Los andaluces que derrotaron a D. Rodrigo, escogieron la estrella de ocho puntas como símbolo político y lo pusieron en las primeras monedas que acuñaron. El califato independiente de Al-Andalus utilizó profusamente la estrella, incluso en algunas de sus monedas. También el reino nazarí lo incluyó en algunos pendones además de utilizarla profusamente en la decoración. Los mozárabes y mudéjares andaluces llevaron la estrella de ocho puntas por todo el norte de la Península y los musulmanes y moriscos andaluces la difundieron por el Magreb y el Oriente Medio. Nuestros albañiles han seguido poniendo la estrella en las iglesias y en los azulejos de nuestros pueblos. Hoy, período de libertad en Andalucía, además de usarse la estrella como símbolo decorativo, algunos partidos y asociaciones lo utilizan conscientemente como símbolo identificativo.

La estrella de ocho puntas se puede ver en fragmentos de cerámica de la Cueva de la Carigüela de Piñar, en la cueva del Pozuelo o en la de la mujer, en Alhama de Granada. Este mismo sol con ocho rayos viene representado en el conjunto de la Cueva de Jimena de la Frontera (Cádiz) junto a otros signos en una disposición que parece representar una antigua escritura jeroglífica. Curiosamente también aparecen estrellas de ocho puntas en la escritura jeroglífica del célebre disco de Festos encontrado en un palacio minoico de Creta en la ciudad de Festos, que según los expertos no guarda ninguna relación con los demás testimonios de la escritura minoica ni con las demás escrituras geroglíficas conocidas. Ya Blas Infante hacía referencia a este disco señalando que había en él signos del neolítico andaluz. Por la disposición de los signos parece una escritura en verso (a la memoria me viene la cita de Estrabón en la que habla de las leyes en verso de los Tartesos). En un catálogo del Museo Nacional de Atenas existe la foto de un precioso collar de oro, perteneciente a la colección de Stathatos fechado en el siglo IV y que el propio catálogo lo califica de origen desconocido. En este collar aparecen multitud de círculos con la estrella de ocho puntas dentro y de cada una de ellas cuelgan cabezas de toros y bellotas alternativamente. Para mí este collar es claramente tartésico por los símbolos tan andaluces que representan; el toro, la bellota y por supuesto, la estrella de ocho puntas, símbolo que aparece con profusión en Andalucía en aquella época, e incluso con una clara significación política como lo atestigua el estar representado en las monedas andaluzas de la época Turdetana y primera época romana. En las monedas de Malaca, Sexi, Iptuci, Kastilo, Acinipo, Asido, todas ellas ciudades andaluzas turdetanas, aparece la estrella de ocho puntas; (LA MONEDA IBERICA,Catálogo de numismatica,edita CUADERNOS DE NUMISMATICA).En muchas de estas monedas aparece un toro, animal sagrado en la civilización tartésica, debajo de la estrella de ocho puntas o debajo de una media luna creciente. Una curiosidad importante de señalar es la existencia en Cerdeña de monedas en las que aparece un toro y encima una estrella de ocho puntas y que según Lorenzo Forteleoni en su libro " le emissioni monetali della Sardegna" representa el culto al toro que ya se daba en la Cerdeña prehistórica. Recordemos que en la mitología tartésica el rey Norax fundó la ciudad de Nora en Cerdeña.

Por lo tanto podemos deducir que la estrella de ocho puntas es un símbolo político y decorativo que utilizan los andaluces en una época de plena soberanía como es la tartésica-turdetana.

Más adelante, en la época Bética, en la que Andalucía conserva una amplia autonomía dentro del imperio romano, la estrella aparece con carácter decorativo en bastantes mosaicos de la época, como el que existe en la Alcazaba de Málaga con la estrella que está datado de època romana y en la ciudad de Itálica. Quizás sea la estrella entrealzada el elemento que identifica a los mosaicos béticos frente a los norteafricanos y los de la propia Italia.

Es con la revolución islámica que se produce en Andalucía en el siglo VIII cuando la estrella de ocho puntas aparece claramente como un signo político de identificación. En el año 712 se acuñan monedas en Andalucía donde aparece una estrella de ocho puntas y una inscripción en latín que dice "este SOLIDO fue grabado en SPANIA en el año 93" (año de la Hégira que corresponde al 712 de la era cristiana).VER EL CATALOGO OFICIAL DE "AL ANDALUS, LAS ARTES ISLAMICAS EN ESPAÑA,PAG. 386 Unos años más tarde, en el 716, aparecen monedas del mismo tipo, estrella de ocho puntas y leyenda en latín, pero en el reverso aparece en árabe, empleando por primera vez la palabra Al-Andalus. 

Este tipo de monedas son los únicos testimonios contemporáneos en los inicios de la revolución islámica, pues todos los textos que se refieren a esta época y que hablan de invasión árabe, están escritos varios siglos después y según los especialistas como Levi-Provençal "los relatos que nos dan son de una autenticidad sospechosa". Por lo tanto, estas monedas son fundamentales como únicos testimonios de la época con escritura árabe (hasta ahora) que demuestran que no fue una invasión árabe sino una islamización que se inició en unas minorías dominantes y acabó cuajando en el conjunto de la población. A este respecto hemos de señalar aquí el estudio de Anna M. Balaguer de la Asociación Numismática española, de Barcelona en GACETA NUMISMATICA, NUMEROS 42 Y 43, DE 1976. que señala dos hechos de capital importancia que vienen a corroborar la idea de islamización autóctona y no de invasión árabe. La primera es la diferencia sustancial entre las monedas de la época acuñadas en el norte de Africa y en Andalucía. En las del Magreb, en las monedas anteriores al año 85 de la Hégira aparecen por una cara dos bustos y por la otra una columna montada en una escalinata. 

Estas monedas, reconoce A.M.Balaguer, son de clara imitación bizantina y no llevan grabado nada que haga pensar que sean musulmanas, ni la leyenda que es claramente cristiana, aunque no católica sino posiblemente arriana como señala Ignacio Olagüe en su libro LA REVOLUCION ISLAMICA EN OCCIDENTE,Fundación Juan March, 1973. ni tampoco llevan el año de la Hégira que no aparece hasta las monedas del año 714, curiosa y sospechosamente, (para los que sigan manteniendo la teoría de la invasión musulmana desde Africa) dos años después de que aparecieran en Andalucía. Estas primeras monedas en las que aparece el año de la Hégira siguen siendo latinas, pero mientras que en las del norte de Africa aparece una columna sobre escalinata, en las de Andalucía aparece la estrella de ocho puntas. Estos datos indican una clara evolución autóctona en el proceso gradual de islamización que arranca desde un substrato arriano-preislámico hasta los inicios de una clara islamización autóctona una vez derrotadas las fuerzas de Rodrigo que representaban el politeismo-católico y el centralismo toledano. 

Otros datos que tendrían que hacer reflexionar a los partidarios de la teoría de la invasión es el porqué los invasores no impusieron desde primera hora el auténtico dinar musulmán que instauró el califa de Damasco Adb al-Malik en el 698, y que en Occidente no aparece hasta el 719, asi como el poco dominio en la correlación entre los años cristianos y los de la hégira ya que aparecen varias equivocaciones entre ellas como la de una moneda fechada en el 91 de la h. (710)-sic-. Otra curiosidad es el especial esmero que pone el tallador en las leyendas latinas que aparecen en las monedas bilingües, en contraposición con las latinas monolingües.

El uso de la estrella de ocho puntas en ésta época no es exclusivo de los andaluces pro-musulmanes, sino que los de credo cristiano también lo utilizan en sus construcciones, tanto dentro como fuera de Andalucía. La historiografía nos habla de que muchos andaluces de la época emigran hacia el norte debido a la inestabilidad político-religioso-económica de Al-Andalus, sobre todo a mediados y finales del siglo IX. Estos andaluces, muchos de ellos clérigos, llevan su arte, entre otras cosas, hacia sus nuevos hogares en el norte. Y también llevan sus símbolos, entre ellos la estrella de ocho puntas que en sus aplicaciones decorativas adquiere diferentes formas, (lobuladas, octagonales, etc.) Así, encontramos estrellas de ocho puntas en sus diferentes versiones, además de otras características del arte andaluz de la época como el arco de herradura, en varios rosetones calados de la iglesia de San Miguel de Lillo (Oviedo). En la puerta de Santa María de Ripoll (Girona)-la de las traducciones de las obras de Al-Andalus-. En el conjunto de iglesias pre-románicas de Terrassa encontramos las claras huellas de estos andaluces que colocan en la cùpula del Abside de la iglesia de Sta. María una gran estrella de ocho puntas formada por dos cuadrados cruzados igual que la que aparacía en los mosaicos de la Bética e igual que la que haría suya el reino nazarí de Granada. También aparecen estrellas en los murales de la misma iglesia así como una fuente octagonal en el baptisterio de S. Miguel de Terrassa, del mismo conjunto monumental, encima de la cual pende una lámpara de platillo, del mismo estilo a la que el arqueólogo Gómez Moreno encontró en la ruinas de Elbira, con un círculo metálico en la que tiene calada una estrella de ocho puntas, todo ello rodeado de columnas y arcos al mejor gusto cordobés. También aparece una fuente octagonal en los baños de Gerona construidos en 1194. 

Pero no sólo aparece la estrella en la arquitectura sino que también aparece en códices y en telas como la que aparece en el catálogo de la exposición Al-Andalus, Granada 1992, pág 224. llamada "franja del pirineo" de claro estilo califal cordobés y en ella los intersticios se rellenan de cintas con perlas, que forman mitades de estrellas de ocho puntas y elementos florales de tipo califal, el propio catálogo nos dice también que tradicionalmente se había pensado que esta pieza, descubierta en una iglesia de los pirineos, formaba parte de un almaizar o tocado musulman. Sin embargo, un análisis reciente nos hace suponer que se trata de una franja ornamental que sirvió como guarnición a otra pieza, quizá a un paño de tapicería como el del obispo de Barcelona don Arnaldo de Gurb. A finales del siglo XI con la dominación de los intransigentes religiosos Almorávides se produce una nueva ola emigratoria de andaluces hacia el norte, sobre todo de clérigos que pueblan los monasterios del norte. Estos clérigos andaluces tambien llevan la estrella de ocho puntas consigo y la plasman en sus obras, un ejemplo claro de ello es la multitud de estrellas que aparecen en el Beato (códices) realizado en el monasterio de San Sebastián y Santo Domingo de Silos a finales del siglo XI.Una inspección ocular en todos los monumentos de la zona norte de aquella época en los que se ve claramente la mano de constructores andaluces seguramente nos haría descubrir bastantes estrellas de ocho puntas.

De los talleres de Medina Azahara salieron una serie de botes y arquetas, entre ellas la del monasterio de Leyre (Navarra) en las que aparece una peculiar estrella de ocho puntas en forma lobulada. Curiosamente esta misma forma lobulada aparece en una singular moneda acuñada por Pedro I de Castilla y que según don Antonio Orol Pernas en GACETA NUMISMATICA,número 42,pág. 17,Barcelona "se acuñó en la ceca de Sevilla y podemos pensar que Pedro I mandó labrar esta excepcional moneda como homenaje perpetuo a la que fue SU SEVILLA". Por la misma época también aparecen monedas parecidas en Portugal y Francia pero son con cuatro lóbulos en vez de los ocho que tiene la "sevillana".

En la Andalucía islámica abundan multitud de representaciones de la estrella, tanto en sentido decorativo como en sentido político-religioso. Esta utilización aparece en todos los períodos, ya lo hemos visto en las arquetas y botes de la época califal, así como en algunas monedas califales, también aparece en los reinos taifas, tanto en decoración de edificios,en telas,en grabados de coranes y en joyería (como la magnífica estrella de ocho puntas , de oro, expuesta en la exposición Al-Andalus de Granada. Lo mismo sucede en la época Almorávide y Almohade. Después de la dominación extranjera beréber, muy pronto los andaluces vuelven a utilizar la estrella de ocho puntas como símbolo político, pues aparece como lema central del pendón que se conserva en el Monasterio de las Huelgas, pendón que Alfonso X arrebata a los andaluces en una de sus campañas y que erróneamente se le había considerado tradicionalmente como perteneciente al sultán almohade que fue derrotado en las navas de Tolosa.(ver catálogo oficial de la exposición Al-Andalus,pág. 362).Los nazaritas granadinos son los que dan un gran auge a la expansión de la estrella como símbolo político y decorativo, en todas sus construcciones, azulejos, taraceas, telas, coranes, como tragaluz de los baños, e incluso en la empuñadura de la espada de Boabdil aparece una preciosa estrella de ocho puntas. Generalmente la representación de la estrella en la época nazarita se hace de una forma entrelazada, aunque también existe en los azulejos de la Alhambra una forma muy peculiar de estrella que curiosamente aparece como logotipo de la actual caja General de Granada. Esta misma forma de representar la estrella aparece en un rosetón mudéjar de la Iglesia de la Virgen de Guadalupe en Cáceres.

Con el arte mudéjar, que nace en la Andalucía recién conquistada y se expande por la península, también viaja la estrella de ocho puntas. Los famosos alarifes andaluces firman sus obras con esta estrella, símbolo de su identidad como pueblo. Se supone que en la extensión de la estrella por el reino de Aragón algo tuvieron que ver los más de diez mil granadinos que Alfonso "el Batallador" se llevó a Aragón después de su incursión en Granada en el año 1125.

Los andaluces llevan la estrella de ocho puntas también al norte de Africa, en la època califal (no olvidemos que parte del Magreb pertenecía al Califato de Córdoba) encontramos estrellas en el almimbar (especie de escalinata de madera que servía para que el orador acceda a un sitio elevado) más antiguo de los conservados en Marruecos: el de la mezquita de los andalusíes de Fez. Tiempo después los andaluces deportados por los Almorávides y Almohades al norte de Africa, primero, y los moriscos granadinos después, vuelven a llevar la estrella al magreb.

En Oriente medio también aparecen estrellas de ocho puntas. La cultura sumeria la utilizó sobre todo como motivo decorativo. Es lógico suponer que un símbolo geométrico como este sea atractivo para la decoración, quizás sea por eso que aparece en culturas ajenas a las andaluzas, pero en muchos casos, incluso como decoración, tienen relación con Andalucía. No podemos establecer esa relación en el caso de la cultura sumeria, a pesar de el origen enigmático del pueblo fundador de esta cultura, pero sí que podemos explicar la utilización de la estrella en la arquitectura moderna de los países árabes por la influencia de la cultura andalusí. Aunque en el caso de Turquía, donde también se encuentran estrellas en algunos de sus monumentos también podemos achacarlas a los diez mil andaluces que en el siglo IX salieron de Córdoba y fundaron la república andaluza de Creta que después de un siglo de existencia pasó a ser absorbida por el imperio otomano a cuyo servicio pasaron muchos de estos "andaluces de Creta". Pero con la conquista del reino granadino no desaparece la utilización de la estrella, sigue apareciendo en azulejos, taraceas y en artesonados de iglesias. En una puerta de la cartuja de Granada existen estrellas, también en las vigas del artesonado de la iglesia de mi pueblo (Padul, Granada) existen multitud de estrellas).

Pero es en la actualidad, curiosamente período de autonomía y libertad en Andalucía, cuando vuelve a generalizarse el uso de la estrella, y no sólo como motivo decorativo, sino también como símbolo político, administrativo y cultural. Existen muchos ejemplos. En la construcción se ve por todas partes, sobre todo en las cenefas decorativas de azulejos. En el plano administrativo es curioso ver cómo la Junta de Andalucía ha escogido este símbolo para los camiones y autobuses, y además con la particularidad de que aparece como estrella entrelazada con una bandera andaluza. También, ya he hecho referencia antes, una caja de ahorros la ha adoptado como logotipo comercial. En el sentido político, han utilizado la estrella de ocho puntas como símbolo de identificación algunos partidos políticos ya desaparecidos como LIBERACION ANDALUZA, FRENTE ANDALUZ DE LIBERACION y un curioso y efímero PARTIDO ANDALUZ DE CATALUÑA que apareció sólo para presentarse a unas elecciones autonómicas sin ninguna suerte. La coalición andalucista "poder Andaluz" también escogió como símbolo la estrella. Como símbolo de identificación de asociaciones culturales ha sido sobre todo en Cataluña donde se ha utilizado más. En concreto, la Casa de Andalucía en Mataró la ha adoptado como logotipo distintivo, también una asociación ya desaparecida, ANDALUCIA VIVA, la utilizaba. En Andalucía, actualmente la utilizan como logotipo sobre todo asociaciones musulmanas andaluzas como la Yama'a Islámica de Al-Andalus o la revista LAMALIF de la Fundación Islam y Al-Andalus.

Existen muchos mas ejemplos de utilización de la estrella de ocho puntas en sus diferentes formas que sería largo de describir, pero lo que sí es cierto es que consciente o inconscientemente la estrella es un símbolo que se ha utilizado a través de toda la historia por los andaluces allá donde se han encontrado.

Por Paco Albadulí 
Fuente: El Adarve. Revista de Estudios Andaluces


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