Mostrando entradas con la etiqueta REENCARNACION. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta REENCARNACION. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de enero de 2020

¿Quieres saber cómo fuiste en tus Vidas Pasadas? Es muy fácil


La reencarnación es una creencia dominante en muchos países asiáticos, lo cual significa que una importante parte del mundo cree que la existencia no consiste en una sola vida, en una progresión lineal del nacimiento a la muerte. 

Se concibe, particularmente en religiones como el budismo y el hinduismo -pero no exclusivamente- la existencia como un ciclo sin principio pero con un posible final. Esto es lo que se conoce como el samsara, la peculiar forma de entender el mundo en términos de atadura (y sufrimiento) y liberación.

En el budismo, pese a que se niega la existencia de un alma o de un sí mismo independiente, se considera que la mente tiene continuidad, no emerge de la materia, sino que ella misma engendra el cuerpo que habita. 





El budismo enfrenta un problema pues al negar la realidad independiente de la persona, no es fácil entender qué es aquello que persiste, qué es aquello que transmigra y sufre en el samsara, aquello que acumula mérito y que finalmente logra liberarse y convertirse en un buda o en un arhat. 

La solución que tiene a esto es que, debido a un error cognitivo, a una confusión tan vieja como el mundo, la mente misma se confunde y asume la identidad de una persona separada de la realidad e independiente.

Esta es una ficción, pues el llamado sí mismo o alma no puede encontrarse en ninguna parte cuando se hace un análisis del todo y las partes. Lo que existe, en todo caso, es simplemente karma (pura acción, pura energía cognitiva sin una identidad real).

 El karma es a veces equiparado con un viento o una energía, es la energía de la mente que no reconoce su propia naturaleza y encarna en el samsara, tomando cuerpos en mundos. El cuerpo mismo y todas las circunstancias del individuo no son más que karma, eso es, la cristalización de todos los actos mentales de un flujo o continuum mental. Un debate más complejo, que divide a diversas escuelas, tiene que ver con si la mente -o la conciencia primordial- existe en sí misma o está también vacía.

Ahora bien, si consideramos plausible la noción de que la mente no tiene un principio y no es un subproducto de la materia, un fenómeno emergente, y tomamos una postura idealista, la cual en mayor o menor medida subyace a todas las escuelas budistas, pues consideran que la mente es lo fundamental, entonces debemos de notar un hecho que será así evidente: nuestro cuerpo y actualidad es el resultado de nuestros pensamientos. 

Se dice en el Dhammapada que la mente precede a todas las cosas. Un popular dicho en la tradición kagyu del budismo tibetano dice: «si quieres saber qué hiciste en tus vidas pasadas observa tu cuerpo en este momento».

 Esta sería la forma de entender, sino exactamente qué hicimos, pues entender el proceso de fruición de cada acción es algo mayormente insondable (o sólo cognoscible para un buda), sí tal vez cómo fuimos, y darnos una idea general de nuestras virtudes y vicios. 

Tal vez incluso de entender algo así como la línea temática existencial que vamos acarreando desde tiempo inmemorial, nuestras taras, trabas y tareas incompletas. Aunque el cuerpo es sólo una coagulación de la mente, precisamente por ser una función de la mente, en él yace la historia de nuestra «evolución» o (involución) en el laberinto circular del samsara. 

La frase anteriormente citada prosigue así: «si quieres saber cómo serás en el futuro [en tu siguiente encarnación] observa tu mente en este momento». Lo cual es una especie de admonición o llamado hacia el comportamiento virtuoso, bajo el entendido de que es la mente la que cincela nuestra vida y nuestro cuerpo futuro.

Por último, resulta relevante notar que tanto para el hinduismo como el budismo, la reencarnación tiene una connotación mayormente negativa, a diferencia de lo que se entiende en el new age que ha cooptado diversas tradiciones. Reencarnar no es una de las bondades de la existencia, pues ésta es por naturaleza insatisfactoria; es una forma de cautiverio.

 Existen numerosas formas de existencia, en un universo inmensamente vasto, y bien podemos reencarnar de una forma poco feliz y complemente inadecuada para alcanzar la libertad. O, como ha dicho, Chögyam Trungpa: «no eres tú quien reencarna, reencarnan tus hábitos negativos».

https://pijamasurf.com/2019/12/quieres_saber_como_fuiste_en_tus_vidas_pasadas_es_muy_facil/

domingo, 17 de noviembre de 2019

¿ Como y Cuando se produce la Reencarnación ?

Resultado de imagen de Reencarnación

La Reencarnación es la vía que tiene todo espíritu para adquirir experiencias que le conduzcan a la evolución. Como toda la Creación se fundamenta en la justicia, así contamos con la reencarnación para tener la opción de saldar el karma contraído.

¿Cómo podría haber justicia en una sola existencia carnal? 

Es casi imposible, por esta causa vemos injusticias a nuestro alrededor, pero si lo observáramos con una óptica más amplia en un marco de infinidad de existencias, seguramente entenderíamos que el sufrimiento de un espíritu en una determinada reencarnación se debe a que su karma contraído antaño necesita de estas experiencias para liberarse.

Guías espirituales antes de que se produzca una nueva reencarnación, estudian con nosotros la hoja de ruta a seguir. Son muchos los aspectos que entran en juego, pero fundamentalmente la hoja de ruta dispone la coincidencia de deudores y adeudados para saldar el karma contraído.

Nuestros guías iluminados por la sabiduría y el entendimiento, son capaces de orquestar un marco perfecto donde interactuemos con otros espíritus encarnados para que se produzca el ansiado encuentro que nos libere.

Aún así, que quede claro que siempre contaremos con libre albedrío para seguir la hoja de ruta o para alterarla a voluntad. Sin embargo, en la hoja de ruta queda también establecida una línea maestra, de la que difícilmente nos podamos abstraer.





Se trata de los karmas ineludibles a los que nos hemos de someter sí o sí, previa aceptación por nuestra parte antes de que se produzca la reencarnación.

Esta línea maestra no está sujeta a modificación alguna, puesto que en ella intervienen otros guías espirituales de otros espíritus a reencarnar a los que se les fija también la misma línea maestra.

Esta línea es fundamental que se lleve a cabo, porque es la causa fundamental de nuestra encarnación. Es lo que se suele denominar como “misión”, y puesto que la hemos aceptado previamente habremos de someternos a la consecución de la misma.

Nuestros guías conocedores de nuestras necesidades evolutivas, así como de nuestros condicionamientos kármikos, buscan el sitio adecuado para que se desarrolle la vida terrena. Esto no tiene por qué ocurrir en este planeta, ya que siempre quedan otras opciones a valorar. ¡Sí!, existe vida en otros planetas del Universo físico que cuentan con niveles vibratorios más o menos elevados según se plantee la necesidad.

También buscan el momento idóneo para la reencarnación. Teniendo en cuenta que deben establecer coincidencias de localización y tiempo para que se produzcan las interacciones oportunas que desencadenen la oportunidad de saldar karmas.

Como hemos visto, en caso de una línea maestra estaremos avocados a un desenlace previamente pactado y aceptado que no se podrá eludir.

Puedo ponerles ejemplos que aclaren sus consciencias a este respecto. Pongamos por caso que un espíritu en una existencia sufre la muerte por manos de otro. Luego existe un karma contraído que ha de saldarse antes o después.

Es entonces que nuestros guías establecen antes de reencarnar de acuerdo con los guías del otro actor, si es momento de saldar ese karma. Si así fuera, y hubiera un acuerdo tácito entre las partes implicadas, se establecería el momento y el lugar propicio para tal fin.

Por otro lado, puede que se establezca por su imperativo para la evolución de ambas partes como línea maestra determinante en esa existencia concreta. Luego habremos reencarnado con esa misión “ineludible”.

Por eso muchas veces, la mayor parte de ustedes observa un desenlace de esta magnitud y se horroriza por el mismo. Pero si dejáramos a un lado nuestros impulsos mentales a este respecto, veríamos que todo tiene un por qué.

Existe siempre una causa que fundamente ese efecto aparentemente incomprensible para nuestras mentes limitadas.

¿Cómo se produce la reencarnación?, ¿cuáles son los mecanismos que la fundamentan?, ¿en qué momento se hace efectiva?. Bien, para responder a estas preguntas, previamente demos por hecho que el estudio y análisis global de nuestros guías determina que por nuestras necesidades evolutivas hemos de reencarnar en un determinado tiempo y lugar. Tomamos entonces una madre eventual para esta existencia.

Como espíritus que somos, esperamos el momento que se produzca la fertilización del óvulo, y en cuanto se genere el embrión, descendemos hasta él. Este proceso es muy doloroso para el espíritu, puesto que sufre una contracción energética importante, en mayor o menor medida según sea nuestro estado vibratorio.

Los primeros días el espíritu va tomando contacto con el embrión, y a medida que éste se va desarrollando el espíritu va ocupando su lugar.

El proceso puede llevar de unos pocos minutos a varios días, pero nunca prolongándose más de una semana. Es entonces cuando el espíritu transfiere en su totalidad su energía sutil, que viene condicionada por su karma y por su naturaleza (carácter adquirido), junto a la hoja de ruta a cumplir.

La forma que va adquiriendo el feto es el resultado de estas energías necesarias para desarrollar nuestro papel en esta reencarnación. El feto aún mantiene su consciencia espiritual mientras está sujeto al vientre materno. Estos 9 meses son fundamentales para que su energía sutil vaya dando forma a la carne y a la mente del individuo.

Con el nacimiento, el nuevo individuo sufre ya definitivamente el dolor de la reencarnación, y queda sometido a la vivencia de la experiencia evolutiva. Sin embargo, el reencarnado mantiene hasta los siete años aproximadamente un contacto más o menos directo con la Realidad espiritual de la Creación.

En estos primeros años el niño es capaz de percibir aún retazos de la realidad porque su kundalini aún no se ha asentado a la altura del hueso sacro de la columna vertebral. Y como un fuego serpentino colea por el canal medio hasta las alturas del séptimo chakra, que se encuentra por encima de nuestras cabezas.

Esta energía Madre de la Creación nos mantiene aún en conexión directa con la Realidad espiritual, amándonos y protegiéndonos para que el proceso no se desvirtúe de lo pactado. Alrededor del séptimo año la energía kundalini desciende totalmente a lo largo del canal medio quedando enrollada en estado latente a la altura del hueso sacro (hueso sagrado).





En este momento perdemos la conexión con la Realidad y pasamos a los brazos de la mente.

Esto coincide con la solidificación del hueso de la fontanela en la cabeza del niño. Se suele decir que el niño ya es consciente, pero la Realidad apunta a una pérdida de Consciencia casi absoluta, pero necesaria para poder vivir el papel que traemos preparado por nuestros guías

Ahí queda la kundalini recogida en estado latente y esperando que le prestemos atención a través de la meditación para que con su despertar el fuego serpentino de nuestra Madre ascienda procurando nuestro despertar espiritual. Este será el camino de reconocimiento definitivo de lo que somos. Que nos conducirá al encuentro de nuestro Padre.

Hemos de abrir nuestro corazón para percibir la Creación como un conjunto ilimitado de interacciones entre infinidad de espíritus donde la Justicia impera por encima de todo.

Aleja Noviembre 8,

martes, 1 de octubre de 2019

Antiguas Creencias que Ocultó la Iglesia: La Reencarnación en el Cristianismo Primitivo

¿Es posible que los cristianos primitivos creyeran en la reencarnación

Aunque hay quien podría considerar esta hipótesis como algo increíble, diversas fuentes cristianas (entre ellas la Biblia) sugieren que muchos siglos atrás era habitual entre los cristianos creer que no veníamos a la Tierra una sola vez, sino varias.

En 1945, un equipo de investigadores descubrió una serie de antiguos textos judeocristianos. 

Dos años más tarde, el mundo oyó hablar por primera vez de los Manuscritos el Mar Muerto, un descubrimiento que cambiaría la historia de la Biblia y del cristianismo. 

Los cristianos primitivos y algunos judíos seguían las enseñanzas de Jesús, entre ellas la doctrina de la resurrección. Podemos encontrar varios ejemplos de ello en los antiguos textos bíblicos.

Los manuscritos más antiguos nos hablan de dos conceptos de resurrección: espiritual y corporal. El renacimiento espiritual, obra del Espíritu Santo, también es considerado a menudo un nuevo nacimiento. 





La resurrección corporal del ser humano, por su parte, podría ser asimismo considerada una forma de reencarnación. Según uno de los primeros y más importantes padres de la Iglesia Ortodoxa

Orígenes de Alejandría (185 d. C. – 254 d. C.), el alma ya existe antes del nacimiento. Orígenes sugería que la preexistencia del alma era un concepto que ya aparecía en las escrituras hebreas y en las enseñanzas de Jesús.

El Espíritu Santo, bajo la forma de una paloma, desciende sobre la Sagrada Familia bajo la atenta mirada de Dios Padre y los ángeles, ‘Las dos Trinidades (1679-80), óleo de Bartolomé Esteban Murillo. (Public Domain)

Además, los escritos de Clemente de Alejandría, discípulo del apóstol Pedro, sugieren que su maestro recibió algunas enseñanzas secretas de Jesús. Una de ellas tenía relación con el concepto de renacimiento físico y espiritual. Estas enseñanzas secretas parecen confirmarse en algunos pasajes de la Biblia. 

Hay un fragmento de los Evangelios que sugiere que Jesús conocía la teoría de la reencarnación y las vidas pasadas, cuando alguien de entre la multitud le pregunta: “Ellos entonces le dijeron: ‘¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas? 

Nuestros padres comieron el maná en el desierto, según está escrito: Pan del cielo les dio a comer.’ Jesús les respondió: ‘En verdad, en verdad os digo: No fue Moisés quien os dio el pan del cielo; es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo’” (Juan 6,30-32)

En la cita anterior, Jesús no se refiere a los padres de sus interlocutores, sino que dice en segunda persona “os dio el pan del cielo”, lo que implica que en el relato están incluidos todos los presentes. En Deuteronomio 18,15, dice Moisés: “Yahveh tu Dios suscitará, de en medio de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo, a quien escucharéis.”

Nuevamente, Moisés no dice “a quien escucharán vuestros hijos”, sino “a quien escucharéis”, lo que indica que será la misma gente a la que está hablando la que verá y escuchará al Mesías. Según muchos estudiosos de la Biblia, existen muchos ejemplos que invitan a creer que la reencarnación era una idea conocida y plenamente aceptada por los primeros cristianos.

Moisés aleccionando al pueblo de Israel (Public Domain)
Importantes modificaciones medievales

A principios de la Edad Media, las doctrinas de la preexistencia del alma y la reencarnación únicamente eran conocidas como enseñanzas secretas de Jesús. 

En el año 553 d. C., sin embargo, esta creencia fue declarada herejía en el Segundo Concilio de Constantinopla.

 La Iglesia de Roma decidió entonces destruir todos aquellos escritos que enseñaban esta doctrina. La fe católica y la fuente de ingresos de los sacerdotes podrían haberse visto en peligro en caso de que la gente creyera que volvería a la vida una y otra vez. 





Este antiguo conocimiento siguió el mismo destino que numerosos libros y escritos de autores precristianos. Los obispos temían a una doctrina capaz de demostrar que la institución eclesiástica no era la única opción que tenía la gente para acceder a la “vida eterna”.

En la época medieval, la pujante religión cristiana se enfrentó con nuevos e inesperados problemas. Con el aumento del número de sacerdotes, obispos, parroquias e iglesias, la nueva estructura religiosa necesitaba más dinero. Debido a esta necesidad, la Iglesia inventó el celibato, para heredar de este modo todo aquello que hubiese pertenecido a los sacerdotes en vida.

Pero la cosa no acabó ahí. Las autoridades eclesiásticas decidieron inventar consecuencias aún más terribles para los creyentes cristianos si no hacían lo que los obispos esperaban de ellos. 

En los antiguos escritos no hay nada que dé a entender que la gente debía pedirle al sacerdote que intercediera por ellos para el perdón de sus pecados… ni siquiera de la existencia de un lugar llamado Infierno, al que irían a parar después de la muerte aquellos que desobedecieron las leyes de Dios

El Infierno, tal y como aparece representado en un fresco de la iglesia de San Nicolás de la población de Raduil, Bulgaria. (Edal Anton Lefterov/CC BY SA 3.0)

Otra cuestión que hizo a la Iglesia aún más reticente a consentir la creencia en la reencarnación estaba relacionada con las Cruzadas. 

Durante las Cruzadas, la gente ofrecía todas sus pertenencias a la Iglesia para luchar en nombre de Jesús. 

Estos fervientes combatientes podrían haberse mostrado más reacios a dar la vida por su religión si hubieran creído que renacerían en el futuro.

Cuando la Inquisición empezó a ejecutar gente por crímenes de herejía, brujería y similares, la religiosa sociedad de la época guardó silencio. 

Aunque estaban perdiendo a sus vecinos, amigos y familiares, los cristianos creían que era necesario estar de parte de la Iglesia y la Inquisición si querían ir al cielo después de la muerte. 





Si hubieran creído en la doctrina del karma y la reencarnación nunca hubieran permitido a las autoridades inquisitoriales provocar tantos sufrimientos.

Alegoría de la inmortalidad. (Gnostic Warrior)
La visión actual de la Iglesia sobre la reencarnación

En la actualidad, algunas iglesias cristianas consideran la posibilidad de que la reencarnación sea un hecho. Una de las organizaciones más tolerantes en este sentido parece ser la Iglesia Católica de los Estados Unidos. Sin embargo, la creencia en la reencarnación es aún más aplicable al budismo o incluso a los seguidores de la Nueva Era. 

La idea de la reencarnación nunca ha sido plenamente aceptada por la Iglesia Católica. 

De consentir una creencia así, la Iglesia echaría por tierra la doctrina que ha creado durante siglos. 

Esta creencia podría, no obstante, no destruir por completo el cristianismo, sino devolverle a sus orígenes, a la época anterior a las reformas que la Iglesia llevó a cabo en el pasado. 

Pero mientras la gente siga creyendo que solo Dios puede castigar el mal, la Iglesia no verá la necesidad de aplicar la ley impersonal del karma y otras lecciones que enseña la doctrina de la reencarnación.


Reencarnación. (Himalayan Academy)

Imagen de portada: La Resurrección. (c. 1715-1716), óleo de Sebastiano Ricci (Public Domain)

Referencias:

‘Reincarnation in the Bible’, Kevin Williams, disponible en: http://www.near-death.com/reincarnation/history/bible.html

‘May a Christian Believe in Reincarnation?’, Abbot George Burke: http://ocoy.org/original-christianity/may-a-christian-believe-in-reincarnation/

‘Reincarnation and Christianity’, disponible en: http://www.comparativereligion.com/reincarnation3.html

‘Christians and reincarnation’, disponible en: http://americamagazine.org/issue/christians-and-reincarnation

30 SEPTIEMBRE, 2019 - 23:15 ANCIENT-ORIGINS

viernes, 6 de septiembre de 2019

¿Pueden ser las VIDAS ANTERIORES causantes de ENFERMEDADES, MIEDOS y FOBIAS?: Terapia de Vidas Pasadas

Resultado de imagen de ¿Pueden ser las VIDAS ANTERIORES causantes de ENFERMEDADES, MIEDOS y FOBIAS?: Terapia de Vidas Pasadas

3 septiembre, 2019

Está sumamente extendida la creencia de que casi todas -por no decir todas- las enfermedades que padecemos, especialmente las consideradas de origen psíquico, tienen su causa en hechos acaecidos en nuestras vidas anteriores.

Esto se debe a que en estado regresivo -casi siempre bajo hipnosis profunda- los pacientes, a requerimiento del terapeuta e inducidos por éste, narran historias que sitúan en vidas pasadas. 

Y así, se da por hecho, por un lado, que la reencarnación con su correspondiente karma es algo evidente; en segundo lugar, que toda terapia regresiva tiene que ser básicamente reencarnacionista; en tercer lugar, poco menos que toda enfermedad es causa de un hecho ocurrido en una vida pasada; en cuarto, que encontrada esa causa acaecida en una vida anterior, el enfermo ha resuelto su dolencia; y en quinto y último lugar, para no seguir alargando esta enumeración, que esa causa es tan fácil de encontrar en estado regresivo que bastan una o dos sesiones para lograrlo.





No es de extrañar, por tanto, que la bibliografía en torno a la terapia regresiva esté llena de frases como éstas: «Tenía problemas con la garganta porque fui ahorcada en una vida anterior». «Ahora sé que mis dolores de cabeza tuvieron su origen en que en una vida anterior me golpearon fuertemente en la cabeza y me violaron». «Yo fui un asesino en varias vidas anteriores, así que es lógico que ahora tenga una vida de sufrimiento».

En el Tratado Teórico-Práctico de Anatheóresis explico ya que nadie, hasta ahora, ha podido probar de forma incuestionable la existencia real de vidas anteriores, así como afirmo también que, existan o no, las vidas anteriores obtenidas en estado regresivo son sólo proyecciones analógicas de los daños que les han afligido y enfermado en esta vida. Las emociones que el paciente proyecta, por tanto, son ciertas, pero no la narración, que es simbólica. 

Si bien el simbolismo con que se expresan esas llamadas vidas anteriores es tan cercano a la verbalización fonética que un investigador poco crítico -y no digamos ya los muchos terapeutas regresistas improvisados existentes- consideran auténticas vidas anteriores. S

i el lector acude a mi Tratado Teórico-Práctico de Anatheóresis, encontrará en sus páginas no sólo una información más matizada, sino también extractos de regresiones a vidas anteriores que prueban cuanto afirmo.
Experiencias de una vida anterior

En los inicios de la década de 1980, el Dr. Brian L. Weiss, jefe de psiquiatría del hospital Monte Sinaí, en Miami, Estados Unidos, atendía el caso de Catherine, una joven con carácter depresivo y severa inseguridad.

Habían pasado dos años sin que obtuviera resultados notorios a través de psicoterapia tradicional y, ante tal problemática, el especialista decidió utilizar técnicas de hipnosis para intentar revivir momentos traumáticos de la infancia de Catherine. 

Ante la orden del médico estadounidense: «vuelve a la época en que se iniciaron tus síntomas», la paciente comenzó a relatar sus experiencias en una vida anterior, ocurrida aproximadamente en el año 1860 antes de Cristo.

Tras varias regresiones y la obtención de cambios favorables en poco tiempo, el Dr. Weiss necesitó cuatro años para decidirse a narrar lo sucedido en el libro Muchas vidas, muchos maestros, que si bien fue recibido con beneplácito y escepticismo al mismo tiempo, alcanzó notable número de ventas.

Sin embargo, el caso del famoso psiquiatra no ha sido el único, ya que en épocas recientes muchos especialistas han dedicado notable esfuerzo a la práctica y estudio de dicha disciplina.
Traumas que generan dolencias

La terapia de regresión a vidas pasadas es «un tipo depsicoterapia cuyo objetivo es hacer conscientes todos aquellos traumas que viven en nuestro interior y se manifiestan a menudo en forma de problemas o dolencias», afirma el Dr. Samuel García Galeana, psicólogo que se desempeña como instructor y terapeuta en el Instituto Biocyber, en la Ciudad de México.

La diferencia, dice el especialista, es que en psicoanálisis, por ejemplo, una persona puede pasar años en consulta sólo para recibir un diagnóstico, y luego iniciar el tratamiento. En cambio, laterapia de vidas pasadas requiere pocas sesiones para que el paciente viaje hacia su interior, identifique su problema, lo exteriorice con claridad y resuelva el conflicto”.

Para el Dr. Samuel García Galeana existen dos formas de ver a este peculiar tratamiento. La primera, explica, es «tradicional», de modo que la narración de hechos supuestamente ocurridos en vidas anteriores permite revelar conflictos subconscientes que requieren del abordaje del especialista en salud mental, tal como sucede en otros tipos de psicoterapia.

La segunda «parte de una tendencia mística, donde prevalece la idea de que la vida no es una, es decir, el ser humano viene al mundo para aprender y para ello 70 u 80 años no son suficientes. De esta forma, se cree que no se ha tenido una sola existencia, sino que ésta se encuentra unida a muchas otras».

Lo más importante no es pensar en vidas anteriores, dice el psicólogo, sino en que este procedimiento logra positivos cambios de conducta y actitud.

«En la terapia de regresión a vidas pasadas relajamos al paciente y lo llevamos a un estado en que accede a su subconsciente (sin perder la conciencia), para que fluya la información que ha quedado ‘anclada’. A veces la persona empieza a hablar de otro lugar y época, y lo primero que se puede pensar es que lo imaginó o inventó. Independientemente de si lo que dice pasó o no en otra vida, lo que narra es algo que el individuo necesita exteriorizar, un conflicto que presentado de esta forma requiere atención», afirma el Dr. García Galeana.

Trabajo de regresión, valiosa herramienta

Asunto importante en la terapia de vidas pasadas radica en que es el paciente quien establece los objetivos y lleva a cabo el trabajo de exploración, de modo que el papel del terapeuta se restringe al de auxiliador.





«Nuestra tarea consiste en lograr que la persona se sienta cómoda y, a través de la voz y ejercicios de respiración, generamos confianza e inducimos la hipnosis. Así, la frecuencia de las ondas cerebrales disminuye y a partir de ese momento se propicia un diálogo del paciente consigo mismo, una especie de ‘sube y baja’ en su mente entre la parte consciente y el subconsciente, lo que favorece que la información bloqueada fluya. Esto es muy interesante porque posibilita rápido avance en cuestiones arraigadas, como aquellos patrones nocivos aprendidos a temprana edad y que el individuo repite sin darse cuenta».

El trabajo de regresión se realiza en dos horas, aunque los primeros 15 minutos se invierten en lograr la hipnosis. De inicio se sugiere que el paciente recuerde un hecho agradable para que se familiarice con la técnica, y luego se trabaja con los aspectos problemáticos. 

Pocas veces hay resultados definitivos en una sola sesión, por lo que se requiere un promedio de 3 ó 4 consultas (máximo 6), a veces con intervalos de un mes para asimilar la información obtenida.

Recuerdos dolorosos, pero soportables

El Dr. Samuel García Galeana especifica que en casos de experiencias muy dolorosas, como accidentes, muerte de alguien cercano o abuso sexual, la persona puede «conectar» con su vivencia y hacer una localización pronta de su bloqueo, misma que puede ser dolorosa, pero soportable.

Ahora bien, en problemas no resueltos, por ejemplo, conflictos de pareja o falta de recursos económicos a pesar de que se realiza gran esfuerzo laboral, se pueden reconocer aquellos patrones en los que el paciente falla.

Así, el especialista asegura que «en lo emocional, la regresión es excelente ayuda, muchos traumas o problemas de personalidad, como inseguridad o timidez, pueden desbloquearse, ya que al comprender su origen es más sencillo trabajar para disolver los patrones negativos».


En enfermedades mentales se puede ayudar durante etapas iniciales, «aunque reconocemos cierta limitación en casos avanzados, pues cuesta mucho trabajo y es probable que el paciente esté bajo la administración de medicamentos, la cual no puede suspenderse, por lo que interfiere en nuestro trabajo».

En lo que concierne a enfermedades físicas, el Dr. García Galeana explica que la terapia de vidas pasadas ofrece beneficios notables, ante todo en problemas psicosomáticos (de origen mental o emocional, pero que afectan al cuerpo).

Debido a que algunos daños orgánicos se deben a la acumulación de emociones negativas, el experto indica que, por ejemplo, «el paciente dice que quiere investigar sobre su gastritis (inflamación estomacal que genera acidez, indigestión y dolor), y una vez que entra en hipnosis es capaz de sentir qué genera la acidez estomacal excesiva, encuentra cómo regular su deficiencia y mejorar”.





Terapia de vidas pasadas y problemas físicos

El psicólogo García Galeana especifica: «De acuerdo con la medicina tradicional china, cada órgano trabaja con una emoción y, cuando ésta se maneja en exceso, genera un problema. Volviendo al caso anterior, durante la regresión la persona suele encontrar que su gastritis se debe al manejo excesivo del pensamiento. 

Por lo general, le atribuimos tal característica al cerebro, pero éste se responsabiliza del razonamiento; al estómago le afecta el pensamiento excesivo: tener demasiados problemas y preocupaciones, u ocuparse en tratar de resolver la vida y las dificultades de otros. Está claro que el paciente encuentra que esta tendencia es negativa y repercute en su salud».

La terapia de regresión también ayuda a lograr mejoría o curación en otros problemas físicos de consideración, aunque «tenemos que aclarar que no sólo es a través de nuestra técnica, sino que el paciente lleva al mismo tiempo un tratamiento médico y farmacológico. A nosotros nos corresponde trabajar en el bloqueo de emociones, como odio y resentimiento, y crear conciencia en el paciente para que lo resuelva».

Así, en enfermedades como diabetes, hepatitis o síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), el cambio de patrones redunda en el fortalecimiento del sistema inmune y/o de la potencialidad del organismo para salir adelante. Empero, esto no significa que se trate de una solución universal para todos los problemas.

«Un caso que me agradó mucho —dice el Dr. Samuel García— fue el de una chica que vino con cáncer terminal, la cual ya había recibido tratamiento médico para esta enfermedad (radioterapia y quimioterapia); además, estaba muy delgada y tenía la cabeza rapada. 

Durante la consulta me dijo que lo único que quería saber es qué le esperaba, y en la regresión pudo observar un lugar maravilloso: un bosque con un lago, rodeado de montañas. Entonces sintió la presencia de lo que ella describió como ‘un ángel’, que le traía un pergamino; luego de insistirle en que se lo mostrara, lo observó y descubrió que estaba en blanco. 

Salió del estado de hipnosis y se fue a su casa para tratar de entender lo que vio. No hubo otra sesión, porque falleció a los 15 días, pero vinieron sus hermanas para agradecer lo ocurrido. La paciente había entendido que el papel en blanco era su vida, que había concluido, y perdió el miedo a la muerte porque supo que no era su fin, sólo el de su existencia actual».

jueves, 18 de julio de 2019

Un Presentador de Televisión Australiano asegura que su Hijo de cuatro años es la Reencarnación de Lady Di

En la noche del 31 de agosto de 1997, ocurrió algo terrible: la princesa Diana murió en un accidente de tráfico en París junto con su pareja Dodi Al-Fayed y el conductor del vehículo, Henri Paul.

Aunque hay que decir que, para algunas personas, lo que sucedió esa noche no fue simplemente un trágico accidente. 

En su lugar, fue el resultado de algún tipo de conspiración, llevada a cabo en secreto por agentes del estado británico. Numerosos informes, investigaciones y expertos dijeron que fue la alta velocidad la que provocó el terrible accidente. 

Pero otros mantienen que algo realmente siniestro ocurrió esa noche: que la familia real británica y el MI6 (el Servicio Secreto británico) querían matar a Diana, y ayudaron a orquestar el fatal accidente de esa noche.

Debido a que el empresario egipcio Mohamed Al-Fayed, padre de Dodi y dueño del Hotel Ritz Paris, difundió la teoría de la conspiración, la policía metropolitana londinense se vio obligada a realizar la Operación Paget, una investigación para establecer si había alguna verdad en las teorías. 

Duró años, costó millones de libras y, como era de esperar, consideraron que las teorías carecían de fundamento, y que todo lo que sucedió esa noche fue un accidente increíblemente desafortunado. La investigación examinó 175 teorías sobre lo que sucedió esa noche.





 Aún así, son muchos los que mantienen que se trata de una gran conspiración con el único objetivo de terminar con la llamada popularmente “Princesa del pueblo”. Y tal vez ahora podamos saber la verdad de todo lo que ocurrió esa fatídica noche, ya que un niño australiano de cuatros años podría ser la reencarnación de Lady Di.

La reencarnación de Lady Di

El presentador de televisión australiano David Campbell se han convertido en noticia a nivel mundial al asegurar que su hijo Billy, de cuatro años, es la reencarnación de la fallecida princesa Diana. El lunes, Campbell compartió los extraños detalles sobre la historia de su hija en el programa de televisión Today Extra.

 Explicó que tanto él como su mujer han “probado” todo lo que su hijo sabe sobre la vida de Diana, con resultados increíbles.

“Hicimos una prueba”, dijo Campbell. “Colocamos fotos de todos estos castillos, como Balmoral y Windsor, y dijimos: «¿Cuál de estos fue tu Castillo Balmoral?”

Según el presentador de televisión, en ese momento Billy señaló el castillo escocés donde la princesa Diana y el resto de su familia disfrutaban de las vacaciones. 

Además, al parecer, Billy también les dijo a sus padres que los espíritus venían, se lo llevaban cada noche y lo traían de vuelta a casa por la mañana.

“Cuando Billy era un bebé y no dormía muy bien, mi mujer entraba y le preguntaba por qué. Billy respondía: “Porque ellos vienen y me llevan”, continuó explicando Campbell.

 “Cuando Lisa preguntaba a quién, Billy señalaba el techo y decía: Lo hacen, pero me traen de vuelta por la mañana.”

Campbell, quien también tiene otros dos hijos, Leo de nueve años y Betty de cuatro años, habló por primera vez sobre los encuentros sobrenaturales de Billy en una entrevista con la revista Stellar Magazine el domingo.

“Comenzó cuando alguien le dio a mi mujer una tarjeta con Lady Di en ella”, añadió. “Billy, con dos años, señaló y dijo: ¡Mira! Soy yo cuando era una princesa.”

Poco después, la pareja se quedó sin palabras cuando Billy describió con precisión la residencia Balmoral a sus amigos escoceses que estaban de visita.

 David y su esposa no sabían cómo Billy podría saber toda esa información de la familia real, ya que no suelen hablar de la monarquía británica en casa. Después de que Billy cumpliera cuatro años, seguía insistiendo en que una vez fue princesa, por lo que el matrimonio comenzó a preguntarse sobre si era su “vida anterior”.





Aunque lo más sorprendente de todo fue cuando Billy hablo sobre sus familiares, asegurando que tenía un hermano llamado John.

Los padres se quedaron sin palabras al descubrir a través del buscador de Google que Diana tenía un hermano llamado John, quien murió en 1960, un año antes de que ella naciera. 

Dicho esto, los escépticos indudablemente dirán que las declaraciones del niño fueron obtenidas de alguna manera por una fuente externa o, en su defecto, su padre inventó todo el relato.

Pero la realidad es bien otra y es que este caso es una nueva evidencia de que la gente ha existido previamente en otro cuerpo y vivido otra existencia.

 Cuando los “extraños recuerdos” aparecen como algo personal, aquellos que los experimentan tienden a creer que provienen de su propia vida anterior. 

Sin embargo, los recuerdos que afloran en la conciencia probablemente no sean recuerdos de vidas pasadas.

 En cambio, parecen ser “experiencias del tipo de reencarnación”. Sea como fuere, las historias que hablan de la reencarnación no están limitadas, ya sea geográfica o culturalmente. Ocurren en todos los rincones del planeta y entre personas de todas las culturas. Por supuesto, hay más en la reencarnación que los recuerdos.

Para que la reencarnación haya ocurrido realmente, la conciencia de la personalidad extranjera debe haber entrado en el cuerpo del sujeto que experimenta. En la literatura esotérica esto se conoce como la transmigración del espíritu o alma. 





Se dice que ocurre en el útero, quizás ya en la concepción o poco después, cuando comienzan los pulsos rítmicos que se desarrollan en el corazón del embrión.

¿Qué te parece la historia de Billy? ¿Es una nueva evidencia de reencarnación? ¿O tienes otra explicación?



jueves, 4 de julio de 2019

¿Puede un NIÑO RECORDAR su VIDA PASADA? Parece que SI

Resultado de imagen de ¿Puede un NIÑO RECORDAR su VIDA PASADA? Parece que SI

La reencarnación es la creencia basada en el regreso y renacimiento de la esencia del individuo en varios cuerpos y vidas sucesivas.

A diferencia del Cristianismo que cree que el alma humana se encarna una sola vez en un cuerpo para vivir, morir e ir eternamente al Paraíso o al infierno, la Reencarnación profesa que la esencia humana (conocida en occidente como espíritu o alma) viaja a través del tiempo, reencarnando en un cuerpo nuevo cada vez que muere.





Esta creencia es de vieja data y ha estado en la humanidad desde tiempos antiguos. Tiene su origen en las religiones orientales como el budismo y el hinduismo, aunque también se han encontrado hallazgos en las culturas africanas y americanas, antes de la llegada del cristianismo.

En la edad moderna, algunos de los profesionales que se han dedicado al estudio esta creencia que día a día parece llamar más la atención de la cultura occidental son Jim B.

MARCAS DE OTRAS VIDAS

Resultado de imagen de ¿Puede un NIÑO RECORDAR su VIDA PASADA? Parece que SISin embargo, uno de los investigadores más controversiales sobre el tema de la reencarnación fue el psiquiatra Ian Stevenson, de la Universidad de Virginia, quien tuvo la oportunidad de documentar durante cuarenta años más de 2.500 casos sobre niños y niñas que podían recordar sus vidas pasadas.

Durante su investigación, Stevenson no sólo logró el registro metódico de los recuerdos de los niños y niñas, sino que al concatenar dichos recuerdos con la realidad logró llegar hasta la identidades de las personas que los niños de su investigación afirmaban haber sido en sus vidas pasadas, antes de fallecer y encarnar en la actual.

La precisión de los recuerdos y la comprobación de fechas, personas, direcciones y circunstancias reales convencieron a Stevenson de que la reencarnación en efecto existía, y que además la infancia es un época donde los recuerdos de esas otras vidas aún están presentes.

Entre los hallazgos más impactantes en la investigación de este psiquiatra se encuentra la coincidencia de marcas de nacimiento o condiciones físicas congénitas con heridas o accidentes vividos por la persona a la hora de su muerte en la vida pasada. 

Comparó numerosos casos de características físicas particulares de los niños de su investigación con los reportes de autopsia de la persona que estos aseguraban haber sido, tal como lo dejó plasmado en el texto Reincarnation and Biology. uno de sus doce libros sobre las impactantes evidencias palpables sobre la reencarnación.

Resultado de imagen de ¿Puede un NIÑO RECORDAR su VIDA PASADA? Parece que SI
Uno de los casos más representativos de la investigación de Stevenson se trató de un niño nacido en Turquía, quien al parecer recordaba haber sido asesinado en su vida pasada como hombre por un tiro en la cabeza, y que en esta vida había nacido con una deformación congénita de su oreja y una deformación facial del lado derecho, los cuales tienen un índice de aparición en la población muy bajo.

Descubrimientos que parecen coincidir con las creencias de algunas culturas asiáticas donde los parientes de la persona fallecida, con la creencia de que las almas reencarnan siempre en la misma familia (familia de almas)colocan en el cuerpo marcas de ceniza, a fin de poder reconocer a la persona a su regreso en una nueva vida.





Y según lo que consta en The Journal of Scientific Exploration, son varios los bebés nacidos con marcas de que tenían la misma forma y estaban en el mismo lugar que las dejadas por sus parientes en el cuerpo de algún ancestro.

EL ENCUENTRO CON EL PASADO

Otro de los casos representativos de evidencias sobre reencarnación, es el documentado por el psiquiatra estadounidense Adrian Finkelstein, quien en su libro Your Past Lives And The Healing Process da cuenta deRobin Hull, un niño pequeño, quien le hablaba a su mamá en un idioma desconocido, el cual fue identificado por un profesor de idiomas como un dialecto perteneciente a una región ubicada al norte del Tibet.

Más aún, Robin tenía recuerdos de su vida pasada, y afirmada haber estudiado en un monasterio. Finkelstein partió entonces hacia el Tibet, donde encontró el lugar y la edificación descrita por el pequeño Robin.

Así también encontramos la historia del niño indio Taranjit Singh, quien desde los dos años afirmaba que su nombre era Satnam Singh, que el de su padre era Jeet Singh, y que él había nacido y vivido en un pueblo ubicado a sesenta kilómetros de su actual vivienda.

Taranjit también contaba que había fallecido en un accidente de tránsito, cuando era estudiante de noveno curso, dando detalles tan específicos como la cantidad de dinero que llevaba en el bolsillo al momento de su muerte.

Su padre en esta vida, movido por tal precisión de recuerdos, se dio a la tarea de investigar los datos, llegando al pueblo que Taranjit mencionaba, donde encontró a la familia del chico Satman Singh, quienes confirmaron los detalles de la historia del pequeño Taranjit sobre la muerte por arrollamiento de éste.

En las culturas orientales este tipo de historias son frecuentes, y son acogidas con normalidad.

Tal como lo revela un reportaje reciente hecho por la Agencia de noticias EFE sobre la historia, ocurrida al norte de Bangkok, de Nopporn Jairaew, quien también a los dos años de edad confesó a sus padres que en su vida anterior había sido asesinado de un disparo tras entrar a robar a una casa vecina.

Para verificar su historia, los padres de Nopporn lo llevaron al médico, y tal cual lo comprobado numerosas veces en la investigación de Stevenson, el niño tenía una marca en la mandíbula y otra en la boca, ubicadas en los sitios donde afirmaba haber recibido las heridas del arma de fuego.

AL PARECER VOLVEMOS, Y NO LO OLVIDAMOS 

Según las culturas orientales, la posibilidad de recordar la vida pasada en la infancia se debe a que el tercer ojo de los niños está abierto, y los recuerdos sobre la vida anterior están frescos aún, permaneciendo con claridad en la memoria del niño hasta los siete u ocho años, momento en el que comienzan a desaparecer.





Muchos son los casos que parecen dejar en evidencia que después de esta vida, no sólo volvemos a vivir otra, en otro cuerpo, sino que además somos capaces de recordarlo.

3 julio, 2019

Fuente:https://misterios.co/ninos-que-recuerdan-vidas-pasadas/https://misterios.co/ninos-que-recuerdan-vidas-pasadas/