martes, 6 de diciembre de 2016

Un hombre armado con un rifle asalta la pizzeria del "Pizzagate"

UN HOMBRE ARMADO CON UN RIFLE ASALTA LA PIZZERÍA DEL “PIZZAGATE”


Una de las historias más polémicas que actualmente inundan las redes alternativas, el escándalo de pedofília conocido como “Pizzagate”, ha vivido un nuevo e inesperado capítulo.

Esta es la noticia, tal y como la han publicado en la web de RT en inglés…

Un hombre con un rifle de asalto ha abierto fuego en la pizzería, a la que el hombre se desplazó para “investigar” la conspiración pedófila de Hillary Clinton conocida como Pizzagate.

El hombre ha sido arrestado y acusado después de disparar un fusil de asalto dentro del restaurante de Washington DC Comet Ping Pong, mientras “investigaba” un reportaje de noticias considerado falso que decía que Hillary Clinton estaba manejando una trama de abusos sexuales a niños dentro de la pizzería.

Edgar Maddison Welch, de 28 años, de Salisbury, Carolina del Norte, entró en el restaurante Comet Ping Pong el domingo y apuntó con su rifle a un empleado del restaurante. El empleado fue capaz de huir y notificarlo a la policía.

Welch comenzó a disparar dentro del restaurante. Los comensales fueron capaces de huir sin lesiones. Muchos de ellos se refugiaron en el cercano restaurante indio Banana Leaf.

Welch fue arrestado 45 minutos después.

Además del rifle de asalto, dos armas de fuego fueron recuperadas del interior del restaurante, y una adicional fue recuperada del interior del coche de Welch.

Welch dijo a los investigadores que había ido al restaurante a “investigar” la teoría conocida como Pizzagate, que circuló en las redes en los días previos a las elecciones presidenciales. La teoría sostiene que la candidata demócrata Hillary Clinton dirigía una trama de pedofília en las estancias traseras del restaurante.

A pesar de que la historia es totalmente infundada (según los medios de comunicación, incluído RT), ha derivado en amenazas de muerte contra el dueño del restaurante, sus empleados y sus clientes. El propietario se vio obligado a ponerse en contacto con el FBI, la policía local, Facebook y otras plataformas de medios sociales en un esfuerzo por eliminar la historia de Internet.

Las empresas locales que no fueron nombradas en la noticia de noticia también han sido blanco de las amenazas.

Ante todo, cabe destacar que RT, al igual que el resto de medios de masas, califica la conspiración Pizzagate como “fake”, es decir, como un bulo falso creado en las redes, algo a tener en cuenta, viniendo de RT, un medio que se muestra muy crítico con todo lo que rodea a Hillary Clinton.

El asunto del Pizzagate, se empezó a destapar antes de las elecciones norteamericanas, celebradas este 8 de noviembre pasado.

Muchos de nuestros lectores, nos han preguntado por qué no hemos hablado del Pizzagate hasta ahora.

Y vamos a ser muy sinceros al exponer el por qué.

POR QUÉ NO HEMOS TRATADO EL CASO DEL PIZZAGATE HASTA AHORA

Pocos días antes de las elecciones, en nuestra constante búsqueda de noticias en medios alternativos, vimos lo que fueron los primeros indicios de esta teoría, en una web en inglés que ahora, con toda sinceridad, no recuerdo (hablo de memoria). En la noticia, se exponía el contenido de los correos filtrados por Wikileaks de John Podesta, jefe de campaña de Hillary Clinton y se hacía alusión a la fiesta macabra a la que acudió, donde se realizó una cena-performance de inspiración satanista de la “artista” Marina Abramovich y donde se analizaba también, los presuntos mensajes pedófilos codificados por el jefe de campaña de Clinton John Podesta.

Marina Abramovich

En ese momento, las redes bullían de acusaciones cruzadas entre los defensores de Clinton y los de Trump, sobre abusos sexuales, casos de corrupción y todo tipo de chanchullos…y esta acusación, nos pareció una más entre toda la miríada de acusaciones cruzadas…y por ello, obligado por la necesidad de seleccionar, no le hice demasiado caso, con toda sinceridad.

Poco podía imaginar que esa historia, que parecía una entre muchas, creceria en las redes hasta el nivel que ha crecido.

Fue claramente un error, que no subsanamos hasta ahora por dos razones:

-La primera es que ya había tantos medios alternativos hablando de ello, que lo único que podíamos aportar era reiteración.

-La segunda, y más importante aún, es que Trump había ganado las elecciones, era el nuevo símbolo del poder y todos los indicios mostraban que las élites estaban detrás de su victoria, algo que apenas nadie denunciaba.

Ahora se ha producido este incidente, y aprovechamos para subsanar nuestro error, aunque nos tememos que tampoco podremos aportar demasiada luz sobre el asunto.

VARIAS CONSIDERACIONES SOBRE EL PIZZAGATE

Hay varias consideraciones que debemos tomar sobre este asunto.

Como hemos dicho antes, la primera es que los medios de comunicación de masas, incluídos los pro-rusos, no le dan ninguna credibilidad al asunto, en contraste con las redes sociales, donde se ha difundido como la pólvora.

Cuando uno analiza las acusaciones vertidas en esta teoría, se encuentra con una narración plausible y relativamente bien construida, lo que contribuye a pensar que las acusaciones sobre esta red de pedofília, pueden ser ciertas.

Y más si se tiene en cuenta el historial de criminalidad y profunda perversión de estas élites políticas, financieras y empresariales, así como las conocidas creencias satánicas de muchos de sus miembros.

De forma resumida, podríamos definir el Pizzagate así…


Wikileaks publicó miles de e-mails de Podesta y pronto se descubrió que una cantidad excesiva de mensajes se refiere a“pizza” y “hot dogs”. Muchas veces, estas palabras se usaban en contextos extraños y en frases que no tenían sentido.

El #Pizzagate hace referencia a la publicación de unos correos supuestamente de la cuenta personal de John Podesta, muy ligado a Hillary Clinton, en el cuál se entiende que hay una pizzería en Washington (Comet Ping Pong de James Alefantis (Jimmycomet en Instagram), que por cierto es la 49ª persona más poderosa de Washington) que funciona como nodo de tráfico y abuso sexual de menores.

John Podesta

Al leer los correos pareciera no haber material que incrimine directamente a Podesta, pero quienes hicieron pública la información dicen que hay ciertas palabras y frases en código que se usan para mandar un mensaje en específico.

El Bloguero Ace of Swords dice que las palabras codificadas son palabras que se utilizan como código muy frecuentemente en la “dark web” para hacer tratos y transacciones en cuestiones de pornografía infantil, pedofilia y otros crímenes a la infancia.

Por ejemplo, según el código que supuestamente es usado por parte de Podesta, mejor conocido como “Handkerchieg Code”, al decir “Cheese pizza” en realidad quiere decirsexo pedófilo, y “Sauce” quiere decir orgía.

Para más información, pueden acudir a múltiples webs en las redes, donde encontrarán todo tipo de información al respecto. Aquí van un par, solo a modo de ejemplo…



No obstante, hay algunos puntos “débiles” o conflictivos, en esta teoría de la conspiración que nos hacen sospechar…y mucho.

Y para enfrentarlos, pedimos a los lectores que sean capaces de tener un espíritu crítico y abierto…

-El primero es el MOMENTO en que sale a la luz.

Esta teoría que centra sus sospechas en una (presunta) brutal red de pedofilia y canibalismo liderada por Hillary Clinton y su entorno, resulta salir a la luz poco antes de las elecciones norteamericanas, en lo que podría ser una maniobra de intoxicación contra Hillary Clinton, perpetrada por la maquinaria de propaganda de Trump que tan bien ha usado las redes sociales para moldear a la opinión pública.

Tengamos en cuenta, que en esos momentos, salieron todo tipo de informaciones y acusaciones indundadas contra el propio Donald Trump, así como las consabidas exageraciones sobre sus declaraciones.

-El segundo, es la BASE INICIAL sobre la que se fundamenta la teoría.

El cuerpo central de la teoría sobre esta posible red de pedofília, parte básicamente de la interpretación sobre unos mensajes “sobre comida” filtrados del correo de John Podesta.

En ellos, presuntamente, bajo la apariencia de inocentes mensajes sobre comida, se estarían intercambiando mensajes codificados de carácter pedófilo.

Esta teoría se sustenta principalmente en una interpretación por parte de un internauta, que sostiene (y debemos creerlo como principio de fe), que el significado de esos mensajes es el que él nos dice que es.

A partir de ahí, la teoría crece y crece y va acumulando presuntas pruebas e indicios…pero todos se fundamentan inicialmente en una base relativamente poco sólida, aunque a todos nos parezca de lo más plausible.

Por lo tanto, dado el momento en que sale a la luz y dada la base inicial sobre la que se construye la teoría, existe la posibilidad de que algunos (o muchos) aspectos relativos al Pizzagate, sean una invención o una exageración.

Que quede claro: NO estamos diciendo que el Pizzagate sea una invención, sino que dado el momento y sus características, no se debe descartar que lo sea y que debemos observar esa posibilidad.

Pero si hay un elemento que realmente nos ha hecho sospechar que todo esto podría ser una maniobra de propaganda, y que se combina con los dos anteriores, es que en la presunta red de pedofília, estaría un personaje realmente oscuro: Jeffrey Epstein, que fue acusado de prostituir a menores en una isla privada del caribe y a cuyas fiestas de sexo con menores, habrían acudido personajes como el mismísimo Bill Clinton.

Y es este, precisamente, el punto que nos hace sospechar: en la teoría del Pizzagate se habla de los hermanos Podesta, se habla de Bill y Hillary Clinton, se habla de Jeffrey Epstein…pero no se habla de Donald Trump, un amigo de Jeffrey Epstein y conocido por haber acudido a esas “fiestas privadas” de Epstein…

Jeffrey Epstein

Nosotros ya expusimos estas orgías sexuales con menores de Jeffrey Epstein en el artículo ASÍ SE DIVIERTEN LOS MÁS PODEROSOS…en enero de 2015, y en el que ya mencionábamos a Bill Clinton y a Donald Trump, bastante antes de que el magnate se presentara a las elecciones. Las informaciones al respecto, ya habían sido presentadas en diarios como el Daily Mail, en el que se denunciaba el tráfico de menores por parte de Epstein, para “ofrecer sus servicios” a todo tipo de políticos, millonarios y magnates, entre los que se incluían gente como Bill Clinton, Al Gore, el actor Kevin Spacey, Donald Trump, el primer ministro israelí Ehud Barak, el príncipe Andrew del Reino Unido, Bernie Ecclestone, Tony Blair y un largo etcétera de personajes de gran poder económico y político.

Así pues, cuando se habla de la sospechos amistad de los hermanos Podesta con el pedófilo Jeffrey Epstein, resulta de lo más destacable que nadie haga mención a la estrecha amistad de Trump con el mismo Epstein.

Así es como nos describe el periodista Peter Hasson en el Daily Caller…

La amistad entre Trump y un pedófilo multimillonario de la que nadie quiere hablar

Mientras que Donald Trump se ha visto obligado a enfrentarse con las consecuencias de los comentarios obscenos que hizo sobre las mujeres en 2005, el público todavía no ha obtenido respuestas reales sobre al menos otro aspecto potencialmente problemático de la historia de Trump: su amistad con el multimillonario y condenado pedófilo Jeffrey Epstein.

Apenas se ha hablado en ningún medio sobre la amistad de Trump con Epstein en los grandes medios y los que están alrededor de Trump han sido reacios a proporcionar detalles sobre la naturaleza de la relación de los dos multimillonarios.

Epstein, que según se informa, dirigió una red de trafico sexual de menores para su círculo de amigos de élite, cumplió condena en la cárcel por solicitar una prostituta menor de edad y ha llegado a acuerdos extrajudiciales con 17 de sus víctimas menores de edad. Ha sido objeto de una cadena casi interminable de casos judiciales.

La amistad de Trump con Epstein ha quedado convenientemente eclipsada por la amistad de Epstein con Bill Clinton y el príncipe Andrew de Gran Bretaña.

Epstein y el príncipe Andrew

Por otra parte, cualquier ataque a Trump por sus lazos con Epstein casi seguramente garantizaría que Trump sacaría a la luz los propios lazos de Epstein con Bill Clinton, claramente documentados, incluyendo registros de vuelos que demuestran que Clinton realizó por lo menos 26 viajes en el infame avión sexual privado de Epstein.

En enero pasado, el abogado de Trump Alan Garten dijo a Vice News que su cliente no tenía “relación” con Epstein.

En una declaración a The Daily Caller el domingo, la portavoz de la campaña de Trump Hope Hicks dijo que “Trump sólo conoce a Epstein socialmente a través del Club Mar-a-Lago, uno de los mejores clubes privados del mundo”.

Pero Trump habló de su amistad con Epstein antes del arresto de este último y de su caída pública en desgracia.

“Conozco a Jeff desde hace quince años. Es un tipo estupendo”, dijo Trump a la revista New York Magazine al hacer un perfil de Epstein en 2002. “Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mi y muchas de ellas son de lo más jóvenes. No hay duda de que Jeffrey disfruta de su vida social “.

Del mismo modo, un perfil de 2003 Vanity Fair sobre Epstein habló de Trump como uno de los “hombres de negocios que cenaba con él en su casa”, y varios otros artículos también habían vinculado a Trump y a Epstein como amigos.

Pero cuando los investigadores del FBI miraron a través de la libreta de direcciones privada de Epstein, encontraron 14 números de teléfono diferentes de Trump, incluyendo los números de su guardia de seguridad. Epstein también tenía los números de la hija de Trump Ivanka y de su ex-esposa Ivana.

Cuando fue puesto bajo juramento, Epstein admitió que había“socializado” con Trump. Pero Epstein optó por ejercer sus derechos de la Quinta Enmienda cuando se le preguntó: “¿Alguna vez se ha socializado con Donald Trump en presencia de mujeres menores de 18 años?” Epstein también pidió la quinta cuando se le preguntó acerca de su relación con Bill Clinton.

Trump viajó en el avión privado de Jeffrey Epstein al menos una vez, según la declaración de Mark Epstein, hermano de Jeffrey.

Sin embargo, ese número es claramente inferior a los 26 viajes de Bill Clinton en el mismo avión.

En junio, Trump fue acusado en una demanda por violación de una de las trabajadoras sexuales de 13 años de Epstein. El abogado de Trump calificó la demanda de “truco publicitario”. El caso está programado para una audiencia a mediados de diciembre, después de las elecciones.

Sea como sea, nadie ha querido indagar en lo más mínimo en la relación de Trump con Epstein, a pesar de la presunta cruzada de los medios de masas contra Trump.

Si a ello añadimos las nulas menciones de dichos medios de masas sobre las vinculaciones de Trump con la mafia, tenemos aún más base para sospechar que Trump es un personaje protegido realmente por las élites y que era el elegido desde hace tiempo para ocupar el puesto.

Recordemos que, tal y como publicamos en nuestro artículo de marzo titulado DONALD TRUMP, EL CANDIDATO DE LA MAFIA, Trump jamás se ha caracterizado por ser una hermanita de la caridad o un tipo remilgado alejado de orgías y fiestas salvajes de toda índole.

Aquí van algunos fragmentos de ese artículo…


Uno de los primeros mentores de Trump en sus negocios en el nebuloso campo de la construcción en Nueva York, fue uno de los personajes más sórdidos de la ciudad: un oscuro abogado llamado Roy Cohn.

Cohn, quien murió de SIDA en 1986 y fue descrito por Hoffman como “el más conocido homosexual fuera del show-business en todo el país”, era el abogado del más célebre club nocturno de la década de 1970 en Manhattan, el famoso Estudio 54, donde la cocaína se esnifaba por kilos.

Hoffman escribió acerca de las orgías que Cohn y sus amigos realizaban en Studio 54: “Para las celebridades especiales, las orgías más salvajes se realizaban en el sótano…en ellas participaban personajes homosexuales, transexuales y travestis de la alta de la sociedad”

Cohn realizó ahí algunas de sus más sonadas fiestas de cumpleaños, a las que asistieron, al menos en una ocasión“funcionarios importantes de los partidos demócrata, republicano, conservadores, y la mayoría de los principales funcionarios electos de la ciudad, así como toda una serie de miembros del Congreso, el Juez Presidente de la Corte de Distrito de Estados Unidos y los amigos más cercanos de Roy Cohn, como por ejemplo, Donald Trump”

De hecho, en una entrevista, Trump incluso describió una de estas orgías en Studio 54: “Recuerdo que podías ver a supermodelos muy conocidas que eran penetradas en el centro de la sala. Había siete de ellas y cada una mantenía relaciones con un tipo diferente”

Con todo lo que estamos diciendo, no queremos decir que Trump forme parte de las mismas redes de abusos y pedofília de los que formaba parte, por ejemplo, Bill Clinton.

Lo que queremos destacar, es que si se esgrime el nombre de Jeffrey Epstein para fundamentar teorías sobre redes pedófilas del entorno Clinton, pero a la vez se olvida convenientemente la conexión del propio Epstein con Trump, entonces estamos realizando una omisión de lo más sospechosa.

Como muy sospechoso es que nadie haya indagado sobre ello.

Sabemos a lo que nos arriesgamos con lo que acabamos de exponer: los miembros de la neo-secta Trumpista se nos lanzarán al cuello y nos acusarán de negar la veracidad del Pizzagate…y estarán mintiendo.

No negamos la veracidad del Pizzagate, ni mucho menos; lo cierto es que no tenemos ni puñetera idea de si es verdad o no, aunque las acusaciones vertidas son una posibilidad a tener muy en cuenta, dado el historial criminal y perverso de las élites implicadas y del clan Clinton en particular.

Hay posibilidades reales de que esa red de pedofília y satanismo exista realmente.

Pero debemos tener un espíritu crítico y observar cuándo ha salido a la luz el asunto, cómo ha salido a la luz y sobre quién se omiten de forma intencionada las conexiones.

Es curioso como todos los medios, tanto de masas y (presuntamente) contrarios a Trump, como los alternativos, cierran la boca sobre cualquier posible vínculo del presidente-magnate con Epstein y apenas hacen ruido sobre ello.

Y muy, pero que muy curioso, que tantas personas estén centradas en este caso del Pizzagate (prácticamente obsesionadas), mientras Trump va metiendo a elitistas de Goldman Sachs y los Rothschild a manejar el dinero en su administración, un asunto crucial, que sin embargo, para muchos“queda en segundo plano” de forma muy conveniente.

Quizás nos equivoquemos, pero es posible que al final, el caso del Pizzagate acabe convirtiéndose en una de esas teorías de la conspiración que sempiternamente circulan por las redes acumulando indicios, pero que jamás llegan a materializarse en forma de acusaciones formales y comprobadas que provoquen que los implicados acaben con los huesos en la cárcel (ojalá nos equivoquemos).
Por otro lado, queremos concluir con una última sospecha: lo conveniente que ha sido este ataque armado contra la pizzería en cuestión.

Ofrece una posibilidad de manipulación social única; que los medios de comunicación nos vendan el argumento siguiente: “un loco armado, amante de teorías de la conspiración descontroladas que circulan por las redes, ataca un local repleto de familias y niños”.

Es decir, este ataque y el propio Pizzagate en sí, pueden utilizarse como vehículo para “perseguir las teorías de la conspiración sin fundamento que circulan por las redes”, y resaltar la presunta necesidad de “impedir que determinados medios las divulguen y se persiga a sus autores, bajo el pretexto de que provocan que cualquier desequilibrado pueda tomarlas en serio y atacar a alguien”.

Vamos, el argumento necesario para empezar a perseguir a los medios alternativos incómodos, por sus efectos nocivos sobre la sociedad.

Por lo tanto, el propio ataque a la pizzería, también es sospechoso en sí mismo…

Fuente:

https://elrobotpescador.com/2016/12/05/un-hombre-armado-con-un-rifle-asalta-la-pizzeria-del-pizzagate/#more-15734

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