jueves, 14 de junio de 2018

La Cataluña Francesa

El rey francés Luis XIII declara la guerra a Felipe IV de España en 1635. 

Por la situación de frontera, los franceses deciden invadir por Cataluña. 

El valido Conde-Duque de Olivares creó “La Unión de Armas”, ley por la cual todas las regiones deberían aportar hombres y dinero, en proporción a su riqueza, ya que Castilla siempre salía perjudicada. 

Pensó en reunir un ejército de unos 40.000 efectivos y que Cataluña debería aportar 6.000 hombres y una cantidad de dinero.

Nombra como nuevo virrey al conde de Santa Coloma, y entra el canónigo de Urgel. Pau Claris Pau Clarís como presidente de la Diputación del General de Cataluña.



El ambiente de las milicias entre el ejército real, muchos de ellos castellanos, con la población local a propósito del alojamiento y manutención de las tropas fue problemático. Las cosas van empeorando en la aportación de hombres y la recaudación de impuestos, de tal forma que el 7 de junio de 1640, fiesta del Corpus Christi, rebeldes mezclados con segadores que habían acudido a la ciudad para ser contratados para la cosecha, entran en Barcelona y estalla la rebelión. El virrey muere asesinado. 

Los rebeldes se adueñan de Barcelona. Así se inició la llamada Sublevación de los Segadores o Guerra de Cataluña. 

En la Junta de brazos, (Cortes sin Rey) Pau Clarís, presenta la idea de poner a Cataluña bajo protección del rey de Francia en un gobierno republicano, y el Consejo de Ciento lo hizo al día siguiente. Solución seguramente transitoria para forzar acuerdo con el gobierno real de Felipe IV. Aprovechado la situación complicada en enviado de Luis XIII, el rey francés, consiguió que los catalanes aceptaran la intervención de Francia y su protección si el rey ea reconocido como soberano. 

El 16 de enero de 1641 anunció que Cataluña se constituía en república independiente bajo la protección de Francia. Pero el 23 del mismo mes pasó a anunciar que el nuevo conde de Barcelona sería Luis XIII de Borbón, rememorando el antiguo vasallaje de los condados catalanes con el Imperio Carolingio. 

En enero de 1641, Cataluña se sometió voluntariamente al gobierno del rey de Francia y la Generalidad proclama conde de Barcelona y soberano de Cataluña al rey Luis XIII de Francia como Luis I de Barcelona. Ese mismo año, el 26 de enero, un ejército franco-catalán defendió Barcelona con éxito. 

El ejército de Felipe IV se retiró y no volvería hasta diez años más tarde. Luis XIII nombró entonces un virrey francés y llenó la administración catalana de conocidos pro-franceses. Cataluña jugó mal sus cartas, eran el campo de batalla entre España y Francia, siendo aliado de ésta, y debiendo aportar más incluso que lo que hubiera sido con España. 

Para colmo había cedido su soberanía a un extranjero. El coste del ejército francés para Cataluña era cada vez mayor, y mostrándose cada vez más como un ejército de ocupación. Cataluña se convertiría en un nuevo mercado para Francia. La guerra, la inflación, una malísima situación económica, hizo que el descontento popular fuera cada vez a más. Vieron que la situación era peor con Francia que lo que había sido con el rey español.

En 1643 Luis XIII conquista el Rosellón, Monzón y Lérida. Un año después Felipe IV recupera Monzón y Lérida y juró obediencia a las leyes catalanas. Con la retirada de los Países Bajos, a Francia ya no le interesa Cataluña. Felipe IV aprovecha el descontento del pueblo catalán con Francia y vuelve a atacar en 1651 un ejército dirigido por su sobrino Juan José de Austria, asediando Barcelona la cual toma al año siguiente. Cataluña reconoce a Felipe IV como soberano y a Juan José de Austria como virrey, pero en la firma del Tratado de los Pirineos en 1659 se pierde el Rosellón para siempre. Felipe IV firmó obediencia a las leyes catalanas. 



Por el real decreto de 2 de abril de 1700, con fecha de aplicación de uno de mayo del mismo año, los franceses prohibieron el uso de la lengua catalana en Cerdaña y Rosellón en actos oficiales de cualquier tipo.

Con el tiempo, el nacionalismo aprovechó las circunstancias y el canto de los segadores, que fue una protesta por subida de impuestos, se convirtió en el himno catalán y Clarís, que ofreció Cataluña al rey francés, es ahora un héroe de la República de Cataluña. Ironías,

https://www.facebook.com/groups/1646233089012365/permalink/1828299350805737/

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si te ha gustado este artículo, por favor, dale a "Me Gusta".