miércoles, 25 de agosto de 2021

A vueltas con la renuncia del Papa Francisco, nombramientos fallidos de obispos, las malas traducciones oficiales, ‘Mirari vos’ 1823.


Por SPECOLA | 25 agosto, 2021

El Vaticano es un mar de rumores y los sacros palacios están que arden. La «frágil salud» del Pontífice, la intervención «decisiva», pero no es suficiente. El Papa Francisco es un anciano, que cumplirá 85 años en diciembre. El Papa Francisco podría promulgar una nueva ley, en forma de Constitución Apostólica, para regular la renuncia del Papa, y especialmente el estado tras la renuncia de un Pontífice. 

Se pretende evitar toda una serie de interpretaciones engañosas sobre la existencia de dos papas, sobre su convivencia, sobre la tesis de «un papado ampliado» y sobre otras cuestiones que, aunque no han tocado a la gran mayoría de los fieles, han alimentado a los “Papa-vacantistas”, quienes han llegado a plantear la hipótesis de que el único Papa verdadero es Benedicto XVI. En estos momentos ni siquiera se excluye que para la nueva ley no exista la figura del Papa emérito.

El otro debate abierto es sobre quién nos vendrá después. Según los conocedores de los entresijos del Vaticano, el después del Papa Francisco será completamente italiano. Los candidatos que se perfilan son Parolin y Zuppi. «El primero es apoyado por los cardenales occidentales y (en parte) latinoamericanos, el segundo por los cardenales del Tercer Mundo».

Artículo en ‘Republica’ en defensa del Papa Francisco ante los movimientos religiosos: ¿Está el Papa en contra de los movimientos? «Su preocupación es por los abusos, de poder y de conciencia sobre todo, que algunas de estas personas, idolatradas por grupos a menudo cerrados como secta». Pasan dos años rápidamente y muchos movimientos cambiarán sus cabezas. Casos como el de los Legionarios de Cristo y la doble vida de Marcial Maciel aún duelen.

Ya estamos habituados a ver ‘renuncias’ extrañas y la del obispo español Xavier Novell Gomà no es de las menos y ante las nulas razones aportadas se han desatado todas la hipótesis. Algo serio está fallando en la selección de candidatos a obispos cuando tenemos tantos y tan clamorosos fallos. 

El pueblo de Dios solo cuenta para callar y aguantar lo que venga y esto es lo que se está terminado. Se imponen obispos con fallos de fabricación, se hace la vista gorda ante denuncias muy serias, cosas de rígidos, y cuando los malvados medios nos ofrecen hechos incuestionables, pedimos silencio. 

Los inutilices de la cadena de mando siguen con sus informes poco serios que solo tienen la finalidad de justificar una decisión ya tomada. Los casos ya son muchos y sonoros y solo denotan un maltrato inmerecido al sufrido pueblo de Dios. El problema no es tanto que renuncien, esta es la consecuencia de un nombramiento que nunca se debería haber hecho.

El blog de Aldo María Valli nos sigue ofreciendo una serie de señalizaciones sobre la pésima tradición de los textos sagrados destinados a la liturgia. Hace referencia a la última traducción realizada en Italia aprobada como oficial por su conferencia de obispos, creemos que este es un problema que afecta a otras muchas traducciones y sobre el que debemos estar alerta. Proclamamos estos textos como sagrados y nos proclaman solemnemente ‘Palabra de Dios’ o Palabra del Señor’, y esto parece que más o menos.

En Éxodo 19 se disminuye el tema de la intervención de Dios y Su Omnipotencia. En la versión de 1974: «Moisés habló y Dios le respondió con voz de trueno» (Éxodo 19,19b), en 2008: «Moisés habló y Dios le respondió con una voz» (Éxodo 19,19b). Se suprime deliberadamente la palabra «trueno» y Dios responde a Moisés con una «voz» sencilla, quitando solemnidad al pasaje en cuestión. En el original hebreo notamos que el término voz está resaltado con un signo que confiere solemnidad al final, ya que se refiere a Dios. Sería más propio una voz atronadora.

El segundo error se encuentra en el mismo capítulo, en 1974: «Incluso los sacerdotes que se acercan al Señor deben mantenerse en un estado de pureza» (Ex 19,22); en 2008: «Incluso los sacerdotes que se acercan al Señor deben santificarse» (Ex 19, 22). 

Esto da lugar a una ambigüedad en el texto: parece suficiente que los sacerdotes de Dios intenten «santificarse» solo poco antes de acercarse a él, sin precisar la conducta a seguir después. Los «sacerdotes» están llamados a mantener siempre una vida de pureza y santidad y no solo en el momento del encuentro con Dios. La Palabra de Dios es cosa seria y necesita una traducción precisa, que preserve la autenticidad del texto original.

Terminamos con una cita del Papa Gregorio XVI, en Mirari vos, de agosto de 1832 que tomamos de uno de los artículos de hoy y que nos ayuda a entender que problemas los ha habido siempre: «Parece claramente absurdo y extremadamente ofensivo que la Iglesia proponga una cierta ‘restauración y regeneración’, como necesaria para asegurar su salvación y su aumento, como si pudiera considerarse sujeta a defectos, oscurecimiento u otros inconvenientes de un tipo similar». 

 Además de reiterar la indisolubilidad del matrimonio, «el matrimonio que honra a los cristianos» y el celibato eclesiástico, contra el cual vio una «conspiración inmunda» en acción, condena del indiferentismo religioso y la libertad entendida como total autonomía del sujeto.

“Es nuestra obligación alzar la voz y probar cada prueba, para que ni el jabalí del bosque devaste la viña, ni los lobos rapaces se abalancen para masacrar el rebaño.

 Depende de Nosotros guiar a las ovejas solo a aquellos pastos que sean saludables para ellas y libres de la más mínima sospecha de ser dañinas. Dios no quiera, queridos míos, que mientras tantos males y peligros abruman, los Pastores que, llenos de asombro, descuidan a las ovejas o, habiendo abandonado el cuidado del rebaño, se abandonan a la ociosidad y la pereza, falten a su oficio».

Felicitamos a nuestros vecinos franceses en la fiesta de San Luis.

«…por fuera parecéis justos, pero por dentro estáis repletos de hipocresía y crímenes».

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