domingo, 3 de febrero de 2013

Telepatía y Precognición en los sueños: la mensajería del espíritu

Una breve investigación sobre la posibilidad de que los sueños sean emisarios de una comunicación psíquica que va más allá de la percepción ordinaria.

“The dream is the small hidden door in the deepest and most intimate sanctum of the soul, which opens to that primeval cosmic night that was soul long before there was conscious ego and will be soul far beyond what a conscious ego could ever reach”. Carl Jung

Desde tiempos inmemoriales se le han adherido propiedades mágicas y hasta divinas a los sueños. 

Y aunque la neurociencia moderna sostiene explicar con suficiencia los mecanismos que operan en nuestrocerebro durante el sueño, innumerables relatos y experiencias se atreven a diferir, presentando una zona liminal no del todo explicada por un modelo científico aceptado. 

Por momentos pareciera que en las noches, o cuando el cerebro racional se apaga, se abren puertas a otros mundos o al menos a otras formas de aprehender este mundo, más sutiles y sensibles a otra dimensión de la realidad. Los sueños, históricamente, han sido la fuente de un conocimiento que extiende los límites ordinarios de la percepción. La telepatía, la precognición y el contacto con mundos astrales o sublunares, donde se dice que habitan ángeles, demonios, o hasta extraterrestres, llegan a desvelarse en los sueños, según tradiciones populares y  esotéricas.

PRECOGNICIÓN ONÍRICA

Un episodio en una de las primeras grandes obras de la literatura occidental, la Odisea, sirve de ejemplo de la noción difundida de que los sueños pueden comunicar información profética. Penelope reflexiona que existen dos portales para los sueños, los que provienen del márfil y los que provienen del cuerno, los que provienen del márfil suelen engañar y los que provienen del cuerno se suelen cumplir -un juego de palabras en griego donde márfil es similar a engañar y cuerno a cumplir. 

Para muchas culturas los divino se revela en los sueños, porque se cree que los sueños son como una especie de pantalla del alma, en la cual la luz se escribe. El nacimiento de muchas figuras asociadas con la divinidad, como Alejandro Magno o Jesús, fue revelado a sus madres en un sueño. Actualmente todavía existen relatos de personas que sueñan antes su embarazo –y por supuesto el amor, como legendariamente ocurría en la Noche de St. Agnes, en las que jóvenes mujeres podían recibir visiones de sus amados. Escribe Keats:

       They told her how, upon St. Agnes’ Eve,
       Young virgins might have visions of delight,
       And soft adorings from their loves receive
       Upon the honey’d middle of the night,

Las historias de precognición en los sueños abundan. Existen algunos casos famosos como los de Abraham Lincoln (quien se dice que soñó la muerte del presidente de Estados Unidos dos semanas antes de ser asesinado) o de Mark Twain (quien habría soñado la muerte de su hermano). Sueños que preven, simbólica o explícitamente, la muerte de una persona cercana son algunos de los más comunes en lo que se refiere a relatos de precognición onírica. Pero probablemente el caso más común, que la mayoría de las personas ha experimentado, es soñar a alguien que no ha visto en mucho tiempo y encontrarse con esa persona casualmente el siguiente día o recibir una llamada telefónica de la misma.

Actualmente algunos científicos estudian la precognición onírica con resultados mixtos. Un reporte de 1934 realizado por H.F. Saltmarsh para la London Society of Psychical Research, determinó que de 349 casos de estudio 183 superaron los criterios establecidos –entre ellos haber escrito o contado el sueño a alguien de manera verificable antes de que ocurriera lo soñado. La Dra. Louisa Rhine compiló relatos de más de 7000 experiencias de percepción extrasensorial, la mayoría de ellas estaba relacionada a los sueños y parecía tener una naturaleza precognitiva satisfactoria. 

Por otro lado el psicólogo David Ryback realizó un estudio con sus estudiantes en el que el 66.9% reportaron tener sueños paranormales. Sus conclusiones sugieren que aunque la mayoría de estos casos debían ser rechazados, el 8.8% de la población estaba teniendo sueños precognitivos. Esto, sin embargo, tal vez podría ser explicado por la ley de grandes números. Según Robert Todd Carroll: “Digamos que las probabilidades de que cuando una persona tiene un sueño en el que se cae un avión y al día siguiente esto ocurra son de uno en un millón. Con 6 mil millones de personas con un promedio cercano de 250 temas de sueños cada noche, deberían de haber alrededor de 1.5 millones de personas con sueños clarividentes todos los días. Y aunque este promedio es mucho menor al 8.8% que determinó Ryback, no es del todo descartable que la coincidencia sea un factor en juego –aunque claro para algunas personas la coincidencia en realidad es sincronicidad y contiene un profundo significado. Eventos como el hundimiento del Titanic o el ataque de las Torres Gemelas, por ejemplo, reportan numerosos sueños precognitivos, pero en un evento de escala global como estos es difícil pensar que no habrián de ocurrir, por mera probabilidad, al menos unos pocos sueños anticipatorios. La pregunta es si esto ocurre debido a una conexión directa con el futuro, a un flujo de información de una fuente desconocida (¿o quizás la retrocausalidad que la cuántica estudia?) o es solamente un fenómeno que puede explicarse por el azar.

Una de las explicaciones plausibles a la precognición onírica tiene que ver con la mente inconsciente y su capacidad de almacenar una gran cantidad de información que al surgir a la conciencia, sin tener previo conocimiento de haberla almacenad,o nos puede hacer creer que estamos teniendo algún tipo de percepción paranormal. Esto es algo que ocurre comúnmente y que es demostrado por el hecho de que en ocasiones cuando están activadas partes del cerebro ligadas a las emociones podemos resolver situaciones con mayor precisión que cuando está activado preponderantemente el cerebro racional –esto es porque la mente emocional se mueve en el terreno del inconsciente y nuestra memoria no alcanza a almacenar mucha información solo en nuestra mente consciente. Una cantidad de información suficientemente grande puede hacerse pasar como precognición.

Un ejemplo de cómo la mente inconsciente podría anticiparse a un acontecimiento puede ser explicado con el siguiente ejemplo. Una mujer sueña que se enferma de rubéola; descarta esto como algo sólo anecdótico. Dos semanas después se despierta con una molesta comezón y descubre una serie de erupciones en su cuerpo. Es posible que la mente inconsciente en un caso así simplemente esté más conectada a las condiciones y a las señales de su cuerpo y quizás sea capaz de procesar la información de una manera que generalmente se nos escapa pero se nos lográ comunicar en sueños. 

Según Louisa Rhine el pensamiento de obtener información sobre un evento futuro puede resultar inquietante para la estructura racional de una persona por lo que a ese tipo de información sólo se le permite entrar a la conciencia cuando sus defensas intelectuales bajan la guardia, como ocurre en los sueños. En este sentido habría que dimensionar el alcance de la mente inconsciente. En ocasiones la mente inconciente es usada como sinónimo del espíritu, del alma o del llamado “yo superior”. Algunas personas, desde filósofos herméticos hasta Carl Jung, sugieren que la mente inconsciente trasciende los límites de un individuo y se remonta a toda una especie y quizás participa en la mente del universo, por lo cual todas las cosas, internas o externas, personales o ajenas, en cierto sentido le serían accesibles, porque todo estaría ocurriendo dentro de una misma mente –que sería equivalente al espacio mismo.

H.F. Saltmarsh teorizaba que la mente inconsciente se extiende mucho más allá del momento, para ella en realidad todos los eventos son el presente. Conocimientos inconscientes al cruzar el umbral de la conciencia son interpretados como una memoria del pasado o como precognición de un futuro evento, pero en realidad son un único presente que se extiende a lo largo de todos los tiempos.

De aquí surge una nueva interrogante, sobre la capacidad que tenemos de cambiar el futuro. Un ejemplo interesante es el que se plantea el psicólogo Dean Radin. Después de tener un sueño en el que soñó con un accidente de auto –vagamente recordaba la explosión de las bolsas de aire–, Radin decidió al día siguiente manejar con mucho cuidado, variando su ruta para reducir la probabilidad de un accidente. Y, sin embargo, detenido ante un semáforo un auto le chocó por detrás. Las bolsas de aire no se activaron. Radin se pregunta: “¿Esto significa que no podemos escapar nuestro destino? ¿Qué no tenemos libre albedrío? O, significa que tenemos futuros potenciales, y que al haber tomado esta opción particular había evitando un accidente mucho peor?”.

Para un grupo de indígenas del Amazonas, según escribe el Dr. Luis Eduardo Luna, más que ver el futuro en visiones, como las que podrían ocurrir en un sueño o en un viaje de ayahuasca, en su caso, lo creamos. Lo cual sigue el aforismo del informático Alan Kay: “La mejor forma de predecir el futuro es crearlo”. El misterio entonces se situaría en porque no todas nuestras visiones o nuestros sueños se cumplen. Y regresamos aquí al punto nebuloso en el que el inconsciente y el espíritu pueden confundirse. Personalmente arriesgo la conjetura de que existe una manifestación de la voluntad del espíritu –el cual a su vez se llega a confundir con el universo–, un poco como la voluntad que defendía Schopenhauer que trasciende la ilusión de la mera representación que predomina en el mundo cotidiano. En este ámbito, difícil de alcanzar como un sistema operartivo permanente, el paso de la imáginación a la realidad es un proceso fluido. Acaso como ocurre en aquellas historias de creación en las que el mundo primero fue una imagen en la mente de la divinidad.

 Twitter del autor: @alepholo
Fuente:http://pijamasurf.com/2013/01/telepatia-y-precognicion-en-los-suenos-la-mensajeria-del-espiritu-primera-parte/

Kara Maya: Protohistoria Oculta de América


Ruth Rodríguez Sotomayor, brillante erudita de origen ecuatoriano a la altura de un Zecharia Sitchin, expone en esta notable entrevista en video sus descubrimientos y soluciones al enigma de la Protohistoria Oculta de América, a la que ella prefiere referirse como Preamérica .

El camino de investigación de Ruth —autora de obras como «Kara Maya: Madre de la Humanidad» y «Runa Simi: Una Lengua Universal en un Pasado Remoto»—, comenzó hacia 1975, cuando descubrió que los topónimos y antropónimos de las culturas del Reino de los Kitus (hoy Ecuador) son vocablos del Sánskrito de la India.

Al indagar en los Vedas hindúes, encontró las confirmaciones de que la raza preamericana habría sido la instructora de los Sacerdotes Brahamanes, habiendo arribado a la India en edades remotísimas, donde impartió sus conocimientos sobre Cosmogonía, Ciencias, Arte y Lenguas.

Posteriormente, confirmaría que el Runa Simi, o Quechua Sureño era el Sánskrito primigenio, el Sánskrito aglutinante, de modo que el binomio Aymará-RunaSimi sería la lengua prehistórica de la que se derivarían las lenguas euroasiáticas, a través del Sánskrito. En su trabajo, Ruth expone las evidencias reunidas por muchos años de que las Dinastías Preamericanas fueron las mismas que rigieron en la India, ya que poseían los mismos distintivos reales.

LA HISTORIA

En la antigua Tradición Védica, se consideraba a Kasyapa como uno de los 14 Prajapati (Señores de la Progenie), un Padre de la Humanidad, quien tuvo varias esposas.

Una de ellas fue la Reina Diti, con quien engendró al Arquitecto y Astrónomo Universal llamado Maya, y a los Gigantes Daityas, que obtuvieron una vez la soberanía de la Tierra y derrotaron a los Dioses Menores. Los símbolos que señalan esta época de los Daityas son los mismos que figuran en las reliquias de las culturas del Reino de los Kitus.

Otra de las esposas de Kasyapa fue la Reina Kadru, quien trajo al mundo a los Naga Mayas, Nawa Mayas ó Kara Mayas, raza destinada a poblar Nagalandia y el Continente de Pushkara, al extremo oriente de la India, el cual sería nada menos que América. Por esta razón existirían en el Reino de los Kitus (hoy Ecuador) los descendientes del Rey KASYAPA, cuyo nombre habría sido alterado por los Jesuitas y transformado en CAYAPA.

Precisamente, en su «Historia del Reino de los Kitus», el clérigo Juan de Velasco, menciona el arribo de una raza de Gigantes a las costas de Ecuador. Según Velasco, cuando arribaron los Karas a las costas ecuatorianas, ya sabían de la existencia de los Gigantes que se les habían anticipado, llegando por mar en barcas y que ocupaban una extensa región.

Los KARAS, cuya procedencia ignora Velasco, habrían fundado una ciudad llamada KARA, hoy llamada Bahía de CARÁQUEZ. Los Karas, eran del Reino del Paraná-Pur, y formaban parte de la poderosa Raza Wara, que estaba integrada por tres grandes ramas:

1) Los KARAS, que posteriormente emigran a Europa y Asia y fundan la Karia. Siendo grandes estrategas militares, fueron contratados por los egipcios en tiempos de guerra.

2) Los TUPI WARAS, que se asentaron en Anatolia (hoy Turquía), llegando a conocerse como los Hititas.

3) Los ÍBEROS, de Corrientes (Argentina), que emigran a Europa, legando su nombre a la Península IBÉRICA.
Los KARAS y los ÍBEROS dan su nombre al Mar KARA-ÍBER, el cual sería deformado por los Jesuitas y convertido en CARIBE. TSALASA, el nombre antiguo del Mediterráneo, vendría de TSALA, «Playa de Piedras» en la lengua Kayapa de los Kitus. SAKKARA, el antiguo nombre del Desierto del Sahara, vendría de SAKIRIGRINA: «Ir a quedarse». La lengua LUCANIA de la Italia prehistórica, viene de los LUKANAS, que formaban parte de la Elite de los Incas. Etcétera. El trabajo de Ruth reúne las huellas dejadas en todo el planeta por las delegaciones de sabios preamericanos que emigraron difundiendo su cultura en edades inmemoriales.

El nombre antiguo de los Tibetanos es KHAMPAS, nombre que revela su parentezco con los KAMPAS, etnia del Gran Pajonal de Perú. Perú significa Oriente en Sánscrito. Y en Quechua, Occidente se dice Kunti, que era el nombre de una Princesa de la Antigua India.

En sánscrito, Humanidad se dice MANAVA. MANABÍ es una cultura del Reino de los Kitus. MANNA es un Pueblo asentado en Persia. Los nombres de algunos de los Reyes de este pueblo, son vocablos del Runa Simi.

KAMSA, el nombre del tío de Krishna, es el nombre de una etnia de Colombia. RAMA, el nombre de un Rey de la Dinastía Solar de la Antigua India, es el nombre de una etnia de Nicaragua.

Los LICAMARAS vendrían de los CAMARAS, una de las tres etnias originadas de Mrigamanda, una de las nietas de Kasyapa. Los PURUHAS de Ecuador y los PURUSHUCOS de Perú serían descendientes de PURU, uno de los hijos del Rey Lunar Yayati.

Los NAGA MAYAS eran conocidos como los Hombres Serpientes, y dieron origen a los MAYAS de Centroamérica, una de cuyas ramas eran los CHAN («Serpientes»). Hacia el 1600 AEC, un grupo de éstos emigró a China, dando origen a la Dinastía SHAN.

Los estudios de Ruth son Historia Científica pura. Un paciente, silencioso y arduo trabajo de recuperar pruebas, durante más de 30 años, organizando y unificando datos de inestimable valor que estaban dispersos y ocultos. Es una puesta al día o actualización de la riqueza de los conocimientos ancestrales americanos, expuestos con una nueva y más amplia visión.

Ruth tiene duras palabras para el Establishment de la Historia Oficial, cómodamente apoltronada en su conformismo:

«Las Universidades no cumplen su función de crear nuevos investigadores, nuevos creadores, nuevos pensadores; sino que lo que hay es una fábica de repetidores de lo que otros han pensado. Yo digo que los historiadores ecuatorianos y de todos nuestros países son como loros amaestrados que van repitiendo; y muñecos de cuerda que bailan la música que les montan las grandes potencias extranjeras, porque son serviles, y no están para la defensa de las culturas aborígenes, que es para lo que tienen que estar».

xentinel

Fuente: http://veritas-boss.blogspot.com.es/2013/02/kara-maya-protohistoria-oculta-de.html