martes, 10 de enero de 2023

El Foro de Davos declara que las personas no tienen derecho a poseer sus propios automóviles: “Pueden caminar o compartir”


Klaus Schwab.

DD.- El Foro Económico Mundial (WEF) que dirige Klaus Schwab y se reúne todos los años en Davos, ha agregado a su declaración de principios que las personas no tienen derecho a poseer su propio automóvil y, en cambio, pueden “caminar o compartir“.

Según el WEF, hay demasiadas personas que son propietarias de sus propios vehículos y esta situación presenta un “problema para el calentamiento global“, que “debe ser corregido“. El Foro agregó en su página web que una solución propuesta es la fijación de precios en el mercado de autos para mantenerlos artificialmente altos y desincentivar la compra.

Previamente, la WEF había publicado un artículo afirmando que el uso compartido comunitario de automóviles debe convertirse en parte de un “enfoque circular” para reducir la cantidades de vehículos en circulación. Los pocos autos que habría, según argumenta el Foro, deberían ser estatales y la gente debería alquilárselos al Estado.

Estas afirmaciones son extremadamente hipócritas obviamente, ya que todos los altos miembros del WEF poseen jets privados, que utilizan para volar a Davos todos los años. Cabe aclarar que un viaje en avión genera emisiones equivalentes a la de 336 autos combinados.

Este argumento del Foro de Davos no se reduce solamente al cuidado del medio ambiente, si no que tiene que ver también con la destrucción del concepto de propiedad privada. En todas las soluciones que propone la WEF, el fin de la propiedad privada es central; desde automóviles hasta casas.

“Un proceso de diseño que se centre en satisfacer la necesidad subyacente en lugar de diseñar el producto para la compra y posesión es fundamental para esta transición a una economía circular”, establece el WEF en otro de sus artículos. “Esta es la mentalidad necesaria para rediseñar las ciudades y la vida cotidiana para reducir el impacto de carbono”, rematan.

En el artículo, el WEF asegura que es algo bueno que los precios de los combustibles estén subiendo, y que todavía no son lo suficientemente altos. “En primer lugar, las principales democracias deberían acordar poner fin a la subvaloración de los combustibles fósiles, que es el factor principal que impide una transición hacia la energía limpia“, aseguran.

Y, como de costumbre, la organización que cuenta entre sus filas a los principales ministros de Economía del mundo, asegura que deben eliminarse las exenciones impositivas que se han dado para intentar reducir los precios al consumidor de la nafta y la gasolina. “Las principales democracias del G20 deberían comprometerse colectivamente a eliminar gradualmente las exenciones fiscales para la producción y el consumo de combustibles fósiles”.

https://www.alertadigital.com/2023/01/10/el-foro-de-davos-declara-que-las-personas-no-tienen-derecho-a-poseer-sus-propios-automoviles-pueden-caminar-o-compartir/

La historia de la niña que fue abducida por extraterrestres con forma de calamar y que desapareció


El 21 de mayo de 2007, la niña residente de Jackson, Wyoming, EE. UU., de nombre Patricia Lyons, desapareció de su dormitorio sin dejar rastro. El día anterior se estaba preparando para un examen y, como siempre, antes de un evento importante, se acostó temprano.

Sus padres afirmaron que en la mañana, cuando se dieron cuenta de que Patricia no estaba en casa, todas las ventanas y puertas de la casa estaban cerradas con llave y las llaves estaban puestas en su lugar. Es decir, la niña no podía salir de la casa de forma independiente y cerrarla con llave.

Este extraño incidente causó una gran conmoción en el pequeño pueblo. La policía de la ciudad, y luego de todo el estado de Wyoming, inició una búsqueda urgente de la niña desaparecida. Pero no se pudo encontrar evidencia de que fuera un secuestro o evidencia de que ella misma se hubiera escapado.

El cuarto día después de la desaparición de Patricia, su mejor amiga, llamada Bella, declaró que poco antes de la desaparición de Patricia, le contó que le habían ocurrido cosas extrañas. Estaba recibiendo algunos mensajes telepáticos en su cerebro, tenía un fuerte dolor de cabeza y le sangraba la nariz, que había visto tres criaturas en su habitación, la mayoría similares a pulpos o calamares y luego la niña......

Vídeo con la historia completa y las imágenes:



https://www.extranotix.com/2023/01/la-historia-de-la-nina-que-fue-abducida.html

15 Minutos de LIBERTAD

Hacia la legalización de la pedofilia: el fin de la inocencia de los niños

10 January 2023


Por Javier Torres – gaceta.es

Hunter Biden, Irene Montero y Telecinco quieren decirnos algo: la pederastia debe ser legalizada. La avanzadilla de la enésima aberración se abre paso ante la apatía general, que se divide entre quienes están a por uvas (hábleme sólo de economía) y quienes se lo toman a risa porque no creen posible nada fuera de sus esquemas. Nada nuevo, por otra parte, entre nuestra cegata derechita episcopal.

Telecinco acaba de anunciar una nueva serie: «Inés, 42 años. Hugo, 15 años. Esto es Escándalo, relato de una obsesión«. Capítulo a capítulo, palabra a palabra, las mayores degeneraciones se abren paso (ventana de Overton) cuando parecían imposibles. Cuántas cosas fueron impensables y hoy son «consenso», que es como los modernos –puro fundamentalismo democrático– llaman a los nuevos dogmas que consideran más antiguos que las tablas de la ley.

Claro que para colar algo tan burdo la sutileza y la propaganda son fundamentales. Telecinco escoge a una mujer adulta con un menor porque un cuarentón con una adolescente hubiera sido más violento y difícil de digerir. Así, la papilla pedófila entra mejor porque es verdad la máxima leninista de que hay que ir un paso por delante de las masas, pero sólo uno, porque si estás dos entonces nadie te sigue.

En cualquier época de la historia la cárcel ha sido el destino para quien osara escandalizar a un niño. No parece que vaya a ser así en sociedades hipersexualizadas como la nuestra, donde el adoctrinamiento se ha colado en los colegios a los que asisten monitores para hablar de masturbación a menores de entre 3 y 12 años. El objetivo: normalizar el sexo desde edades tempranas para lograr que después sean más fácilmente manipulables.

Entre los argumentos empleados por los defensores de semejante barrabasada hay uno usado por Irene Montero: si hay consentimiento, ¿quién se puede oponer a una relación entre un adulto y un menor? 

La ministra de Igualdad dijo el 21 de septiembre de 2022 en el Congreso que «todos los niños, niñas y niñes de este país tienen derecho a conocer su propio cuerpo, a saber que ningún adulto puede tocar su cuerpo si ellos no quieren y tienen derecho a conocer que pueden amar o tener relaciones sexuales con quien les dé la gana, basadas eso sí, en el consentimiento«.

Dos meses después lo repetiría en la XV Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe celebrada en Buenos Aires. “Los niños, las niñas y les niñes pueden amar a quien quieran y pueden tener sexo con quien quieran”.

La mayoría de la prensa defendió a Montero, de la que dijeron que se habían malinterpretado sus palabras, que si acaso se expresó mal. Hasta el portavoz de la Conferencia Episcopal salió al rescate. «No creo que la ministra de Igualdad defendiera que los niños puedan mantener relaciones sexuales y demás».

Para quienes practican el buenismo creyendo que así impiden el avance del mal habría que explicarles los argumentos que utilizará el mainstream progre para legalizar la pederastia. Ahí van tres: ¿es justo reprimir los impulsos sexuales de alguien en la época en que ya todo vale? Si el pedófilo no es culpable de su inclinación, ¿por qué habríamos de castigarle? El pedófilo es la verdadera víctima de una sociedad que no le comprende, hay que integrar al trastornado porque lo suyo en realidad es un punto de vista alternativo, una opción tan válida como otra cualquiera y no una enfermedad. La pedofilia, en fin, es una orientación sexual más. ¿Nos suena de algo?

Y mientras la pederastia avanza el niño queda desprotegido por este mundo moderno que aborrece la inocencia. Bien lo sabe Hunter Biden, tapado hasta la náusea por el sistema corrupto que representan Zuckerberg y otros tiranos del algoritmo. 

En 2019 el hijo de Joe Biden perdió su portátil en un bar y meses después los archivos fueron filtrados a distintos medios de comunicación y entregados al FBI. En esos documentos, Hunter hablaba abiertamente de trata de blancas, pedofilia y tráfico de drogas. El día que el New York Post publicó el escándalo Twitter y Facebook censuraron la noticia, borraron los links y suspendieron la cuenta del periódico.

Más allá de la censura, el caso de Hunter Biden demuestra que la pedofilia es una práctica extendida entre ciertas élites que necesitan que aberraciones así sean normalizadas por ley. En el mundo del relativismo el derecho positivo es el rey: la ley por el mero hecho de serla es moral, es buena. 

De modo que, cansados de las relaciones sexuales convencionales, los poderosos más depravados experimentan con menores, práctica que debemos aceptar. Es, quizá, la deriva lógica de una sociedad hipersexualizada sin freno moral alguno.

Por eso que Telecinco promueva una serie así no es un acto de osadía, sino la enésima muestra de que la «cultura» y las élites políticas van de la mano.

https://tierrapura.org/2023/01/10/hacia-la-legalizacion-de-la-pedofilia-el-fin-de-la-inocencia-de-los-ninos/

Cualquier transformación social plasmada en el BOE ha sido previamente normalizada en el cine y la televisión. Las imposiciones van de arriba abajo. Y ahora no va a ser menos. La pedofilia, por tanto, es el vicio de los de arriba y no la reivindicación del pueblo que sale en masa a la calle.

A estas alturas no debería extrañarnos que los promotores de tal monstruosidad sean quienes basan su acción política en la ideología de género. 

Entre sus referentes encontramos al sexólogo de la Universidad de Indiana, Alfred Kinsey, que practicó la pedofilia y promovió el sadomasoquismo en la primera mitad del siglo XX. Su metodología no sólo fue fraudulenta, sino delictiva, pues en sus estudios participaron pedófilos encarcelados, más de 300 niños y hasta bebés.

Así que si alguien merece legalizar la pedofilia en España es Irene Montero. Al fin y al cabo, nadie ha hecho más por los violadores y los pederastas que ella.

Aliens en el Área 51

Sanidad no tiene dinero contra el cáncer pero Sánchez Perdona 2.150 Millones a Venezuela y Cuba

Javier Cárdenas
OKDIARIO
10/01/2023 06:59

Hoy Javier Cárdenas te cuenta la situación que está provocando que muchos enfermos tengan que recurrir a terapias menos eficaces contra algunos tipos de cáncer o, en el peor de los casos, dejar de recibir el tratamiento. 

Ocurre que Sanidad rechaza financiar 50 medicamentos para patologías graves por su elevado precio pero si eso fuera cierto, ¿por qué el gobierno de Pedro Sánchez perdona dos mil millones a países como Venezuela y Cuba? Presuntamente porque el favor le irá de vuelta, pero eso sí, tú te quedarás sin fármacos que te podrán salvar la vida.

Hasta 50 medicamentos para tratar enfermedades graves y sin otra alternativa similar en el mercado no están financiados por el Sistema Nacional de Salud (SNS), en muchos casos, por «criterios de racionalización del gasto público y el alto impacto presupuestario» En otras palabras, el Gobierno ha decidido no financiar medio centenar de medicamentos para patologías graves por caros. 

Lo que provoca que miles de personas con determinadas enfermedades tengan que costearse estos fármacos para muchos inalcanzables, quedarse sin tratamiento o acudir a otras terapias menos eficaces. Y es que el coste de algunos de ellos supera los 30.000 euros por mes. 

El Ministerio de Sanidad, ha tumbado recientemente este medicamento que actúa como inhibidor del gen NTRK, que afecta a los sarcomas, pero también a otro tipo de patologías.

Por el contrario, Alemania, por ejemplo, sí le ha dado el visto bueno tras llevar mucho tiempo en ensayo clínico. Su coste asciende a más de 32.000 al mes. Uno de los casos más polémicos y conocidos de medicamentos no financiados es el de Trodelvy 200, que trata el cáncer de mama más agresivo y que cuesta unos 90.000 euros al año y por paciente.

https://okdiario.com/podcast/levantate-ok-sanidad-asegura-no-tener-dinero-medicamentos-contra-cancer-pero-sanchez-perdona-dos-millones-venezuela-cuba-10268171

lunes, 9 de enero de 2023

Petroglifos similares en Israel y América apuntan a la existencia de un antiguo lenguaje global


26 MAYO, 2017 - 15:37 ANCIENT-ORIGINS

En el desierto israelí del Negev y en el Sudoeste de los Estados Unidos se han descubierto petroglifos similares, en opinión del arqueólogo Dr. James Harris de la Universidad Brigham Young. Se trata de una afirmación polémica, según la cual una lengua común se extendió antiguamente por todo el globo.

La Universidad Brigham Young es un centro educativo mormón, y los mormones creen que en tiempos antiguos gentes de Israel se asentaron en lo que hoy son los Estados Unidos.

Harris y Dann W. Hone publicaron en el año 1998 un libro titulado The Name of God: From Sinai to the American Southwest. A Script and Language of Ancient Palestine Also Found in the Ancient American Southwest, (“El nombre de Dios: del Sinaí al Sudoeste de los Estados Unidos. La escritura y lenguaje de la antigua Palestina descubiertos en el antiguo Sudoeste de los Estados Unidos,”). 

Stephen D. Ricks, profesor de hebreo en la Universidad Brigham Young, revisó el libro, detectando algunos puntos débiles en la argumentación de sus autores. Pese a todo, el investigador afirma estar de acuerdo en que los petroglifos de Colorado (Estados Unidos), cercanos a la población de La Junta, podrían presentar una raíz común con las lenguas semíticas.

Ricks escribía acerca de un signo descrito por Harris y Hone como un ankh, “símbolo de la vida en el reino de los dioses.”


Fayenza de un símbolo ‘ankh’, palabra egipcia que significa ‘vida’. (CC BY-SA 4.0)
“Aunque podría tratarse de hecho de un signo ‘ankh’ importado, también podría ser un símbolo con un significado diferente, o sin ningún significado en absoluto. 

Debemos ser muy cautos al asignar significados a los signos,” escribía Ricks. El experto añadía a continuación que los autores omitieron en su estudio algunos caracteres que no les resultaban convenientes, al no expresar los significados que buscaban aportar, o que planteaban problemas a sus teorías. En palabras del propio Ricks:

“Y aun así podría haber un fondo de verdad presente tras sus esfuerzos. Estoy convencido … de que existe una sorprendente semejanza entre los signos de los petroglifos del Sudoeste de los Estados Unidos y los primeros alfabetos semíticos. De todas formas, aún no estoy convencido de que los autores de los petroglifos fueran genuinamente hablantes de hebreo en todo el sentido de la palabra.”


Petroglifo del ‘Ojo de Dios’ hallado en el desierto del Negev (CC BY 2.0)

La teoría parece haber recibido escasa atención fuera de la comunidad académica mormona.

Davida Eisenberg-Degen, investigadora de la Universidad Ben-Gurion del Negev que ha examinado muchos de los petroglifos del Negev, ha comentado que estos petroglifos por lo general han sido poco estudiados a causa de la violencia existente en la región. 

Escribía Eisenberg-Degen en su blog en el año 2012: “El arte rupestre del Negev ha sido por lo general ignorado por los arqueólogos. Existen dos razones principales para ello. Primero, que pocos expertos se han aventurado de hecho en el Negev para examinar su arte rupestre. Hasta bien entrado el siglo XX, el Negev era un peligroso y yermo desierto habitado únicamente por tribus beduinas. 

Y para aquellos exploradores como Edward Henry Palmer, que osaron aventurarse en esta desolación, los petroglifos del Negev eran ‘meros arañazos en la roca, obra de ociosos holgazanes y consistentes en su mayor parte en simples nombres intercalados con burdas figuras de hombres y animales’”

Imagen de portada: Petroglifos del desierto del Negev. (Igor Svobodin/Flickr)




https://www.ancient-origins.es/artefactos-escritos-antiguos-noticias-general/petroglifos-similares-israel-am%C3%A9rica-apuntan-la-existencia-un-antiguo-lenguaje-global-004311

La sinceridad de este profesor de universidad andaluz: “Me dedico a engañar, no a enseñar”


«Hoy me dedico a engañar más que a enseñar«. La abrumadora sinceridad de Daniel Arias Aranda, catedrático del departamento de Organización de Empresas de la Universidad de Granada (UGR), ha provocado un encendido debate en redes sociales. El profesor ha escrito una misiva en la red social Linkedin en la que reflexiona sobre la bajada de calidad y de exigencia que existe en la educación actual.

Desde sus 25 años de experiencia, Arias lamenta que el nivel ha ido disminuyendo para adecuarlo a los alumnos, para que aprueben en sus respectivas materias y todos puedan ser felices. Pero tras esto se esconde un fracaso enorme tanto de la educación como de la sociedad, que ha sido incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos marcados por la tecnología.

Esta es su carta:

«Llevo impartiendo clases en la universidad cerca de 25 años, dos de ellos en la Universidad Complutense de Madrid y el resto en la Universidad de Granada. Por mis clases han pasado directivos de grandes empresas que tenían más o menos mi edad cuando les di clase y otros que, en sus generaciones respectivas, han ido ganándose un puesto en la sociedad gracias a su formación y a su esfuerzo…

La primera asignatura que impartí fue en el curso 1997/98. Era Dirección Estratégica de la Empresa (sigo aún impartiéndola), entonces del plan antiguo de 5 años de Económicas y Empresariales. Tenía matriculados 524 alumnos en cada grupo. Era imposible distinguir las caras de los que se sentaban atrás en aquellas gigantescas aulas del Pabellón de Tercer Curso de la UCM. Eso sí, las aulas estaban llenas. Algunos alumnos se tenían que sentar en las escaleras porque no cabían.

En las horas de tutoría, los alumnos hacían cola en la puerta de mi despacho. Responder todas las consultas, curiosidades, dudas… era tan agotador como satisfactorio. Las constantes preguntas de los estudiantes en clase me obligaban a llevar la materia muy preparada. Yo ya tenía 25 años y no recuerdo estudiar más que entonces.

La asignatura era dura y las preguntas de desarrollo configuraban exámenes que duraban horas. Era imposible corregir todo aquello en menos de diez días. Las revisiones eran complejas (sobre todo para los que estaban entre el 4 y el 5).

Todo lo anterior es tan sólo un eco del pasado.

Por mis clases han pasado directivos de grandes empresas que tenían más o menos mi edad cuando les di clase y otros que, en sus generaciones respectivas, han ido ganándose un puesto en la sociedad gracias a su formación y a su esfuerzo.

Hoy me dedico a engañar más que a enseñar. Me explico a continuación.

Los grupos hoy son de unos 50 alumnos, de los cuales raramente viene a clase más de un 30%. Los que vienen, lo hacen en su mayoría con un portátil y/o un teléfono móvil que utilizan sin ningún resquemor durante las horas de clase. Las caras de los alumnos se esconden tras las pantallas. De hecho, me sé mejor las marcas de sus dispositivos que sus rasgos faciales. Es raro que alguien pregunte, por mucho que se les incite a hacerlo. Quince minutos antes de que acabe la clase ya están recogiendo sus cosas, deseosos de salir.

Cada vez me siento más como un profesor del instituto de una serie mediocre de los 80 que como un catedrático. A menudo tengo que callarme porque el rumor generalizado se extiende por el aula y me da vergüenza mandar callar a universitarios constantemente. He separado a gente para que no hablen entre ellos, he expulsado alumnos del aula y me he llegado a marchar de clase ante el más absoluto desinterés.

Como respuesta a este panorama y, siguiendo las cambiantes normativas universitarias (siempre peores que las anteriores), los profesores hemos tomado cartas en el asunto con las siguientes medidas:

-El nivel de la asignatura ha bajado. Impartimos menos temas de manera mucho más superficial.

– Hacemos parciales tal y como establece la evaluación continua para tratar de aprobar a un mayor número de alumnos, pues un número de suspensos superior, a lo que la universidad establece como límite, conlleva una sanción que influye en el presupuesto del departamento, esclavizado a través del denominado contrato-programa.

– El nivel de los trabajos y presentaciones de los alumnos no pasaría, en su mayoría, los estándares del teatrillo de Navidad de primaria. Pero eso, para nosotros es más que suficiente para poner un 5.

De este modo, cumplimos el contrato-programa, el departamento es feliz, la universidad es feliz, nuestros alumnos aprueban, creen que saben algo y son felices y nosotros languidecemos ante la triste realidad.

Soy consciente que para vosotros, soy sólo un estímulo más que compite con las redes sociales y el vasto imperio de internet. Evidentemente, soy más aburrido que un video de influencers de Tiktok.

Por eso, te digo que me dedico a engañarte, querido alumno/a. Vives en una mentira que nosotros edulcoramos. Por eso, es mejor que si quieres seguir viviendo en tu burbuja, mientras puedas, no sigas leyendo, ya que voy a contar lo que hay detrás de Matrix.

Bueno, si sigues leyendo, lo haces bajo tu propia responsabilidad. No digas que no te advertí. Aquí van algunas realidades que no te van a gustar:

Te faltan habilidades básicas indispensables en estudios superiores. No tienes capacidad de expresión. Tu vocabulario es muy básico y se limita a verbos débiles (hacer, ser, estar) en lugar de específicos como desarrollar, evolucionar, ampliar, …

Por ello, cuando entregas un trabajo o haces una exposición de un texto que has copiado de Wuolah, El rincón del vago u otros, donde plantas frases como «considerando la posibilidad de articular el concepto de selección adversa con las bases teóricas de la economía de las organizaciones…», sé de sobra que no lo has escrito tú porque, para más INRI, cuando te pregunto en clase sobre el significado de esa frase, no sabes qué contestar.

Por supuesto, al exponer en clase, la frase del punto anterior la has leído literalmente de tu móvil, del que no despegas los ojos aún enfrente de tus compañeros, y la has colocado en una transparencia de Powerpoint cuyo diseño en 1995 ya estaba obsoleto. El resto de tu presentación se limita al «efecto karaoke», leer los interminables párrafos que has cortado y pegado.

No sabes estar. Sí, estar. Balbuceas, te encorvas, no fijas la mirada, llevas una o las dos manos en los bolsillos, vienes a una exposición en chándal o con leggins… No te dignas a respetar la institución milenaria que te acoge y que se llama universidad. No entiendes lo que eso significa y tampoco tienes ningún interés en saberlo.

Si tu expresión es limitada, tu escritura lo es más. Se nota que ya no se hacen dictados en educación secundaria. Caso aparte merecen los alumnos que no hablan español y no comprendo que hacen ocupando un asiento, especialmente aquellos provenientes del país creador de Tiktok.

Jamás hubieras superado esta asignatura hace 10 o 20 años. De hecho, de tu clase, no más de 10 personas seguirían admitidas en estos estudios. Te lo dice un licenciado que acabó dos titulaciones en la Universidad Carlos III de Madrid donde tras 4 convocatorias suspensas de una asignatura, ibas a la calle.

Tu nivel de lenguas extranjeras es nulo. Doy clases en un Máster íntegramente en inglés donde apenas hay españoles y el nivel de los estudiantes extranjeros es infinitamente superior. De hecho, el máster es lo único que alimenta mi motivación a enseñar.

Las habilidades blandas brillan por su ausencia. ¿Liderazgo, resiliencia, trabajo en grupo? Son básicas para cualquier empleo. Cuando me escribes un email para decirme que te has peleado con tus compañeros de grupo o envías a tu madre a una revisión de exámenes, mi perplejidad no cabe en mi persona. Hace años que no recomiendo a ningún alumno para ninguna empresa.

Vives anestesiado por las redes sociales. ¿Te crees que no me entero? Mientras doy clase veo tu cara de soslayo tras la pantalla con risitas y yo sé que explicar la cadena de valor de la empresa es de todo menos gracioso. No estás en clase, estás en Instagram. Pero yo me hago el tonto y miro para otro lado.

Estos puntos son sólo la cima del Iceberg. Los profesores estamos hartos de formarnos en técnicas docentes multidiversas y de pelajes exóticos para motivar al alumnado. Lo que está claro es que si tú, estudiante, no tienes interés, yo no puedo plantarlo en ti. Pero sí puedo hacerte creer que vales, aunque sepa que es mentira. Me he convertido en un experto en hacerlo porque el sistema me lo exige y cumplo. Y rezo por que esto sólo me ocurra a mí, y como mucho en mi facultad, pero no ocurra en Medicina o Ingeniería de caminos, sobre todo cuando cruce un puente o, Dios no lo quiera, esté en la camilla de un quirófano.

Podemos echarle la culpa a la universidad pública y tiene bastante, pero no toda. «Si quieren calidad, que se vayan a la privada», he escuchado por ahí. Y los números van apuntando en esa dirección. Quizás, el pago de una matrícula de cuatro ceros aumente la motivación en lugar de las irrisorias tasas académicas públicas. Puede que la universidad pública reaccione cuando la privada le coma la tostada, cosa que está haciendo muy bien.

Lo que está claro es que si tú, estudiante, no tienes interés, yo no puedo plantarlo en ti. Pero sí puedo hacerte creer que vales, aunque sepa que es mentira.

No obstante, mis evaluaciones docentes son muy buenas y las he publicado. Pero no soy una excepción. Cuando hablo con compañeros coinciden con mi visión. Escribir esto es arriesgado y es más cómodo callar y obrar. Lo entiendo perfectamente, patada y al área es la actitud mayoritaria.

No quiero terminar exponiendo un problema sin dar soluciones. Las hay. Pero para ello, hay que romper el paradigma en que estamos sumergidos y ser muy valientes. He aquí algunas propuestas incómodas:

-No somos todos iguales. Hay estudiantes con vocación e interés eclipsados por la mediocridad imperante. Centrémonos en ellos. La universidad es para formar a las élites intelectuales. Antes de que me llaméis facha, esa frase es del insigne Gregorio Peces-Barba, mi rector cuando estudiaba en la Universidad Carlos III, padre de la Constitución y socialista de los de verdad (cómo han cambiado las cosas). La Formación Profesional forma grandes profesionales que no han de ser universitarios.

-Devolvamos al profesorado universitario las competencias perdidas como autoridad intelectual a la hora de diseñar planes de estudio, modelos de enseñanza y currículum. No podemos esperar dos años a que la ANECA dé el visto bueno a una modificación de los planes de estudio. El mundo cambia demasiado rápido para seguir impartiendo contenidos obsoletos.

-Reforcemos las capacidades básicas en enseñanzas no universitarias: Enseñar a pensar, a enfrentarse a obstáculos, a expresarse, a tener modales, a leer y escribir bien en español e inglés, a tener tolerancia a la frustración y, sobre todo, a buscar la superación constante.

-Eliminemos cualquier rastro de gadgets tecnológicos en la enseñanza (lo que incluye ordenadores portátiles). Darle un Chromebook a un niño de 10 años es como darle una cuchilla de afeitar a un bebé. SEÑORES TECNO-PROGRES LEAN ESTO POR FAVOR: Cruzar un puente no te hace ingeniero de caminos, de la misma manera que tener un ordenador no te hace nativo digital. Mis alumnos no saben, en su mayoría, elaborar un Excel o dar formato a un texto en Word. Las TICs a edades tempranas sólo sirven para distraer. La plasticidad neuronal se desarrolla con lápiz y papel, no con la dictadura de los teclados.

-Hacer sentir a los chavales orgullosos de quienes son y donde están, con admiración hacia lo que les rodea y hacia otras culturas. Fomentar la curiosidad innata y el respeto. Crear descubridores y jamás plantar la semilla del odio o la desolación. Huir de los nacionalismos, siempre manipuladores y huir de los populismos, de cualquier cosa negativa que acabe en ismo. La mente de un niño es sagrada.

-Fomentar la cultura de la competición y la colaboración en todo tipo de enseñanzas. El esfuerzo conlleva recompensa, a veces a largo plazo. Los mejores serán premiados y los peores se quedarán fuera de juego y, si quieren volver a entrar tendrán que esforzarse más, o bien, centrarse en otro juego, esto se llama flexibilidad académica. Si tu hijo es malísimo en matemáticas, pero le encanta tocar la guitarra, quizás tengas que ponerle un profesor particular en guitarra y no en mates. Y el sistema ha de aceptar esto. Saquemos lo mejor de cada individuo.

-Con 18 años no sabes, salvo que tengas una vocación innata, que es lo que quieres estudiar (yo no lo sabía, pero tuve suerte al elegir). Flexibilicemos los primeros años universitarios y de FP. Las titulaciones no han de ser bloques de cemento. ¿Empiezas Informática y no te gusta? Hagamos pasarelas. Implantemos el ‘major’ y el ‘minor’ como en EE. UU. Que una mala decisión no frustre una vida.

En fin, querido estudiante, esto es lo que hay. Quizás seas la excepción a todo lo escrito, ojalá sea así, pero los números me dicen que las probabilidades son inferiores al 10%. En todo caso, no busques la solución en el Estado, ni en los sindicatos, ni en los cantos de sirena de los -ismos, ni en las redes sociales. La solución está en ti. Si tú cambias, el mundo cambia.

Y si no quieres cambiar, no te preocupes, te seguiremos engañando, haciéndote creer que lo estás haciendo muy bien».

La Voz de Cádiz

https://www.alertadigital.com/2023/01/06/la-sinceridad-de-este-profesor-de-universidad-andaluz-me-dedico-a-enganar-no-a-ensenar/

Optografía, extrayendo la última imagen de los muertos

Por MEP
17/08/2020


El arte de la imagenología de la retina, también conocido como optografía, fue una forma de ciencia forense utilizada a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. 

Después de inventarse la fotografía, la práctica de la optografía surgió de la idea de que los ojos podían capturar imágenes como lo hacía una cámara. Si alguien moría, ¿podría la última imagen que el cerebro de esa persona había visto antes de morir conservarse de alguna manera en algún lugar de los ojos? 

Los primeros científicos lo pensaron y realizaron experimentos para demostrarlo, lo que a menudo llevó a algunos procedimientos médicos bastante horribles.

En la búsqueda de demostrar que la optografía era una ciencia forense válida, la disección de ojos de animales y humanos se convirtió en una práctica común. En ocasiones se utilizaban productos químicos y tintes en un intento de extraer imágenes de las retinas. Al desarrollar imágenes de la retina, los científicos esperaban preservar las últimas imágenes vistas antes de la muerte. 

Aunque la investigación nunca respaldó las teorías, la práctica pseudocientífica se volvió común e incluso se utilizó en juicios. Finalmente, la gente se dio cuenta de que los ojos, de hecho, no funcionan como cámaras. La optografía perdió popularidad, al igual que otra moda de principios de siglo que involucraba cámaras: la fotografía de muerte victoriana. Sin embargo, la historia de la optografía sigue siendo un tema fascinante en la actualidad.

El inicio de la teoría

En el siglo XVII, un fraile llamado Christopher Schiener estaba diseccionando una rana cuando notó una imagen implantada en la retina de la rana muerta. Schiener se preguntó si la imagen era lo último que veía la rana antes de morir. Si bien Scheiner no presentó muchas evidencias científicas para su teoría, propuso por primera vez la idea de que las imágenes podrían implantarse permanentemente en los ojos. Esto eventualmente llevaría al estudio de la optografía.

La hoja de guillotina

Cuando Erhard Reif fue ejecutado por ahogar a sus dos hijos en 1880, el científico alemán Wilhelm Kühne obtuvo la cabeza de Reif y extrajo imágenes de la retina diez minutos después de su muerte. Los resultados supuestamente parecían mostrar la forma de una hoja de guillotina, dando algo de crédito a la teoría de que una nueva técnica llamada “optografía” podría preservar las últimas imágenes que una persona (o animal) vio antes de morir.


Sin embargo, este experimento tenía algunas incongruencias. A Reif le vendaron los ojos mientras lo conducían a la guillotina, por lo que probablemente no vio la hoja antes de morir. La imagen en sí también era muy ambigua, y el propio Kühne nunca afirmó que había tenido éxito en documentar la optografía del asesino.

Ayudando a encontrar al asesino

Uno de los incidentes más famosos relacionados con la optografía fue el juicio por el asesinato de Theresa Hollander en 1914. La habían golpeado hasta la muerte y su cuerpo fue arrojado a un cementerio. Sus ojos quedaron abiertos en la muerte, dando a su familia la esperanza de que su asesino pudiera ser identificado a través de imágenes de la retina. 

Su exnovio era el principal sospechoso y las imágenes extraídas de los ojos de Hollander fueron presentadas en su juicio. Desafortunadamente, las imágenes no proporcionaron una visión concreta de una forma u otra y el asesinato de Hollander nunca se resolvió. Las imágenes no fueron concluyentes. Si bien su expareja fue juzgada dos veces por el crimen, en ambas ocasiones fue declarado inocente.

Experimentación con animales

El científico alemán Wilhelm Kühne comenzó a extraer imágenes de la retina de animales para ver si los ojos podían capturar imágenes. Kühne trabajó principalmente con ranas y conejos decapitados. Obligaba a los animales a mirar fijamente objetos brillantes durante períodos prolongados antes de decapitarlos y quitarles los ojos. Luego llevaba los ojos a un cuarto oscuro, los cortaba por la mitad y usaba una solución para evitar que el pigmento de la retina se moviera. Luego, las imágenes se bañaban con ácido sulfúrico, mostrando así cualquier imagen y la haría fácilmente visible.

Pero Kühne enfatizó la importancia de hacer esto inmediatamente después de la muerte de la criatura, porque las imágenes no se conservarían mucho tiempo después. Kühne tuvo cierto éxito con sus experimentos. 

Hizo que un conejo mirara fijamente una ventana enrejada y brillantemente iluminada antes de ser asesinado. Una imagen del ojo del conejo parecía mostrar la forma de la ventana y el patrón de las rejas. Si bien algunas imágenes de la retina mostraron resultados similares, Kühne se sintió frustrado por la falta de coherencia en sus hallazgos.

Condenando a un asesino

Las imágenes de la retina se utilizaron ocasionalmente como evidencia forense en los juicios del siglo XX. En 1924, un asesino en serie alemán llamado Fritz Angerstein fue ejecutado después de ser condenado por matar a su mujer y a otras siete personas. El forense hizo fotografiar los ojos de las víctimas y afirmó que se podía ver la imagen de un hombre empuñando un hacha. 

Este sigue siendo uno de los únicos casos conocidos en los que se utilizó la optografía para probar o condenar un asesinato, sin embargo, se pusieron ampliamente en duda los resultados. En ese momento, la optografía como ciencia forense era una ilusión, ya que había sido ampliamente desacreditada como pseudociencia.

Buscando a Jack el Destripador

La optografía era bastante popular en la época de los famosos asesinatos de Jack el Destripador. Circulaban rumores de que los investigadores forenses utilizaron imágenes de la retina para tratar de obtener una imagen del asesino. Sin embargo, no hay evidencia verificable de si esto realmente ocurrió o si fue solo un rumor. Incluso había una fotografía horrible de una de las víctimas del Destripador, pero ni siquiera eso pudo ayudar a resolver el misterio del mayor asesino en serie de nuestra historia.


Los ojos de un buey muerto

La primera vez que se estudió formalmente la optografía fue en 1843. Un fotógrafo inglés tomó una imagen de cerca de un ojo de buey justo después de la muerte. Después de tomar la fotografía, el fotógrafo usó un microscopio para examinar la retina y buscar imágenes impresas. El fotógrafo detectó patrones similares a piedras que conducían al matadero en la retina del buey.

La similitud del ojo con una cámara impulsó la teoría

Después de la invención de la fotografía en la década de 1840, la gente comenzó a establecer conexiones entre el ojo y la cámara. El conocimiento científico real de la biología humana estaba mucho menos avanzado en ese momento que en la actualidad. Trabajando en gran parte con evidencia circunstancial y conjeturas, la gente comenzó a preguntarse si el ojo podría captar imágenes de la misma manera que la cámara. Los científicos consideraron que una cámara, capaz de tomar imágenes, debía ser algo similar al funcionamiento del ojo humano.

Científicos blanquearon pigmento de ojos para captar imágenes

En la década de 1800, el fisiólogo Franz Boll descubrió un pigmento en el ojo al que se refirió como “púrpura visual”. Hoy en día, tanto los oftalmólogos como los científicos lo llaman “rodopsina”. Incluso después de la muerte de un ser vivo, fue posible blanquear este pigmento y crear imágenes permanentes de la retina para estudiar. 

El profesor y científico alemán Wilhelm Kühne asumió la idea y creía que al teñir este pigmento, esencialmente podría desarrollar imágenes del ojo de la misma manera que se revelaría una fotografía. Kühne comenzó a experimentar con animales y acuñó el término “optografía”. Las imágenes en sí mismas se llamaron optogramas u optografías.

Fotografiar los ojos de las víctimas de un asesinato se convirtió en una práctica común

A pesar de su confiabilidad cuestionable, se convirtió en una práctica bastante común que la policía fotografiara los ojos de las víctimas de asesinato a principios del siglo XX. Si bien las fotografías de ojos no se utilizaron con frecuencia como prueba en el juicio, la práctica se continuaba usando, no obstante, en caso de que pudieran registrarse imágenes de condena.


Sin evidencia científica

La popularidad de la optografía comenzó a disiparse cuando quedó claro que era una práctica muy poco fiable. Era difícil obtener imágenes de calidad, ya que era necesario extirpar los ojos casi inmediatamente después de la muerte y seguir un proceso muy específico. 

Incluso cuando se siguió exactamente el procedimiento, las imágenes generalmente no eran claras y demostraron ser inútiles en los juicios. Con el paso del tiempo, se hizo cada vez más claro para la opinión pública que los ojos probablemente no captaban lo último que un individuo ve antes de morir.

La optografía en la cultura

Incluso después de que la optografía no se considerara una ciencia sólida, se convirtió en un tema de gran curiosidad pública. Los informes de los medios y los relatos ficticios de imágenes de la retina fueron comunes en los siglos XIX y XX. Durante este tiempo, los periódicos publicaron con frecuencia noticias con imágenes asombrosas. Muchas historias mencionaban que la optografía finalmente resolvía un asesinato.

El interés por la optografía se renovó en la década de 1970

En 1975, hubo un breve interés renovado en la optografía. Un fisiólogo intentó repetir parte del trabajo de Kühne con conejos. Hicieron que conejos miraran varias imágenes, incluidas las pinturas de Salvador Dalí, y se extrajeron algunas fotografías de retina realmente interesante. Sin embargo, los resultados no fueron concluyentes y esto fomentó la creencia de que la optografía probablemente era una pseudociencia.

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