viernes, 21 de diciembre de 2012

Hitler: En Busca del ...reino Subterraneo de Agartha

Adolfo Hitler envió realmente expediciones a lo largo y ancho de Europa y Asia y, finalmente, a América, para que ubicaran una entrada al reino subterráneo.
 
 El dictador alemán estaba fuertemente influido por un libro: “La raza futura - Vril - The Power of the Coming Race”, de Lord Edward George Bulwer Lytton (1803-1873), que en esencia trata de una sociedad de seres avanzados que viven en túneles y cuevas bajo la superficie terrestre y que poseen una inteligencia y poderes muy adelantados con respecto a los de nuestra humanidad.

Su objetivo último es salir de este submundo y tomar en control el resto del planeta. 
 
El narrador es un hombre anónimo descrito como “un nativo de Estados Unidos”, que en un año no especificado de principios del siglo XIX llega a Inglaterra y es conducido a una excursión por unas minas; allí se entera de una leyenda según la cual uno de los túneles conduce a un misterioso mundo subterráneo. 
 
El propio Lord Bulwer Lytton excusa el anonimato que da a la localidad:
“El lector comprenderá, ahora que cierro esta narración, mis motivos para ocultar toda indicación referente a la zona que me refiero, y quizá me agradezca evitar cualquier descripción que pueda llevar a descubrirla”.
El Honorable Lord Lytton (como se lee su nombre en la portada de la edición original del "The Coming Race", publicada en 1871) era un escritor muy popular en la época victoriana. Hoy día sigue recordándose -aunque no se lea mucho- su novela "Los últimos días de Pompeya" (otra de sus obras, "The haunted and the haunters", ha sido descrita por H.P. Lovecraft como “uno de mis libros inspiradores”).

Pero “La raza futura” está relegada al olvido y es hoy uno de los libros más difíciles de encontrar. Se hizo una traducción al español que, quien esto escribe, pensaba imposible de ubicar antes de localizar un volumen curiosamente encuadernado en una librería de viejo de la calle Donceles de la Ciudad de México; el libro tiene una extraña textura de piel blanca y no hay título ni autor visible, sólo una palabra escrita en tinta dorada en la parte superior del lomo: vril.

Una página marcada de la obra, que forma parte de los párrafos finales del capítulo VII, era la explicación de por qué se había escrito esa palabra en el lomo:

“No hay ninguna palabra en lenguaje alguno que yo conozca que sea un sinónimo exacto de vril. Le podría llamar electricidad, salvo porque comprende en sus múltiples ramas otras fuerzas de la naturaleza a las que, en nuestra nomenclatura científica, se les asignan diferentes nombres, como magnetismo, galvanismo, etcétera. Las gentes subterráneas consideran que en el vril han llegado a la unidad de las agencias energéticas naturales, que han sido conjeturadas por muchos filósofos de la superficie, y a las que Faraday da el nombre más precavido de correlación.

Creo -sigue el narrador- que las diversas formas bajo las que las fuerzas de la materia se manifiestan tienen un origen en común; dicho de otro modo, están tan directamente relacionadas y son tan mutuamente dependientes que son convertibles, por así decirlo, la una en la otra, y poseen equivalentes de poder en su acción. Estos filósofos subterráneos afirman que, mediante el funcionamiento del vril, se puede influir en la mente y el cuerpo de hombres, animales y vegetales.”
Por medio de su narrador, Lord Bulwer Lytton explica que el vril puede ser utilizado para ampliar la conciencia de la mente y permitir la transferencia de pensamiento de una persona a otra por medio del trance o visión. Dice que “este líquido que en todo penetra”, es el mayor poder sobre todas las formas de la materia, ya sea ésta animada o inanimada. Puede destruir con la velocidad del rayo y se la puede disciplinar; aplicado de modo diferente es capaz de recuperar o vigorizar la vida, curar y conservar.

Al narrador le dicen que la fuerza puede utilizarse para cortar el diamante así como dirigirla para destruir al enemigo. Le enseñan una vara que regula el vril y aprende que,
“el fuego alojado en el hueco de la vara dirigida por un niño podría echar abajo la fortaleza más poderosa o abrirse un camino ardiente desde la vanguardia a la retaguardia en un campo de batalla.”
Otros usos del vril son como fuente de propulsión para sus ingenios volantes, vehículos de tierra, mar y aire comunes en los reinos subterráneos. El científicoCharles A. Marcoux, director del Subsurface Research Center en Phoenix, Arizona, que ha inventado instrumentación para el análisis microscópico incorporada a satélites, ha estado investigando la tradición de los reinos subterráneos hace 25 años, y dice que,
"por el vril los habitantes del interior gozan de un clima purificado y tienen máquinas que se parecen a detectores rodantes de radar, a manera de radiación (irradiation), que limpia la atmósfera de todos los elementos radiactivos. La mayor parte de ellas son móviles y tienen una antena parecida a un ventilador, y están diseñadas como una tela de araña que atrae las partículas dañinas del aire y las procesa por unos filtros que eliminan todas las sustancias nocivas para la vida”.
Asegura Marcoux que estas máquinas además añaden sustancias vitales al aire, que producen un efecto beneficioso sobre todo lo que vive. Sin embargo, la más notable afirmación de este científico estadounidense es el medio de transporte de que se vale la gente que vive en el interior de la Tierra para viajar por sus túneles; de acuerdo con su informe son los creadores de los comúnmente llamados platillos voladores:
“Y no sólo utilizan estos aparatos en su reino, sino que a veces también aparecen en la superficie.”
Recién, en un fascinante artículo aparecido en Predition (Nº111), Nadine Smith escribe:
“La explicación extraterrestre de los Objetos Volantes No Identificados está siendo ampliamente cuestionada hoy entre los estudiosos del tema, especialmente porque las pruebas espaciales dirigidas hacia nuestros vecinos más cercanos a nuestro sistema solar han revelado que hay en ellos sólo gérmenes de vida tal como la conocemos. Cada vez más, los científicos consideran la posibilidad de una explicación síquica en lugar de física. Sugieren que los ovnis no vienen de otros planetas, sino de otras dimensiones de vida de nuestro propio mundo (…) un mundo invisible coincidente con el espacio de nuestra vida física”, que es lo mismo que concluyó el general del aire de Gran Bretaña Víctor Goddard, en una conferencia que dio en Caxton Hall a finales de 1960.
En tres artículos (aparecidos en O Cruzeiro de Brasil) dos investigadores respetados en su país, Henrique Bose de Souza y el comandante militar Paulo Strauss, declararon que aunque era evidente que ninguna nación de la Tierra tenía el secreto de los ovnis, también era claro, por la investigación espacial, que al menos nuestro sistema solar está deshabitado, y si vienen de otros sistemas es inconcebible que en 2 mil años de historia conocida no se hubieran contactado abiertamente con nuestra civilización; además es improbable un tipo de navío espacial que realice viajes más allá de la Vía Láctea, aunque no estuviera probado que existiera algún tipo de vida.

Entonces, la única posibilidad es que los ovnis tienen su propio origen en la Tierra, y precisamente en su interior.

Dicen Bose de Souza y Strauss:

“Está fuera de toda duda que los habitantes del reino subterráneo son un pueblo avanzado, pues si son capaces de vivir y prosperar bajo la superficie terrestre, no hay motivo para que no hubiesen desarrollado una forma de transporte mucho más sofisticada que las conocidas entre nosotros. Y el propio diseño, maniobrabilidad y velocidad que se adjudica a estos aparatos parecen muy convenientes para atravesar la red de túneles que conecta a las ciudades subterráneas”.
Otro investigador, O.C. Huguenin, analiza las ideas de De Souza y Strauss en su informe "From the subterranean world to the sky: flying saucers", realizado para las Naciones Unidas, escribe:
“Debemos considerar la reciente e interesante teoría acerca de la existencia de un gran mundo subterráneo con innumerables ciudades en las que viven millones de habitantes, y donde tendrían su origen los platillos voladores.

Esta otra humanidad debe haber alcanzado un altísimo grado de civilización, organización económica y social, desarrollo cultural y espiritual, junto con un extraordinario progreso científico, en comparación con los cuales la humanidad que vive en la superficie terrestre, puede considerarse como una raza de bárbaros.

De acuerdo con una información suministrada por el comandante Paulo Strauss, el mundo subterráneo no se limita a cavernas, sino que es más o menos extenso y está localizado en un interior hueco de la Tierra lo bastante para contener ciudades y campos, donde viven animales y seres humanos”.
El investigador describe entonces que desarrollaron unas máquinas que “vuelan utilizando una forma de energía obtenida directamente de la atmósfera”. El doctor Raymond Bernard también cree que los ovnis funcionan con este fabuloso poder nombrado vril que Hitler buscó.

Para un hombre como Adolfo Hitler, encantado por el misticismo y la pureza racial y enfermo de poder, el libro "La raza futura" de Lord Bulwer Lytton expresaba sus más profundos deseos de gloria, Y es evidente que poco se ha estudiado su interés por las ciencias ocultas. En la obra "Hitler: estudio de un tirano", diceAlan Bullock:

“El poder de Hitler para embrujar a un público se ha vinculado con las prácticas ocultas de los hechiceros africanos y con los chamanes asiáticos; dicen que poseía la sensibilidad de un médium y el magnetismo de un hipnotizador”.
Su fascinación por el mundo invisible puede rastrearse a su relación con un extraño personaje: Karl Haushofer, llamado “mago maestro del partido nazi”, que fue presentado a Hitler por Rudolf Hess, quien se autoeliminó hace unos meses en la cárcel donde pagaba sus crímenes de guerra.

Luego de educarse en la Universidad de Munich, Karl Haushofer inició la carrera militar en el ejército alemán. Había nacido en Baviera y está claro que tenía profundos conocimientos sobre el misticismo oriental y estaba obsesionado por los orígenes y el destino último del pueblo alemán. Su trabajo en el Estado Mayor le llevó a varios sitios en Oriente, como escriben Louis Pauwels y Jacques Bergier en "El retorno de los brujos":

“Hizo varias visitas a India y el Lejano Oriente y fue enviado a Japón, donde aprendió la lengua. Creía que el pueblo alemán tenía su origen en Asia Central, y que la raza indogermánica era la que garantiza la permanencia, nobleza y granDiosidad del mundo”.
En aquel tiempo, Haushofer empezó a demostrar un extraño talento: la capacidad profética. Y cuando durante la primera guerra mundial puso en práctica esta habilidad prediciendo el momento preciso en que atacaría el enemigo y los lugares donde las bombas explotarían, sus afirmaciones resultaron siempre certeras y creció su fama entre sus hombres y superiores. Se convirtió en el general más joven del ejército alemán, y en la conciencia de gran parte de la juventud de ese país, a quien predicaba que su destino era gobernar un día sobre Europa y Asia y ejercer luego un control sobre el mundo que sólo ellos estaban preparados para administrar.

Escribió varios libros y fundó revistas, en las cuales hizo varias revelaciones sobre lo que había aprendido en el Lejano Oriente. Una de ellas decía que mientras viajaba por Asía central oyó hablar de un vasto campamento subterráneo bajo el Himalaya, donde habitaba una raza de superhombres. El nombre de este lugar era Agartha y su capital se llamaba Shamballah.

Se ha sugerido, justificadamente, que esta afirmación de Haushofer era en la que él basaba su creencia de que la dominación mundial de Alemania sólo podría conseguirse por la fuerza, pues Shamballah era “una ciudad poderosa cuyas fuerzas mandan sobre los elementos y las masas de la humanidad, y precipitan la llegada de la raza humana al punto decisivo del tiempo…”, que ayudaría a los arios a dominar nuestra civilización.

Trevor Ravenscroft dice en "The spear of destiny" (1972):
“Karl Haushofer cubrió la geografía con un velo de misticismo racial, proporcionado a los alemanes una razón para volver a aquellas zonas del interior de Asia que se creía había sido origen de la raza aria. De este modo sutil incitó a la nación alemana a la conquista de toda la Europa oriental y a extenderse más allá de la gran área interior de Asia, que tiene 4 mil kilómetros de Oeste a Este entre los ríos Volga y Yangtsé, e incluye en su lado más meridional las montañas del Tibet.”
EL primer encuentro entre Haushofer y Hitler tuvo lugar en la prisión de Landsberg en 1924, cuando el dictador alemán fue encarcelado tras el fracaso del putschde Munich. Dicen Pauwels y Bergier:
“Introducido por Hess, el general Haushofer visitó a Hitler todos los días y pasó con él varias horas exponiendo sus teorías y deduciendo de ellas todos los argumentos posibles a favor de la conquista política. Cuando estaba a solas con Hess, Hitler, con propósitos propagandísticos, amalgamó las teorías de Haushofer y formó con ellas la base de "Mein kampf".
Entre los libros que Haushofer le llevó a Hitler estaba "La raza futura", que leyó en la soledad de su prisión e iba a impresionarlo profundamente: no parece caber duda que mientras leía las páginas de la extraña historia que narra esta obra, en su reclusión de la celda, Hitler comenzó a ansiar el día en que pudiera establecer por sí mismo la realidad de la civilización secreta que vive en el interior de la Tierra. Al año siguiente, ya libre, Hitler formó una sociedad oculta con el nombre de Logia Luminosa Vril.

El doctor Willy Ley, el brillante científico investigador de los fenómenos espaciales, que se encontraba en Berlín en aquel tiempo y que huyó de Alemania en 1933, es un ensayo titulado "Las seudociencias bajo el régimen nazi", describe la formación de la sociedad del vril cuya filosofía estaba basada totalmente en el libro de Bulwer Lytton.

Decía el doctor Ley que los miembros de la logia creían tener el conocimiento secreto de la fuerza vril, y esperaban que ella les permitiera convertirse en los iguales de la raza escondida en el interior de la Tierra. Habían desarrollado métodos de concentración y “un sistema total de gimnasia interna con la que podrían ser transformados”. Aunque Ley expresa una opinión general con respecto a lo que él imaginaba que podía ser este poder vril, lo describe como la energía inherente de nuestros cuerpos, de la que “sólo utilizamos una diminuta proporción en nuestra vida diaria”.

En "The spear of destiny", Trevor Ravenscroft escribe:
“El único objetivo de esta logia era investigar más los orígenes de la raza aria y saber como esas capacidades mágicas que duermen en la sangre pueden ser reactivadas para convertirlas en vehículo de poderes sobrehumanos. Sorprendentemente, una de las obras que resultó ser fuente infinita de inspiración para los principales miembros de esta logia, dirigida por el mismo Hitler, resultó el libro de Bulwer Lytton, en que un escritor inglés revela veladamente muchas de las verdades que había aprendido mediante la iniciación personal de la doctrina secreta; no tenía idea de que su obra "The coming Race" se convertiría en la maligna inspiración de un pequeño grupo de políticos en su intento de esclavizar al mundo.”
Otro investigador, Gunther Rosemberg, escribió en la revista Fate (julio de 1972):
“Creían que los creadores del universo vivían en el centro de la Tierra. Los hombres de la superficie deben convertirse en semejantes a Dioses y hacer una alianza con la raza interior. De no ser así, serían esclavizados por la raza que ha de venir”.
Los documentos nazis capturados tras la caída del Tercer Reich indican que Hitler y sus partidarios lanzaron varias expediciones en búsqueda de una entrada al mundo interior. Geógrafos y científicos alemanes recibieron la orden de encontrar un túnel que condujera a los vril-ya (como se denominó entonces a este pueblo oculto).

Se revisaron los planos de minas alemanas, suizas e italianas para ubicar posibles pozos, e incluso Hitler ordenó a un coronel de inclinaciones intelectuales que investigara la vida de Lord Bulwer Lytton, con la esperanza de conocer dónde y cuándo el autor había visitado el mundo de los vril-ya. Desde 1936 en adelante, los nazis enviaron con regularidad equipos de soldados de elite a las cuevas y minas de Europa. Grupos completos de spelunkers rondaron buscando al hombre nuevo que debía ayudar a entronar al nazismo en el planeta.

Resultó evidente que el fuhrer se vio frustrado en su intento de develar los secretos del poder vril, aunque algunos documentos de la Logia Luminosa, estudiados con posterioridad (entre los pocos que se conocen), afirman que cuando se ha controlado el poder vril se tiene la capacidad de adquirir todos los otros poderes. Y este “control” puede hacerse aparentemente de dos modos: el primero de ellos es descrito como el “método científico”. Este exige que la persona que busque el poder vril aísle químicamente las partículas de protón A1 contenidas en el plomo.

Luego, dicen las instrucciones, éstas deben ser “capturadas en el magnetismo protónico de Saturno o en la lava que haya salido de un volcán en actividad”. A continuación, bajo el efecto de las radiaciones obtenidas con este proceso,
“las glándulas sexuales masculinas activan todos los Korlos y confirman el ego en su centro físico de gravedad”.
El poder vril es el control de una energía sutil que penetra la piedra, dicen los escritos.

El segundo método, citado como “método místico”, deriva, aparentemente, de un ritual mágico antiguo ejecutado ante un mandala símbolo que representa al mundo interior. El adepto debe bañarse en una luz de color violeta hecha por una amatista, “con la vibración del sonido del nombre del primer sacerdote dicho ininterrumpidamente”.


Los documentos conocidos indican que el poder puede obtenerse más fácilmente si está presente el signo de Saturno así como el Ankh, la cruz ansada egipcia (una cruz en forma de T con un lazo sobre la barra horizontal) simbolizando la naturaleza terrenal coronada: “durante el ritual, el iniciado efectuará una regresión simbólica de la vida, antes de encontrarse a sí mismo en posesión de los poderes del vril.

En la realidad, estudios recientes han determinado que vril es una antigua voz hindú que nombre los tremendos recursos de la energía que puede utilizarse tras haber dominado el cuerpo etérico (u organización del tiempo), habiendo conseguido el control de las fuerzas de la vida de cada uno dentro del cuerpo.

En esencia, es el control de lo que Lord Bulwer Lytton llamó “el único gran líquido que invade toda la naturaleza”, el que los místicos hindúes llaman kundalini es la fuerza microcósmica de energía universal; o dicho mas simplemente, el gran almacén de energía estática y síquica potencial que existe en forma latente en todo ser. Es la manifestación más poderosa de fuerza creativa que hay en el cuerpo humano.

El concepto de kundalini no es peculiar de los tantras, sino que constituye la base de todas las prácticas del yoga, y toda auténtica experiencia espiritual se considera como un ascenso de este poder.



CORRESPONDENCIA DOS

L.Z., México D.F.

“El siglo XX se concentró en la conquista del espacio exterior, ignorando la conquista del mar y las expediciones hacia el centro de la Tierra. Realmente, Hitler parece ser que enfrentó una solitaria apuesta a la magia de la vida en un intento desesperado de revertir lo inevitable. Apeló a los Poderes Supremos para que lo hicieran victorioso, y murió en el intento.

Los Poderes Supremos no lo oyeron, simplemente, porque el vril es una fuerza poderosa y superior pero la más humilde en su forma de presentarse en la naturaleza porque casi no ocupa espacio. Y Hitler era el puro orgullo. Es cierto que los nazis persiguieron una fantasía sagrada y la hicieron realidad histórica. Más acá todo es anécdota.

La oficina de gobierno hitleriana encargada de investigar una posible entrada a Agartha era el Instituto Ahnenerbe, que fijaba las sendas y las probables entradas secretas. Crearon mapas marcando rutas como quien siembra una dimensión metafísica sobre la nada. El trabajo en Ahnenerbe fue el resultado de años de experiencias ocultas.

Sintetizaban una información casi inaccesible que rescata la memoria de las avanzadas que destacó Alejandro el Grande desde Bactrinia y Alejandría Eschata, pasando por las versiones de la migración de los últimos esenios al Asia central, después de la destrucción de Massada por la legión de Florus; recogieron las señales dejadas por Rudolf von Sebbtendorf a los miembros de la Sociedad de Thule, la sociedad madre del nazismo, que, en 1921, elige a Hitler como su héroe. Y aplauden los delirios de Dietrich Eckart a su regreso de Mongolia. También habían fijado las notas del abate Theodorico von Hagen que creó en el siglo XIX, escritas a su regreso, cuando ya estaba loco.

A los expedicionarios elegidos en el Ahnenerbe los formaban en Ordensburg, una de las escuelas secretas de las fuerzas especiales. Casi al amanecer tomaban un desayuno espartano (impuesto por Himmler en persona): agua de las rocas y tarta de avena. Los hombres debían ser intelectuales y atletas. Peter Auchnaiter coordinaba las tareas geodésicas, geológicas y cosmogónicas, y entre su gente tenía a Lebenhoffer y Calemberg, entre varios más, muchos de los que a la caída del tercer Reich emigraron masivamente a América, en especial a USA, Argentina y Chile.


Sus primeros estuDios los enfocaron al campo magnético de dos alturas terrestres: el monte Kailas, en el Tíbet occidental, que los lamas llaman “el trono de los Dioses”; y el volcán Villarrica, en el Sur de Chile, que encierra los montículos de Piedra Blanca, Piedra Negra y Cumbre Pirámide: conos de piedra y hielo que forman la masa volcánica emergiendo solitaria entre las montañas próximas. Para Auchnaiter, Sudamérica era el polo negativo del Axis Mundi, como para los tebanos el monte Kailas era el polo positivo. Eran estuDios de la “ciencia nueva”, para la nueva cosmogonía y cosmología que debían alimentar al Reich que duraría un milenio.

Ellos estudiaban la Tierra como a un ser vivo y como un organismo cósmico: un sistema de ondas ondulatorias, de materia que vibra en energía y de energía que se transmuta en materia cumpliendo un ciclo cuyo fin se desconoce. Más allá de su incentivo, estos hombres trabajaron en condiciones heroicas, emprendieron iniciativas científicas y arqueológicas admirables, enviando por telegramas cifrados un enorme caudal de información técnica.

A ellos se deben importantes descubrimientos en la vertiente norte de los Himalayas, a 5.700 metros de altura, como el sistema de cuevas excavadas en la roca viva, entre aberturas de los glaciales, en que se halló tallado en las paredes de piedra un bajorrelieve con un mapa del cielo con estrellas ya no visibles, que probablemente corresponde a unos 13.000 años de antigüedad, según estimó Calemberg.

Ellos pensaban que en algún momento antes de un gran cataclismo geológico, Tíbet estaba a nivel del mar; al igual que el sur de los Andes, donde hasta hoy se encuentra en esas cordilleras fósiles marinos de toda índole”.

N.F., La Joya, California:
“Entre los documentos que se conocen rescatados de la caída del Tercer Reich, hay varios informes de investigaciones que se hicieron a personas que afirmaban haber estado en comunicación con Agartha. Uno sobre el jesuita Teilhard de Chardin, dice:
“Vive en Pekín, prácticamente marginado por la iglesia, con prohibición de editar sus investigaciones. Nuestros agentes lo ubicaron, pero no pudieron traspasar sus reservas. Ahnenerbe estima que Teilhard se dirigió al desierto de Gobi en el sur de Mongolia, movido por los relatos secretos de los sacerdotes Huc y Gabet en siglo XIX; los prodigios que éstos habrían comprobado fueron publicados sólo en parte, el resto estaría en los archivos secretos de los jesuitas en Ravena.

Teilhard pudo viajar al Asia Central uniéndose a ciertas expediciones comerciales, como la Haardt-Citroen y la Roy Chapman-Andrews. Ahnerbe sitúa hacia 1923 (poco después del viaje de Ossendowski) su merodeo en torno de los poderes de Agartha. Es dudoso que haya recibido el grado de Hamsa o Anagami, que se impone a los espíritus superiores que han cumplido su misión iluminadora pese a lo que se opone. Su trabajo "Geological Observations in the Turfan Area", demuestra su acercamiento a la Región. Habría sido conducido por guías pagados por él mismo separándose del grueso de la expedición Citroen.

Se tiene como probable que buscasen los restos ocultos de la secta de los esenios (posibles iniciadores de Cristo). Una corriente jesuítica sostiene que los esenios se replegaron hacia una región oculta de Asia después de la caída de Jerusalén en manos de los romanos. Lo inquietante de Teilhard de Chardin es su viaje pagano y panteísta; su “pasaje al corazón de la materia total”, como anotó en uno de sus trabajos conocidos, uno de los pocos que han salido a la luz de sus escritos prohibidos por la Iglesia”.
Un documento informa de la investigación realizada a Gurdjieff, el curiosísimo ruso levantino:
“Gurdjieff se aparta de toda complicidad con la Sociedad de Thule, rehúsa a todo contacto y se dedica a su enseñanza. Sólo con la ocupación de París fue posible que Ernst Junger pudiera conseguir un relato de sus viajes.

Los viajes de Gurdjieff por el Asia Central fueron varios entre 1897 y la Primera Guerra, pero su entrada en el Gobi en 1898 es tal vez lo más válido: E.J. evalúa que en esa época Gurdjieff llegó efectivamente a la “zona de Agartha”, pero no afirma implícitamente que “a Agartha”. Gurdjieff se silenció sin poder o no querer explicar su experiencia; manifestó que la expedición había concluido cuando uno de sus camaradas, uno de los “buscadores de la verdad”, el geólogo Soloviev, murió desnucado por la mordedura de un camello salvaje.
Algunas frases de su relato:
-El secreto está guardado mucho mejor y más profundamente que todo lo que podría preverse.

-Muchas veces se aludió a una región del desierto de Gobi donde hay una gran ciudad subterránea. Era un secreto que se transmitía por herencia y cualquiera que lo violara debía sufrir un castigo semejante a la gravedad de tamaña traición.


-Debo decir que esa región está constituida por una maraña de estrechos valles. Nunca nos había tocado explorar zona más inextricable. Era como para creer que las Potencias Superiores quisieron hacer o eligieron esas zonas complicadas y desconcertantes para que ninguno tuviese la osadía de aventurarse por ellas.”
Sin embargo, nadie de los viajeros que registran estos documentos confirma asertivamente la entrada en la misma Agartha. Eckart, antes de morir, sólo balbuceó que “visité ámbitos, hablé con seres superiores”. Gurdjieff, con su pasión por lo confuso, dice que,
“la ciudad secreta, o la ciudad de los poderes, está en la zona de confluencia de las sabidurías. Es el lugar donde están los hombres que llegaron más lejos y los Dioses que todavía soportan la cercanía humana.”
Otro de los documentos informa de una investigación realizada a Von Sebottendorf y Teodorico Von Hagen, expedicionarios que inflamaron entre los nazis la concepción de un mundo subterráneo:
“Von Sebottendorf está desaparecido pese a registrar domicilio en Turquía. Informó nuestra embajada (von Papen):

“Nadie responde en sus presuntos domicilios. Se lo tiene por un ser excéntrico, asocial, de formas duras carente de toda cortesía. Se supone que pudo haber fijado domicilio en México pues realizó experiencias místicas con los inDios Tarahumaras mediante el uso de drogas.”
Lo cierto es que no dejó una palabra sobre Agartha más que esta recomendación a Eckart (en el momento de abandonarlo):
“Nadie encuentra a Agartha. Es Agartha quien conduce a alguien que ha elegido.”
Se sabe que a fines de 1857, von Hagen está en el Cáucaso, desde donde hará su “entrada” hacia el triángulo de la zona oculta. Sin embargo, a los doce años de su partida se lo vio regresar para morir en Lambach. No dio explicación alguna a nadie del detalle de sus búsquedas; pasaba los últimos días encerrado, escribiendo.

Se despidió en una larga y sosegada locura, rodeado de la piadosa caridad de los monjes benedictinos. Su única medida de autoridad fue pedirle a los albañiles que reparaban un muro que grabasen el signo de la svástica en el arco de piedra que da al claustro interior, y que le permitía ver desde su propia celda la cruz gamada en la piedra; la misma cruz que durante todos los días, a los nueve años de edad, vio Adolf Hitler cuando fuera escolar de los benedictinos de Lambach.

De von Hagen es esta frase:
“Agartha es móvil. Puede que el viajero crea haber llegado a Agartha sin saber que ya estaba en Agartha”.
Por lo demás, aún hoy, se piensa que el vril es una fuerza cósmica, originaria, que subyace en cada hombre; la atrofiada fuerza de los genios, de los héroes. La fuerza que alienta bajo nuestra necrosis. Puede ser lo que en India denominan como Akasa, o Mana en Polinesia. Los poderes que duermen a lo largo de la columna vertebral, la serpiente Kundalini, los Siddhus… la fuerza a la que se acerca Nietzsche en su visión de Sils María.

Tal vez sea la misma de la mítica “transfiguración” de Jesucristo en el Monte Tabor. Llevamos esa fuerza latente como un olvido; tanto como el átomo está cargado de una energía que algún día se sabrá cabalmente dominar, movilizar, liberar."
E.C., Guadalajara, Jalisco:
“El más exaltado de los investigadores que inspiraron a los nazis, entre los que buscaron entonces a Agartha, es, por supuesto, Teodorico von Hagen, que escribiría:
“Quien llegue a Agartha, después de haber sido aceptado en las puertas secretas, no debería estar del todo seguro de no estar pasando de largo, dejando la esquiva Agartha para siempre a sus espaldas”.

“Agartha atrae y ciega. Se transforma en una pasión. Quien cede a ella se verá irresistiblemente atraído hacia su centro, como el insecto ante la luz de la noche. Cerca de Agartha el iniciado se sentirá ajeno a su vida anterior. Sentirá terrores, pero esto es bueno. Agartha exige el paso a otra dimensión.”
Fue von Hagen uno de los profetas entre los nazis empeñados en esta tarea excepcional; un profeta del que nunca se ha tenido claro cuál fue el móvil que lo impulsa en 1856 a abandonar la abadía benedictina de Lambach para lanzarse como un alucinado hacia el Oriente. En algún momento algo le hace rebelarse a su vida de monje cristiano de claustro, que se embarca en un velero polaco, el “Príncipe Orlov”, que lleva carbón a Alejandría; alcanza el puerto de Jaffa desde donde emprende viaje a lomo de burro hacia Jerusalén. No busca refugio en los conventos cristianos.

Se instala en la zona salvaje del desierto de Qumram, a orillas del Mar Muerto, lugar que fuera patria de los Esenios hasta el siglo II cuando la secta se traslada o se disuelve. Vive como un ermitaño en las cuevas que aquellos excavaron en los montes de Judea. Probablemente busca los evangelios secretos: tiene la convicción de que la Biblia y en especial el Nuevo Testamento han sido despojados de textos fundamentales.

Podría tratarse de los llamados “evangelios gnósticos” aparecidos en parte en 1945 por obra de la casualidad cuando dos peones picaban el terreno del cementerio de Nag Hammadi, en el alto Egipto. Son textos escritos en el siglo II con la versión evangélica de Tomás, María, Felipe y el “evangelio de la verdad”.

Podría también von Hagen haber buscado los libros ocultos de los Esenios en los mismos terrenos donde vivieron. En 1948 aparecieron también por azar los llamados “Rollos del Mar Muerto”, justamente en una de las cuevas de Qumram, donde luego en las últimas décadas han aparecido más manuscritos.”
Fuente: 

La Nasa asegura que podrá prevenir a la humanidad en caso del apogeo de Tormentas Solares

(Por ActualidadRT).- Ante la amenaza de un gran apagón de la comunicación satelital que podría producirse en 2013 tras un severo fenómeno denominado ‘el máximo solar’, la Nasa asegura que su mecanismo de alerta temprana informará a la humanidad de una amenaza existente para la Tierra.

Una vez cada 11 años el Sol emite una irradiación mucho más potente de lo normal y se dan erupciones solares violentas más a menudo, provocando bombardeos intensos de nuestro planeta por los rayos cósmicos. ACE (por sus siglas en inglés, de Advanced Composition Explorer), un satélite de la Nasa de 596 kilos de peso que orbita la Tierra a una altura de unos 1,5 millones de kilómetros, está equipado con instrumentos científicos destinados a analizar la composición química e isotópica de los rayos cósmicos intergalácticos, el viento solar y la materia interestelar, en un intento de esclarecer su origen.

Empezó su misión espacial en 1997 y, según la Agencia, sigue en una buena condición física: tiene combustible para operar hasta 2024. En caso de producirse una tormenta solar de gran magnitud o una eyección de masa coronal (una onda hecha de radiación y viento solar que se desprende del Sol en estos periodos de actividad máxima cada 11 años), ACE emite una señal de alerta temprana.

Dependiendo de la velocidad del viento solar, la alerta puede ‘sonar’ entre 20 minutos y 1 hora antes del impacto. Por más ‘insignificante’ que parezca este intervalo del tiempo, C. Alex Young, director asociado científico del Departamento de Heliofísica del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la Nasa, asegura que es un período suficiente para que, por ejemplo, los astronautas que están en el espacio abierto puedan volver a la seguridad relativa de sus naves o para avisar a los operadores de las redes eléctricas de que los sistemas se verán sobrecargados.

La mayor tormenta geomagnética en la historia de la humanidad relacionada con el ‘máximo solar’ ocurrió en 1859. En aquel entonces, la llamarada de energía solar provocó un apagón y una aurora boreal visible hasta el Caribe, hasta el punto de que los habitantes de las Montañas Rocosas se despertaron pensando que había amanecido.

Un nuevo bombardeo intenso de la Tierra por los rayos cósmicos podría destruir la mayor parte de los avances tecnológicos de nuestra civilización, incluyendo la comunicación satelital y la mayoría de los dispositivos electrónicos. Actualmente, la Agencia Espacial Europea está desarrollando una red mundial de estaciones de monitoreo para analizar los efectos del ‘máximo solar’ en la Tierra y sus consecuencias.

Fuente: http://www.srradio.com.ec/?p=15063

El puente aéreo de armas iraníes para Siria y mas convoyes de armas químicas se trasladan al norte

la proxima guerra mapa armas quimicas siria
Fuerzas de EE.UU., Francia, Reino Unido, Turquía están de pie listos alrededor de la frontera con Siria esperando la orden de entrar del presidente de EEUU, Barack Obama. 
 
El presidente sirio, Bashar Assad está reagrupando a su ejército en orden de batalla en la defensa de las partes estratégicas de Damasco, mientras que siembra de minas y trampas con bombas las bases abandonadas.  
 
Los convoyes que transportan misiles, proyectiles y cartuchos armados con armas químicas y biológicas siguen su camino hacia el norte, mientras que el puente aéreo de armas iraníes se ha desviado hacia las bases aéreas del norte.

La situación en Siria a día de hoy sábado, 8 de diciembre se resume así:

Assad ha resistido hasta ahora la presión de los rebeldes de retirarse con su ejército de la capital, Damasco, pero como en la ciudad más grande de Siria, Aleppo, ha reagrupado sus fuerzas para la defensa de los centros de gobierno contra el empuje rebelde desde el este.

Fuente: http://www.laproximaguerra.com/2012/12/puente-aereo-armas-iran-siria-se-desvia-norte.html

Calma chicha ante el 21 de Diciembre de 2012


Hay una pequeña locura a nivel mundial sobre el tema del 21 de Diciembre de 2012, y las informaciones no paran de correr ríos de tinta en los foros y las redes sociales.

El hecho de que el mundo tal y como lo conocemos deje de existir entendemos que es una metáfora por el cumplimiento de una serie de ciclos astronómicos vaticinados por la cultura maya y ha sido el hombre el que ha magnificado los posibles efectos del cumplimiento de estos ciclos.

No tiene sentido analizar sobre si llega el apocalipsis mañana o no, porque lo cierto es que los cambios en el sol o los cataclismos pueden ocurrir cualquier dia del año y cualquier año. La historia del mundo siempre se ha caracterizado por el cambio y en toda nuestra existencia han aparecido diversas fechas del fin de los tiempos con nulos incidentes o consecuencias. Se escriben libros, se llenan páginas llenas de miedo y todo indica el desastre hasta que luego no ocurre nada y llegan las excusas.


Desde ufopolis no creemos que vaya a ocurrir nada, mas allá del caos bursátil diario o de la infamia diaria a la que nos someten los políticos de toda condición. Quizá el apocalipsis lleve pasando ya unos años desde el inicio de un sistema económico que define el destino de miles de millones de familias en clara condición de desventaja ante banqueros y estados que juegan al monopoly con nosotros.


Puede que no pase absolutamente nada en el sol, que la tierra no atraviese un cinturón de fotones de energía o que no exista mayor actividad OVNI de la habitual, porque los ciclos se cumplen y se comienzan otros. Hoy a las doce de la noche, se cumple un ciclo de rotación de la tierra de 24 horas y no pasa nada, al día siguiente el sol vuelve a salir. Calma, por tanto.


Si es interesante observar las menciones a esta fecha por parte de la inteligencia que se esconde detras del fenómeno de los circulos de las cosechas, porque ha aparecido en al menos dos menciones muy claras. Lo cierto es que es posible que si existe una civilización externa a la tierra que realiza estos diseños y que dominan el espacio y el tiempo, sería lógico pensar en que se daría un nuevo paso en la comunicación con nuestra especie a la hora de exponer una fecha determinada de cambio de ciclo. Sería como expresar un "eh, estamos aqui, nos comunicamos con vosotros, sabemos que vuestro planeta cumple este ciclo, y sabemos qué espacio y qué tiempo teneis ahora mismo ahí abajo".


Algo también curioso sobre el tema de los circulos es la conexión de los sistemas planetarios asociados a esas fechas con la constelación de Hercules, en el cumulo M13. Ahí fue donde se dirigió el famoso mensaje de Arecibo y Carl Sagan y esa mención podría significar una especie de respuesta adicional al crop circle de Chilbolton del año 2001. Ese crop circle aun no ha sido totalmente decodificado, porque, ¿qué son esas esferas que aparecen junto a la constelación? ¿Qué son esas marcas de 18 constelaciones de la civilizacion sumeria en el entorno del sistema planetario? Y porque apareció esto en el mismo lugar en donde habían aparecido menciones a los dioses Ea y Enki de la civilizacion sumeria?


Mas allá de que vaya a pasar algo (nada, según nuestro criterio), el misterio de esa fecha acompañará al estudio del fenómeno de los circulos de las cosechas para siempre. Y si mañana hay un macro avistamiento de OVNIS, seguro que no será para tanto. Es tanta la actividad del fenómeno a día de hoy, que no nos sorprendería a estas alturas, y si ocurre algo, ahí estaremos para contaroslo todo.


 

Ufopolis.NET 2012.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Nuestros Dioses.......

La historia de la humanidad está repleta de hechos inexplicables, extraordinarios, y los antiguos nos han legado construcciones monumentales que no parecen posibles siquiera con nuestra tecnología actual, menos con la que suponemos en ellos.
Pero hay un hecho que no requiere tecnología sino milagro, y es el nacimiento virginal de numerosos "iluminados" o "iniciados" en los que es fácil ver la influencia de manos no humanas.
Los hombres han dicho que tales manos son de dioses o de ángeles, definidos como enviados de los dioses.
 Algunos de ellos, como los que describen los Vedas en una batalla monumental con armas atónicas y carros voladores, o los que muestra Zacarías en la Biblia, con carros de fuego con ruedas y alas, o los que aparecen labrados en la piedra en Yucatán, y tantos otros, están pormenorizados de tal manera que no es posible atribuirlos a la fiebre ni a un rapto de imaginación desbordante, sobre todo porque hay entre ellos una concordancia que la fiebre generalmente no produce.
Buda Sakyamuni nació en el siglo IV antes de nuestra en el Himalaya, en el norte de la India, de una virgen llamada Maya.
Sidharta Gautama, el Buda Sakyamuni, nació en el siglo IV antes de nuestra en el Himalaya, en el norte de la India, de una virgen llamada Maya.
Los dioses atendieron solícitamente a Maya y a Buda, que tan pronto salió del vientre virginal de su madre dio pasos y pronunció con gravedad palabras que fueron otros tantos milagros de precocidad.
Por ser parte de nuestra propia tradición, conocemos la historia del nacimiento de Cristo de Myriam, o María, y la llegada de magos guiados por una estrella hasta el lugar del parto.
La explicación convencional de la estrella y la naturaleza de esos magos puede variar en el sentido de influencia de civilizaciones alienígenas, tanto por lo que pudo ser la estrella como por lo que eran los magos.
A comienzos del siglo siete, Mahoma, un pastor analfabeto, tomó contacto con un ser que llegó del cielo y le dijo ser el arcángel Gabriel "el emisario enviado por Dios para comunicarte que has sido elegido para que le anuncies a la humanidad su mensaje revelado".
Con estas palabras, ese "ángel", ser superior sin dudas pero no sabemos de qué naturaleza, convirtió al pastor en uno de los mayores profetas y al analfabeto en un sabio que convenció a los sabios. En el Corán, libro que Mahoma dictó, hay ejemplos abundantes de mensajeros que descienden del cielo.
Los aborígenes de los montes Kimberley, en el noroeste de Australia, cuentan que en tiempos remotos sus dioses trazaron sobre las rocas unos dibujos antropomorfos, ellos los llamaron los "wandjinas". Estos seres instruían a los nativos.
En la mitología de los aborígenes australianos, los wondjina (o wandjina).
Cuentan que de vez en cuando pueden ver a sus dioses en forma de luces que se mueven a gran altura por las noches. En el altiplano boliviano, una leyenda que está simbolizada en pictografías en la puerta del sol de Tiahuanaco alude a una mujer llegada de Venus antes de que la Tierra estuviera habitada por la humanidad.
Los judíos atravesaron el desierto de Egipto al Canaan guiados pos Moisés. En América aconteció algo similar, también bajo la influencia de seres superiores, ángeles dioses o extraterrestres. Les pasó a los aztecas, que caminaron por el desierto 3000 kilómetros guiados por Huitzilopochtli, el "gran pájaro", desde Arizona hasta su hogar en el lago Texcoco, México.
Los indios Hopi narran que no siempre vivieron en su actual reserva en Arizona, donde los norteamericanos los convirtieron en fósiles, sino que hace milenios, sus antepasados de los vivían en un continente en el Pacífico que llamaban Kass Kara, hasta que estalló una gran guerra con otro continente y Kass Kara empezó a hundirse en el océano.
Los antepasados de los indios hopis vivían en un continente en el Pacífico que llamaban Kass Kara.
Entonces los hopi fueron auxiliados por seres llegados del cielo, los Katchinas, que los salvaron de la catástrofe trasladándolos a América en "escudos volantes". Esos seres que llegaron del cielo tallaban grandes bloques de piedra, viajaban por el aire y eran capaces de trazar grandes túneles bajo tierra: tenían una tecnología superior.
En América en diversos lugares de su extensa geografía hay grabados y dibujos que pueden ser interpretados como seres extraterrestres, con escafandra y antena. Pero quizá el más claro esté en Uzbekistán, en Asia, y es el grabado de un ser con antenas, vestido con traje espacial y una especie de mochila, y sobre las montañas un objeto volador en el cielo. A su izquierda hay otro ser con un disco en la mano.
Es notable que estos seres, que merecieron quedar para la posteridad en la roca, sabían trabajarla como los mismos americanos, que eran capaces entonces de colocar sobre enormes pilares de piedra una roca tan pesada, a varios metros de altura, que ni siquiera hoy la técnica nos puede auxiliar para hacer algo parecido.
Un caso muy mencionado es el de los dogones, que habitan en Malí, África. Según sus tradiciones, sus ancestros fueron visitados en el siglo XII por seres provenientes de la estrella Sirio. Los dogones saben que Sirio es una estrella binaria, lo que no fue descubierto por la astronomía hasta el siglo pasado y que ambas estrellas tienen planetas.
En el siglo XVI un almirante de la flota otomana, Piri Reis, trazó mapas para uso militar con detalles precisos de la superficie terrestre, en base a mapas mucho más antiguos que pudo agenciarse en los países que visitaba. Esos mapas muestran islas que hoy no existen pero que la ciencia ha demostrado que existieron hace millones de años. Sus mapas muestran un istmo que vincula el sur de América con la Antártida y otras zonas que fueron corroboradas a mediados del siglo pasado.
Los mapas muestran zonas amplias con ríos, montañas, llanos y otros detalles que no podían conocerse sino desde el aire, en tiempos en que nadie podía volar....La tribu de los indios Thompson de la Columbia Británica, cuentan cómo una vez una mujer casada fue capturada por "gente del cielo".
Furiosos por este hecho emprendieron una guerra contra los "hombres del cielo". Construyeron un armazón para llegar al cielo, que se desmoronó en cuanto "los del cielo" comenzaron a tomar represalias. Los maoríes cuentan que una vez una delegación maorí obtuvo permiso para visitar el "país del cielo", donde fueron instruidos en valiosas artes por los seres superiores que allí habitaban.
Es pesado de explicar
El trabajo de la roca es una constante en las civilizaciones antiguas que no ha podido ser explicado suficientemente. Por ejemplo, en Stonehenge, en Inglaterra, el templo solar o lo que fuere está lejos del lugar de donde trajeron las rocas, tan pesadas que apenas pueden moverse y sin embargo las trasladaron casi 300 kilómetros a pesar de que pesan 350 toneladas y no hay manera de arrastrarlas por el suelo.
Stonehenge, un misterio sin develar.
En una revista apretada de apariciones misteriosas en la antigüedad, se pueden mencionar la "dama blanca" de Sudáfrica, las "perlas celestes" de los tibetanos, el "disco de la esfera" de los antiguos germanos.
Los ovnis psicoides
Los extraterrestres, seres inteligentes provenientes del Espacio exterior que toman contacto con la Tierra, vienen según la palabra popular, en "ovnis". Stanislav Grof, en un intento de explicar un fenómeno que elude la experimentación y que genera fuerte entusiasmo y negativas cerradas, lo considera "una experiencia psicoide", y da a esta palabra el sentido de lo que no pertenecen al reino del psiquismo ni al reino de la realidad material sino que está ubicado en el interregno entre la conciencia y la materia.
Desde ese lugar hay quienes dicen haber visto ovnis a plena luz del día y otros, de noche. Algunos aseguran haber presenciado aterrizajes y otro haber hablado con los extraterrestres y haber sido llevados a bordo o "abducidos" para ser estudiados científicamente.
Hasta ahora la explicación oficial de los ovnis oscila entre desórdenes mentales de los que dicen haberlos visto o interpretaciones erróneas de globos meteorológicos, meteoritos, bandas de pájaros o reflejos. Pero a pesar de todo, hay gente entrenada y sin problemas psíquicos, que se ha propuesto avistarlos y dice haberlo hecho, no solos sino en compañía y han aportado documentos gráficos, en ningún caso definitivos.
La estrella de Belén que guiaba a los Reyes Magos:¿era un ovni?
El punto sigue siendo si la Tierra fue visitada en el pasado por extraterrestres, una de las interpretaciones posibles de los fenómenos a que aludimos antes en diversos tiempos y lugares, y si está siendo visitada ahora o se trata de una ilusión, una fantasía propia de una época donde un orden de creencias cede para dar lugar a otro que lo reemplace en quienes de todos modos no pueden esperar, necesitan creer ahora en algo visible y tangible.
La naturaleza "psicoide" de los ovnis permite atribuirles una condición intermedia entre las alucinaciones y los fenómenos "reales". Esta condición híbrida hace difícil estudiarlos científicamente porque la ciencia necesita una distinción clara entre lo real y lo irreal, y no puede navegar en aguas intermedias, salvo las proezas que vemos hacer a la física cuántica, por ejemplo.
Un formidable erudito como era el médico y psiquiatra suiza Carl Gustav Jung, discípulo apartado de la escuela de Freud, aplicó al fenómeno ovni su método de "ampliación", que consiste en estudiar el fenómeno en sí y todo cuanto pueda relacionarse con él en cualquier ciencia, fuera de la ciencia, en cualquier tiempo y lugar.

Joe Bannister: “Es Eugenesia autorizada por el gobierno”

Anthony J Hilder entrevista a Joe Bannister, antiguo agente del Internal Revenue Service (Servicio de Ingresos Internos, EE.UU) quien admite que el gobierno estadounidense está realizando programas de eugenesia aunque los ciudadanos no estén obligados a contribuir a su financiación.
Youtube:  ConectaPuntos  (Subido el 26/02/2011)

El Hombre de Piltdown y la corrupción de la ciencia

Dientes de orangután limados para aparentar ser humanos y huesos modernos teñidos, fueron presentados para probar la teoría de evolución de Darwin. 
Es parte de la nueva muestra una secuencia de tiempo en el Museo de Historia Natural de Londres.


La Asociación de Geólogos, sorprendida por los hallazgos de Charles Dawson, que sugiere haber encontrado el eslabón perdido, vicita el pozo en Piltdown, Sussex, el 12 de julio 1913 
El Museo de Historia Natural de Londres recreó esta semana la línea de tiempo del Hombre de Piltdown, desde la época en que Charles Darwin en 1864 postuló su teoría de la evolución hasta el descubrimiento en 1953, del fraude de los cráneos que mezclaron huesos de humanos con aquellos de orangután

Junto con presentar la muestra, el museo destaca que nunca existió ningún eslabón perdido, y explica que el fraude organizado, al mostrar falsas muestras, sirvió en la época para callar a quienes se oponían a la teoría de Darwin.

Aun así, El fraude de Piltdown, siempre fue un enigma para los antropólogos, ¿Qué motivó a los que intervinieron en él, para incluso limar un diente de orangután de 50.000 años, y presentarlo como de un semi humano de 500.000 años atrás?, es un pregunta que la sociedad se plantea aún en el presente.

Las investigaciones finalmente demostraron que no habían fósiles de hombre prehistórico, que los huesos eran humanos, mas algunos de orangután de diferentes especies, teñidos para aparentar ser más antiguos.

En Alemania, en 1856 se descubrieron los primeros fósiles de esqueletos humanos prehistóricos, y por sus características lo clasificaron como Neandertal.

En 1858 Charles Darwin presentó su teoría de la selección natural, y en 1859, publica su Teoría del Origen de la Especies. Teoría que impactó a la comunidad de la época al decir que el hombre evolucionó de los monos.

Las excavaciones encontraron en los años sucesivos, esqueletos humanos, como el Homo Erectus de Java y el Homo Heidelbergensis cerca de Heidelberg en Alemania, y ningún eslabón perdido.

En 1908, Charles Dawson, nacido en 1864, dice que descubrió un fragmento, que se llamaría más tarde hombre de Piltdown. En 1911, Dawson dice que encontró más fragmentos del cráneo junto con dientes fosilizados y herramientas de piedra.

El 14 de febrero Dawson contó que escribió a Arthur Smith Woodward, también nacido en 1864, explicándole su hallazgo. Ambos se encuentran el 24 de mayo y el 2 de junio comienzan las excavaciones junto a Teilhard de Chardin. En esta fecha encontraron otro pedazo de cráneo.

En julio la asociación de geólogos visitó las excavaciones de Piltdown y Dawson dice que descubrió una mandíbula con dientes molares.

Los medios de prensa publicaron en noviembre los hallazgos, y el 18 de diciembre 1912 Woodward Smith anunció oficialmente al Hombre de Piltdown en una reunión de la Sociedad Geológica de Londres.

Lo presentaron como un hombre de 500.000 años con características de orangután y humano a la vez, el famoso eslabón perdido. Se sugirió incluso que se llamara la especie Eoanthropus dawsoni.

"En 1912, el escenario estaba preparado para Piltdown. La teoría de la evolución era todavía relativamente nueva y no todo el mundo quería creer que los humanos descienden de los monos", relata el Museo de historia de Londres.

Pero la historia continuó en 1913, y Teilhard de Chardin revela el 30 de agosto que encontró un diente de canino, mientras que en 1914, encontraron una supuesta pieza de elefante fósil.

Por su parte Dawson, dice que encontró más piezas en 1915, pero en 1916 muere de septicemia a los 52 años.

La controversia fue grande. La comunidad científica no encontraba pruebas para probar la teoría de Dawson y Darwin y paralelamente continuaron sus investigaciones.

En 1944 muere Smith Woodward y en 1949, Kenneth Oakley ejecuta pruebas de flúor y se revela finalmente que los fósiles de Piltdown eran de 50.000 años y no de 500.000, e incluso algunas piezas más tarde revelarían trozos de 1000 años atrás.

En 1953 Joseph Weiner y Wilfrid Le Gros Clark se unieron con Oakley y descubren que el cráneo y la mandíbula provienen de especies totalmente diferentes.

Pruebas del engaño

E 21 de noviembre del mismo año, el Museo de Historia Natural anuncia que el Hombre de Piltdown es un engaño.

Se descubrió que entre las cinco piezas de cráneo presentadas por Dawson, una supuestamente entregada por otro hombre en 1908 y otras en de 1911 y 1912, probablemente se tiñeron con sulfato de hierro, para adquirir el color marrón característico.

Se comprobó que no tenían 500.000 años como anunciaron antes, sino solo 1000 años de antigüedad y son humanos comunes modernos.

Una mandíbula encontrada por Dawson, que no es de características humanas pero con dientes similares a los humanos, y que fue anunciada de 500.000 años atrás , se descubrió que en realidad era de un orangután y los dientes habían sido cuidadosamente limados para dar la apariencia de desgaste de los humanos.

El diente canino presentado por Teilhard de Chardin más tarde, que fue usado para confirmar la teoría, del eslabón perdido, como un tamaño entre humano y orangután, fue en realidad teñido a la antigua, con un pigmento llamado Vandyke Brown.

Respecto a la reconstrucción del cráneo se descubrió que la mandíbula realmente pertenecía a dos especies diferentes de orangutanes.

Toda la variedad de piezas presentadas como evidencia de dientes de animales y herramientas de pedernal, se comprobó con flúor que habían sido puestos en el lugar y fueron manchadas artificialmente.

El fraude de Piltdown, dejó en evidencia que nunca existió el eslabón perdido propuesto por la teoría de la evolución y presentado por Charles Dawson.

"Desde la muerte de Dawson de septicemia en 1916, ninguna otra evidencia ha sido descubierta".